HISTORIA DEL TORERO

JOSÉ MARÍA DOLLS ABELLÁN (José María Manzanares)

Publicado el 23 de agosto de 2022
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Matador de toros, nacido en el barrio de Santa Cruz de Alicante el 14 de abril de 1953, hijo del que fuera banderillero José, circunstancia que contribuyó a la vocación torera del futuro espada no solo por las lecciones que recibió de su progenitor, sino también por encontrar ciertas facilidades en sus primeros pasos por los ruedos y en los entrenamientos previos. Debutó en el ruedo con 16 años, cuando hizo el paseíllo en la plaza de Andújar (Jaén) acompañado de Nelson Vilegas para enfrentarse a ganado de Francisco Sánchez. Participó en 15 festejos sin picadores hasta que en mayo del 70 hizo su debut en Benidorm, alternando con Curro Fuentes y José Luis Ortuño en una tarde en la que estocó reses de Sánchez Arjona. Adquirió el mismo apodo que su padre ‘Manzanares’ y poco a poco su nombre fue sonando cada vez más fuerte, primero en Alicante y luego en todo el ambiente del toreo a escala nacional, a causa de los buenos resultados obtenidos en gran parte de los 42 festejos en los que participó en esta temporada. La temporada del 71 la comienza aún como novillero y con inmejorables sensaciones.

En el que fue su debut en Las Ventas salió por la puerta grande cortando una oreja a cada uno de sus oponentes del hierro de Carlos Núñez. Hicieron paseíllo en aquella histórica tarde del 6 de junio, al lado del alicantino, Juan Carlos Castro Luguillano’ y Jose Luis Feria ‘Galloso’; pero solo Manzanares fue sacado a hombros por la puerta grande. Ese mismo mes toma la alternativa en la Plaza de Toros de Alicante, cuando en la tarde del 24 Luis Miguel Dominguin le cede los trastos en presencia de Santiago Martín ‘El Viti’ para estoquear un toro de Atanasio Fernández, al que cortó las orejas y el rabo. En total, en la temporada sumó 25 corridas y 19 novilladas, y no fueron más a causa de sus obligaciones con el servicio militar. Será en el 72 cuando confirme la alternativa, el 18 de mayo en Las Ventas. Su padrino esta vez fue Palomo Linares, con Eloy Cavazos como testigo, y frente a un toro de la ganadería de Francisco Garzón, llamado “Seperito”. Sin embargo, no consiguió lucimiento el del barrio de Santa Cruz con este astado, algo que si ocurrió en el que cerró plaza, un sobrero de Juan María Pérez-Tabernero, de nombre Bullidor. Avanzada la temporada es herido de gravedad por primera vez en su carrera en Benidorm. No obstante José María se recupera y se dispone a cruzar el charco para hacer 26 paseíllos más en Perú, Colombia, Ecuador y, sobre todo, en México, donde tuvo una gran actuación.

En los años siguientes sigue manteniendo el nivel y el número de actuaciones por encima siempre de las 50. Esto a pesar de que en la tradicional Corrida de la Beneficiencia de la Feria de San Isidro de Madrid de 1974 se seccionó con el estoque los tendones del dedo índice de la mano derecha. Una de sus tardes más destacadas de esta época fue la de la Corrida de la Prensa de Alicante en 1975, en la que cortó las 2 orejas de un astado de la divisa de Salvador Gavira. Su elegancia y afán de superación no dejan de sorprender a los más entendidos, y en 1977 alcanza las 86 actuaciones, siendo primero en el escalafón taurino. Destaca con letras de oro su actuación en Las Ventas, cuando desoreja a un toro de Baltasar Ibán y se convierte en el máximo triunfador de la Feria de San Isidro. Ese mismo año contrajo matrimonio con Resurrección Samper ‘Yeyes’. Poco después nacería su primera hija, Ana María.

Los triunfos le siguen sucediendo. En 1979, en una memorable tarde en Madrid, consigue 2 orejas con el toro Clarín. Una nueva tarde que pasaría a la historia. De nuevo hace una gira por tierras americanas, ahora ya consolidado como uno de los mejores toreros del momento. A su vuelta consigue otro sonado triunfo, esta vez en Córdoba, cortando tres orejas a un encierro de Martínez Benavides, alternando junto a Dámaso González y Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea. Destaca también en esta temporada la tarde del 16 de junio, en Algeciras, en la que Francisco Rivera, Paquirri y José Luis Feria, Galloso fueron testigos de las tres orejas y un rabo que el alicantino consiguió de las reses de Manuel González. Valencia sería esta temporada una plaza más que se apuntaba a la lista de triunfos, cuando desorejó por partida doble a los dos ejemplares de Celestino Cuadri que le tocaron en suerte.

En la temporada de 1980 consigue 2 triunfos destacables: sus 3 orejas en Arlés, en un día que hizo paseíllo con Paquirri y el Niño de la Capea y otra en La Malagueta, con los mismos protagonistas en el cartel obtuvo 3 orejas y un rabo. Precisamente, fue con los citados Francisco Rivera ‘Paquirri’ y Pedro Gutiérrez “Niño de la Capea” con los que mantuvo sendas épicas y emocionantes rivalidades taurinas en esta época, por la supremacía del toreo nacional y mundial.  Ese mismo año de 1980 nace su segunda hija, que llamarán con el nombre de su madre, Resurección ‘Yeyes’. Sus números de corridas no bajarán durante los siguientes años, si bien continúa protagonizando giras a América por lo que descenderá su número de actuaciones en España. A partir del nacimiento de su tercer hijo llamado José María en el 82, si que descenderá su impresionante número de corridas al año, más aún después de sufrir un accidente en Aranda del Duero. No obstante, esto no le impide cuajar grandes actuaciones en Baeza y en Alicante, donde corta 4 y 3 orejas respectivamente.

En la temporada del 84 vuelve a subir el listón. Participa en más de 70 corridas y se luce especialmente en Benidorm (4 orejas y 2 rabos), en Jérez (3 orejas y un rabo), Sanlúcar de Barrameda (10 orejas en 3 días) y Cartagena de Indias, en Colombia. De nuevo es primero en el escalafón. Pero más sonado aún fue su triunfo en la Feria de Abril de Sevilla, en una tarde del 1985 en la que desorejó a un toro de Torrestrella, compartiendo cartel con Curro Durán y Emilio Muñoz. Una de las pocas plazas que se le resisitían (la de México) caerá al fin ese mismo año, al cortar 2 orejas en un mano a mano con Eloy Cavazos. En este 1985, que tal vez fue su último gran año taurino, también protagonizó una memorable tarde en su tierra natal. Fue en la Feria de Hogueras, cuando se alza con 5 orejas de toros de distintas ganaderías. Al año siguiente su actuación más sonada fue en la Feria de la Magdalena, al serle entregadas 3 orejas. Hasta ese momento sus apoderados siempre habían sido los hermanos Lozano. No obstante, a partir de 1987 encarga dicha labor a Manuel González. Es también el año en el que vio nacer a su último hijo, Manuel. En 1988 ya cumple 35 años, y sigue en la cima del toreo. Su actuación más destacada, tanto por la faena como por la plaza, fue en su tercer y último día de la Feria de Abril sevillana. Su toreo de capote y sus característicos pases de pecho le vuelven a valer una oreja. Pero mayor aún fue la lección de maestro que da en Ronda, en la que torea a 6 toros, de los que indultó a uno de ellos. También se consideró una de sus mejores faenas la que realizó en Salamanca, cortando 2 orejas.

A partir de 1989 empieza a estar ausente en alguna de las ferias más importantes del país, como la de Sevilla o Valencia. Esto no evita que realice grandes actuaciones en Jaén y en Alicante, donde torea a 6 toros en solitario, consiguiendo cortar el rabo en el quinto de ellos. Óscar Chopera será su nuevo apoderado. En 1990 Manzanares no aparece anunciado en los carteles de las primeras ferias de la temporada, sin embargo, a medida que va avanzando la temporada, acepta torear un número de corridas mínimo. Algunas de sus actuaciones siembran ciertas dudas entre los aficionados, dudas que son despejadas en una memorable tarde en México. En el 91 cambia de nuevo de apoderado, a partir de entonces será José Luis Marca el encargado de representarle. Tuvo una gran faena en Jérez, pero tal vez su tarde más emotiva fue en Alicante, donde celebró el 20 aniversario de su alternativa abriendo la puerta grande en la tarde que abría la Feria de las Hogueras de San Juan. No obstante, fue una temporada marcada por la irregularidad. La temporada del 92 comienza con buenas actuaciones en Toledo, plaza de la que sale con dos orejas en el esportón de un encierro de Manolo González. Le seguiría Sevilla, donde una vez más pone de acuerdo al público maestrante con una buena faena. Consiguió dar una clamorosa vuelta al ruedo de la Maestranza sevillana en 1993. A este triunfo sumó 2 orejas en Madrid y otras tantas en Bilbao. En 1994 su matrimonio llega a su fin cuando se divorcia de su mujer Resurrección Soler. Es un año en el que apenas torea, donde apenas destaca su faena de Sevilla, donde corta una nueva oreja. Seguirá reduciendo su número de festejos en las siguientes temporadas. En 1996 anuncia que esa sería su última temporada. Sin embargo  en 1997 sigue participando en más de una veintena de festejos,  llegando a la inaudita cifra de 1.700 corridas. Se convierte pues en el torero que más corridas ha toreado en el s. XX, y probablemente en la historia, aunque se desconocen datos de antes de dicho siglo. Son tiempos en los que se encuentra ya retirado, y combina largos descansos con contadas actuaciones, destacando la de San Sebastián de los Reyes en 1999, tarde en la que volvió a cortar 2 orejas. En 2000 se ve obligado a suspender una corrida en la Feria de San Miguel por problemas de salud. Muchos piensan que esta iba a ser su despedida definitiva, pero en 2004 reaparece en Granada, en una magistral tarde en la que corta 2 orejas. Tras dar una vuelta al ruedo en 2005 en La Maestranza, al año siguiente vuelve para, esta vez si, realizar su última y definitiva corrida. Al término de la misma, de manera inesperada, su hijo José María aparece en el ruedo para cortarle la coleta entre lágrimas de emoción. Había sido precisamente su hijo el también torero José María quien desde 2003 le había tomado el relevo de llevar el nombre de Manzanares por las plazas de España. Jose María Dols Abellán falleció en 2014, cuando se encontraba en su finca de Cáceres, debido a causas naturales. Dejó un inigualable legado a la tauromaquia alicantina, española y mundial de más de 1.700 corridas. Además de ser el torero que más toreó en el siglo s. XX, se le considera también uno de los mejores y más estilosos de todos los tiempos. Apenas unos meses después de su fallecimiento, en julio de 2015 los concejales del Ayuntamiento de Alicante votaron mayoritariamente en contra de nombrarle «Hijo Predilecto» de la ciudad.

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