HISTORIA DEL TORERO

DIEGO SÁNCHEZ MUÑOZ (Lázaro Carmona)

Publicado el 19 de enero de 2024
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Matador de toros nacido en Linares (Jaén) el 25 de julio de 1953 que utilizó en sus primeros tiempos en los carteles en nombre artístico de Sánchez Linares. Tras probarse con una becerre en Navarredonda (Madrid) viste su primer traje de alamares el 18 de julio de 1971 en Villarrobledo (Albacete). Torea una treintena de festejos económicos antes de debutar en corrida picada, lo que llevó a efecto el 17 de marzo de 1974 en Elda (Alicante), con ganado de José Villar Vega y Juan Martínez y Jorge Herrera de compañeros de terna. El balance de tal coyuntura es positivo, ya que le conceden una oreja en su primer enemigo y daría una vuelta al anillo en su segundo. Repiten en el mismo ruedo el siguiente 20 de octubre con astados de Alfonso y Manuel Lacave y no desciende su cartel. Durante la temporada de 1976 es incluido en una formación titulada Los Seis Ases, organizada por varios empresarios en busca de nuevos valores de la novillería actuante. El 29 de febrero corta una oreja de un novillo de Félix Moreno de la Cova en Alcalá de Guadaira (Sevilla) y el 28 de marzo lleva a cabo se presentación en el madrileño coso de Vistalegre para alternar con Manuel Guirado y Alfonso Galán en la lidia de un encierro de Félix Pastor, y agrada su labor, y es ampliamente ovacionado en la vuelta al ruedo que ha de dar tras estoquear a cada uno de sus oponentes. Intervino tal año en veintitrés funciones picadas. El 20 de marzo de 1977 debuta en Las Ventas, de Madrid, con astados de Juan Pablo Jiménez Pasquau y Pedro Somolinos y Luis Miguel Moro como Alternantes, y deja constancia de su buen hacer torero. Ya por entonces utilizaba el nombre de Lázaro Carmona, con el que hoy es conocido. Cerró la temporada con treinta corridas en su haber, en las que cortó nada menos que cincuenta y cuatro orejas. El 16 de julio de 1978 toma la alternativa en Palma de Mallorca de manos de Francisco Núñez, Currillo, con Agustín Parra, Parrita, de testigo de la ceremonia. Se corrieron toros de la ganadería de Sepúlveda, y con el llamado Pajarero, que estaba herrado con el número 88, era negro de pinta y pesó 505 kilos, el toricantano no consiguió lucirse en demasía. Esta en un momento difícil y decisivo de su carrera torera. No tarda en confirmar su alternativa en el madrileño cosos de Las Ventas, lo que lleva a efecto el 14 de junio de 1979 al cederle Curro Vázquez, en presencia de Curro Luque, la muerte de un astado de la ganadería del conde de Mayalde. No pudo dar muerte a su enemigo, ya que fue cogido durante la faena de muleta y herido de gravedad. Interviene en media docena de funciones en España en ese año de 1979 y marcha a México, donde consigue actuaciones destacables, como la de diciembre en la capital Plaza México junto a Manuel Martínez y Miguel Espinosa, Armillita, con ganado del hierro de Mimihuapán, o la del 6 de febrero, ya de 1980, en Tezotespol, de donde se lleva las dos orejas y el rabo de una res de la vacada de San Martín.

Se trajo del país hermano el trofeo al mejor lanceados con el capote de los que actuaron en el mencionado coliseo Monumental. Tras intervenir en tres festejos en España en 1980, retorna a México en la invernada de 1980-1981 y vuelve, el 16 de marzo del segundo año citado a torear en la plaza de la capital, en esta ocasión junto a Marcos Ortega y Rodolfo Rodríguez, El Pana, y consiguió una labor aceptable con los bureles de la vacada de La Laguna que le correspondieron aquella tarde, en la que abrió el espectáculo el rejoneador Gerardo Trueba. No pasan de cuatro las corridas en que participó en España en 1981, para contratar seis en 1982, y el 8 de septiembre le otorgan las dos orejas y el rabo de un morlaco del hierro de Tiétar en la localidad serrana y madrileña de Cercedilla, ante sus compañeros de cartel Pedro Fernández, Niño de Aranjuez, y José Nelo, Morenito de Maracay. En este año intervino en Portugal en un par de ocasiones, la primera celebrada el 22 de mayo en Albufeira. Cumplimenta cinco ajustes en España en 1983 y únicamente tres en la posterior campaña, a cuyo término marcha a Venezuela para tomar parte en diversos festejos en ese invierno de 1984-1985. Hace el paseíllo sobre el albero de la capital de España, junto a Manuel Ruiz, Manili, y Pedro Castillo, en la corrida de inauguración de la temporada de 1985, y es herido por un toro de la divisa de José Escolar. Cerró el año con cinco funciones en su haber y el 24 de abril de 1986 pudo contemplar toda España, al ser retrasmitida la corrida en directo, cómo en Andújar después de desorejar por partida doble a su primer enemigo de la ganadería del Marqués de Ruchena, con fractura del esternón, por su segundo en presencia de sus compañeros de terna Curro Durán y Emilio Oliva. En 1987 no toreó ni en España ni en México, país en el que tiene bien ganado cartel. Muy poco lo hace en 1988 este espada de corte clásico, que mereció más oportunidades. Solamente lo hace dos tardes en España, en Linares, el 29 de agosto, y Graus, el 11 de septiembre, y una en México, el 10 de diciembre, en Puebla. El 13 de agosto de 1989 está anunciado en Madrid, en la que sería su única corrida del año en nuestra nación. Alterna con Sánchez Cubero y Juan Carlos vera, pero no tiene suerte en su lote, en el que entran un ejemplar del señor marqués de Albaserrada y otro de doña Dolores Aguirre Ybarra. Ha toreado este año también a primeros del mismo, una corrida en Cancún (México), el 22 de febrero. Otro año en blanco el de 1990, y en España, en 1991, solamente un paseíllo, en Barcelona, el 18 de agosto, en la que sería su última actuación vestido de luces en España.

Alternó, enfundado en un terno azul y oro, con Emilio Oliva y David Luguillano y Mató un toro de Peñajara y otro de doña Pilar Población del Castillo. Viaja a México a final de la temporada y allí toreó tres tardes, dos en Cancún y una en Puebla, y se despidió de los ruedos en la primera de las ciudades mencionadas el 18 de diciembre, cortando dos orejas, una a cada uno de los dos toros que estoqueó, de la divisa de venadero. Le acompañó en el paseíllo Jesús Solórzano. No se resigna Diego, ahora dedicado a tareas de apoderamiento y a labores de veedor de reses en el campo, a la inactividad en los ruedos. Ya no torea vestido de luces, pero sí lo hace en festivales, en los que al lado de otros maestros desgrana todo el arte que lleva en sus manos. En Tolosa, el 6 de mayo de 1995, uno de los últimos en los que participó, cuajó un novillo toro de Los Bayones con testigos tan Importantes como Jaime Ostos, Andrés Vázquez, José Fuente y Antonio José Galán. Seguro que Óscar López, el novillero que también actuó, de todos pudo aprender. Posteriormente, se dedica al apoderamiento de toreros, y está vinculado durante las últimas temporadas al diestro madrileño Uceda Leal.

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