HISTORIA DEL TORERO

Marcial Lalanda y del Pino

Publicado el 11 de enero de 2022
Abel Murillo Adame logo

He aquí a un torero que fue primera figura desde que tomó la alternativa hasta que se retiró. y cuenta que estuvo en activo como matador de toros por espacio de veintiún años.

Nació en Vaciamadrid (provincia de la capital de España) el 20 de septiembre de 1903 y empezó por ser becerrista, formando pareja con su primo Pablo Lalanda; en 1921 quedó disuelta la cuadrilla y cada cual echó por su lado; todos advertían en él a un torero de los de notas agudas, y el 28 de septiembre de dicho año 1921 tomó la alternativa en Sevilla de manos de Juan Belmonte, mediante cesión del toro Pichuchi, negro, de la ganadería de Surga, actuando Chicuelo de segundo matador. La confirmación en Madrid corrió a cargo de Juan Luis de la Rosa el día 7 de mayo de 1922, en la corrida que Granero tuvo Trágico fin.
Desde entonces fue torero obligado en todas las grandes ferias, rivalizó con Chicuelo, Márquez, el niño de la Palma, Domingo Ortega, Manolete, etc., y esto, mejor que nada, puede dar idea de sus posibilidades. El año que más corridas toreó fue el de 1930, que alcanzó 87.
Marcial Lalanda fue un diestro que siguió la línea de Joselito el Gallo –si bien careció del poder, de la expansión muscular y de la alegría de aquel portentoso torero–, es decir que su cuerda arrastró, además de una gran dignidad profesional, una inteligencia penetrante y una destreza de orden privativa que le capacitaron para aplicar recursos de técnica con admirable justeza de expresión. fue, en suma, un torero cerebral catalogado entre los dominadores, y creó con el capote el <<galleo de la mariposa>>, la más bella manifestación del toreo por la cara, cuyo secreto de ejecución se llevó al retirarse.
Matador fue bastante seguro, merced a un <<tranquilo>> muy personal e intransferible.
Sufrió cuatro percances graves: en Madrid, Zaragoza, Toledo y Valencia.
Y se retiró en el año 1942, durante el cual toreó dieciséis corridas con carácter de despedida, la última en Madrid, el 18 de octubre, estoqueando con Pepe Luis Vázquez y Juan Mari Pérez Tabernero (a quien confirmó la alternativa en tal ocasión) seis toros de don Antonio Pérez, de San Fernando. Como el neófito resultó herido al principio de la lidia, la corrida quedó en un <<mano a mano>> entre Marcial y Pepe Luis, constituyendo la misma una jornada triunfal para ambos matadores.
Torero largo y sabio, hagamos constar finalmente que desde que empezó a torear le aplicaron el apelativo de <<Joven maestro>>.

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