HISTORIA DEL TORERO

FRANCISCO ROMERO LÓPEZ (Curro Romero)

Publicado el 11 de marzo de 2022
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Nos parece recordar que es en Malvaloca, la obra escénica de los hermanos Álvarez Quintero, donde se repite varias veces la copla con aire de soledad que dice:

<<Merecía esta serrana que le fundieran de nuevo como funden las campanas.>>

Lo mismo escribirse de este torero de Camas (Sevilla), artífice singular del toreo que si pudiera ser fundido como dice la cantata y desapareciera de él todo lo que le estorba (que no es poco), podría borrar a los que más presumen de artistas.

Pero es tan avaro de su arte, que labra la desesperación de sus admiradores. Una pena.

Nació en el pueblo mencionado el día 1.º de diciembre de 1935 y se presentó en Madrid el 18 de julio de 1958, con Adolfo Aparicio y el colombiano Vázquez II, para matar novillos de don Alipio Pérez; tomó la Alternativa en Valencia el 18 de marzo de 1959, concedida por Gregorio Sánchez, mediante cesión del toro Vito, del Conde de la Corte, actuando Jaime Ostos de segundo matador, y la confirmó en Madrid el 19 de mayo siguiente, figurando Pepe Luis y Manolo Vázquez de padrino y testigo, respectivamente.

En Sevilla tuvieron suerte con él: dos veces se encerró en la plaza de la Maestranza con seis toros para él solo, y hasta el Giraldillo se conmovió con sus faenas. No, en Sevilla no tiene motivo para cantarle la copla de Malvaloca.

El 14 de julio de 1969 anunció que se retiraba de la profesión, y el 12 de octubre siguiente iba a reaparecer en Carabanchel para dar la alternativa a Curro Vázquez; pero no pasó de la intención.

Sus estadísticas, hasta 1968, arrjan una media de 35 corridas por año.

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