HISTORIA DEL TORERO

Pascual Márquez y Díaz

Publicado el 29 de enero de 2022
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Era de Villamanrique (Sevilla), donde nació el 1.º de noviembre de 1915, y era hijo de uno de los vaqueros de la ganadería de Moreno Santamaría. En ella entró a servir y de la misma salió con el gusano de la afición metido en el cuerpo.

Un aprendizaje practicado en los tentaderos y en algunos festivales y cátate a Pascual vistiendo el traje de luces para <<debutar>> en la sevillana plaza de la Maestranza el 26 de mayo de 1935. Logró un éxito, al que siguieron otros; se presentó en Madrid el 14 de julio de aquel mismo año para estoquear ganado de Terrones con Eduerdo Solórzano y Morateño, y siituado a la cabeza de los de su categoría, si no toreó en tal temporada más que 23 funciones fue porque el 12 de septiembre sufrió en la plaza madrileña una grave cornada en el muslo derecho, causada por un toro de Esteban González.

En Sevilla consiguió enardecer a muchos aficionados y tuvo considerable partido. No era estilista, sino torero de los de vitola antigua, valiente y poco ágil; su paisanos creyeron ver en él a un diestro a la manera de un Espartero, y un Reverte o un Pepete III, le llamaron <<El tesoro de la Isla>> y le rodearon de una aureola de popularidad.

Hubiera tomado la alternativa en 1936, pero la guerra truncó aquel proyecto. Cuando la tomó, y en la plaza de Sevilla precisamente, fue el 27 de mayo de 1937, toreando con Fuentes Bejarano y Domingo Ortega, mediante cesión que le hizo el primero de estos matadores de un toro de Pablo Romero, al que mató admirablemente. En cambio, el sexto le infirió una cornada.

Confirmó dicho doctorado en Madrid el 26 de septiembre de 1940 de manos de Villalta –en presencia de Pericás — con toros de don Francisco Chica, en cuya actuación afianzó su buen cartel de antes de la guerra, y en 1941 fue solicitado su concurso para dicha temporada en el mismo ruedo.

El día 18 de mayo salió a torear con Fernando Domínguez y Gitanillo de Triana (R.) ganado de Concha y Sierra, y el segundo de los astados, Farolero, cárdeno, le cogió al torearle de capa y le produjo en el pecho una herida gravísima a consecuencia de la cual falleció en Madrid el día 30 del mismo mes.

Su cadáver fue trasladado a Villamanrique.

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