HISTORIA DEL TORERO

Carmelo Pérez

Publicado el 23 de enero de 2022
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Este torero de Méjico, cuyo verdadero nombre era Armando, se trasladó a España en el año 1931, después de recibir en su país una alternativa otorgada por Cagancho y no bien curado aún de una gravísima cornada que un toro de San Diego de los Padres le infiriera el 17 de noviembre de 1929 en la plaza de la capital. A consecuencia de aquel percance no pudo torear en todo el año 1930, y después de algunos ensayos efectuados en 1931 emprendió el mencionado viaje a España lleno de ilusiones, animado del deseo de doctorarse aquí y alcanzar los mismos laureles que en Méjico, donde revelado, al decir de sus panegiristas, como un genio del toreo.

A poco de llegar a estas latitudes, consiguió tomar una alternativa válida que habría de permitirle entrar en el escalafón, y dicho acto se efectuó en Toledo el 4 de junio del expresado año 1931, en una corrida en la que actuó Chicuelo como padrino, fue segundo matador Domingo Ortega y se lidiaron cinco toros de Antillón y uno de Terrones, llamado Presidente, que fue el de la cesión.
En esta corrida se resintió de aquel gravísimo percance sufrido en Méjico y hubo de someterse a una delicada operación que le fue practicada con feliz resultado, pero convaleciente aún, contrajo una pulmonía y murió en Madrid el 18 de octubre del mismo año repetido. Contaba al fallecer veintitrés años de edad y sus restos fueron trasladados a Méjico.

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