HISTORIA DEL TORERO

CRISTINA SÁNCHEZ DE PABLOS

Publicado el 5 de enero de 2024
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Torera de alternativa nacida en Madrid el 20 de febrero de 1972, aunque su residencia habitual es en Parla, localidad próxima a Madrid. Es hija del novillero y después banderillero Antonio Sánchez, que forma parte de su cuadrilla. Su primer becerro lo estoqueó en Torrelaguna, en el verano de 1989, en una fiesta organizada por la Peña Taurina Manuel Vidrié de esa localidad, y poco después ingresó en la Escuela de Tauromaquia Marcial Lalanda de Madrid. . Su afición, que <<no me dio de golpe>>. Dice Cristina, le viene, lógicamente, del ambiente taurino familiar, aunque, como ella misma expone, tiene otras tres hermanas y ninguna siente la más mínima afición. No tuvo más remedio que convencer a  sus padres para apuntarse  en la escuela, ya que estos se oponían. Había trabajado en una peluquería y en una oficina, pero ante la insistencia tuvieron que ceder. Allí su maestro fue el matador de toros Juan Antonio Alcoba, Macareno, que hizo lo posible para que torease unas vacas delante de Gregorio Sánchez, quien, inmediatamente, confió en ella. Por primera vez se viste de luces en Torrejón de Ardoz (Madrid), el 19 de junio de 1990, con Regino Ortés de compañero y novillos de don Víctor Aguirre.

Fue un terno rosa y oro. Este año ya sumó alrededor de la treintena de novilladas de promoción, número muy inferior al de las que participó en 1991 y 1992, que, sumando el de ambas, alcanzó una cifra muy próxima a las cien, sin contar las que perdió por dos graves percances. Con este precedente, a finales de 1992 viajo a Ecuador, y en Quito, el 29 de noviembre, debuta con picadores en un cartel que formaron, además de ella, el novillero ecuatoriano Carlos Yáñez y el rejoneador español Ginés Cartagena. Vistió Cristina de azul y oro y a su primer novillo, Andarín, marcado con el número 928, negro de capa, de 424 kilos, con la divisa de Puchalitola, le cortó una oreja. No pudo matar nada más que este, ya que en el segundo de su lote fue volteada, y sufrió lesiones que le impidieron continuar en el ruedo de Iñaquitos. Su primera campaña con los del castoreño en España es la de 1993, y su primera función como novillera con picadores es el 13 de febrero, en la temprana feria madrileña de Valdemorillo, en el festejo que cerró la misma. Fue una corrida mixta, en la que intervinieron los espadas de alternativa José Luis Seseña y Paquiro, con toros de Palomo Linares, y en la que lidió dos novillos de don Fernando Peña Catalán, y dio la vuelta al ruedo en el primero y cortando la oreja del segundo. Su segunda novillada muestra para ella todas las caras de la fiesta.

Es el 1 de marzo, en Motril, y alterna, en corrida mixta también, con Emilio Silvera y de nuevo Paquiro. Todas las reses que se lidian pertenecen a la divisa de Herederos de don Felipe Bartolomé Sanz. Si en el primero obtiene un importante éxito al cortarle las dos orejas, en el segundo se silencia su labor, pero ve cómo regresa vivo a los corrales. Además, su triunfo le ha costado una herida calificada de leve. No le afecta negativamente el incidente del novillo vivo y le da ánimos el triunfo con el anterior, y coloca los cimientos de una temporada que, con su temperamento y constancia, es decisiva para su futuro. Logra sumar un total de treinta y seis novilladas y ocupa cuando termina la campaña el sexto lugar de entre los novilleros que este año han participado en la temporada europea y que son aproximadamente doscientos veinte. Pero, como he dicho, es solamente el principio de un esfuerzo continuado. Por vez primera pisa un coso de segunda categoría en su siguiente salida a un ruedo. Es en Toledo, el 19 de marzo, y lo abandona en hombros después de cortar dos orejas a un novillo de don Nicolás Fraile de Valdefresno. Su Cuarto paseíllo es en otra plaza de segunda, esta vez la de Logroño, en la que también se lleva una oreja. No sería la última plaza importante, sobre todo para los novilleros, que pise este año. Valladolid será la siguiente, ya en mayo, y luego Zaragoza, la primera plaza de la máxima categoría en la que se presenta. Es el 6 de junio y alterna con El Mene y Pedro Berdejo, y lidia dos novillos de Los Guateles, el primero de los cuales se arrastra sin una de sus orejas.

También torea unos días después en Teruel, y entre todas ellas, numerosos paseíllos en localidades como Aranda de Duero, San Martín de la Vega, Sonseca, San Fernando de Henares o Aranjuez. Para el 24 de julio, en la plaza de Toledo, está anunciada su presencia para estoquear en solidario seis novillos del hierro de Cetrina, lo que constituye todo  un reto consigo misma, ya que es una novillera muy nueva, y un enorme riesgo de cara a su futuro. No llega el éxito estruendoso, pero abandona el coso en hombros, salvando honrosamente la tarde. Su campaña sigue con buen ritmo y vuelve al coso maño en agosto, la última vez que pisa una plaza de primera este año, y prosigue por los pueblos y localidades más importantes su temporada, para acumular toda la experiencia de la que es capaz. Todavía, antes de finalizar la misma, actúa en otro coso de segunda categoría, el de Segovia, que abandona en hombros tras cortar tres orejas a dos ejemplares de Herederos de don Atanasio Fernández Iglesias, en tarde en la que le han acompañado Alfredo Gómez y los rejoneadores Antonio Correas y Javier Mayoral. Ha sido el 27 de agosto, cuando sólo le quedan dos compromisos más por cumplir. Larga temporada también la de 1994, en la que hace un total de treinta y seis paseíllos y que tiene una serie de hitos que hay que señalar. Su quinto paseíllo es en Barcelona, donde se presenta el 22 de mayo alternando en corrida mixta con el matador Ángel Lería y el rejoneador Ginés Cartagena. Viste de fucsia y oro y corta una oreja de Zagaio, un ejemplar, el primero de su lote, de la divisa portuguesa de don José Samuel Pereira Lupi. El segundo llevó el hierro, también portugués, de Santa María. Actuaron de sobresalientes Campanilla, que en el quinto ejecutó el salto de la garrocha, del que es especialista, y Rubén Marín. La oreja le valió la repetición el 5 del mes siguiente, en otra corrida mixta. Este año interviene en menos cosos de las primeras categorías, y solamente hace un paseíllo en Toledo y otro en Alicante, pero está presente en ferias tan importantes como la de Villa del Prado, en la que el 13 de septiembre arranca una oreja a cada uno de sus novillos, en tarde que comparte con los rejoneadores Leonardo Hernández y Javier Mayoral; la de Arnedo o la de Algemesí. Pero sin duda la temporada de 1995 tiene una especial significación en su carrera por tres acontecimientos en los tres cosos más importantes del orbe taurino. Cronológicamente, el primero es en Madrid, la noche del 8 de julio, vestida de nazareno y oro, con Pepe Luis Gallego y Carlos Pacheco, que también debutaba en Las ventas, de compañeros.

Se lidian novillos de doña Carmen Lorenzo Carrasco, y era el primero de su lote el llamado Capuchino. Está herrado con el número 45, es negro y pesa 452 kilos y, como Violeto, el segundo de los que estoquea se arrastra sin una de las orejas. Un poco después, por primera vez en la historia del cosos madrileño, una mujer, torera, traspasa en hombros la Puerta Grande. Si algo hay que destacar es su coraje y su decisión para conseguirlo. Mejor su faena al quinto, supongo que pasados los nervios del primero. En este bajó más la mano y llevó más toreado a Violeto, y aunque la estocada fue algo desprendida, llegó al público el conjunto de sus dos actuaciones. Repitió, ya en corrida vespertina, el 23 de julio, con Rafael González y Carlos Pacheco y novillos de Martín Lorca. El 3 de septiembre, en el coso de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se repite el triunfo de Madrid. Aquí alterna con El Andujano y Rafaelillo y en su presentación sevillana de nuevo corta una oreja a cada novillo de los señores don Ángel y don Juan Antonio Sampedro. Vestida de grana y oro, salió, como lo hiciera en Madrid, dispuesta a triunfar. Su tensó, su constancia, rasgos importantes de su carácter, le están deparando estos éxitos, porque en Sevilla, donde estuvo en algunos momentos más artista que en Madrid, convenció a todos. Aún con datos provisionales, le he anotado un total de treinta actuaciones cuando ha finalizado la temporada española, que para ella va a tener continuación en México, donde se producirá el tercer acontecimiento en su carrera de los que anuncié más arriba. El 24 de septiembre se presenta en la Plaza México. Es una tarde que queda registrada en la historia de la plaza de toros más grande y cómoda del mundo por ser la primera en la que una mujer que viste la taleguilla boda en oro parte plaza. A su lado, César Alfonso Ramírez, El Calesa, y Diego Martín, Rubito, y en chiqueros un lote de la divisa potosina de Santa Isabel.

A su primer novillo, Patrón de nombre, número 107, negro entrepelado y meano y de 446 kilos de peso, lo lanceó muy bien a la verónica, y con la muleta, dicen las crónicas del día, <<mostró oficio, gusto, temple y arte, además del valor necesario>>. Mató de dos pinchazos y media, y aunque quiso dar la vuelta, se lo impidieron. Salió el segundo y tras la faena tuvo que saludar desde el tercio. Otra vez su tesón la conduce al éxito, ya que pide el sobrero, Caleño se llamó, del mismo hierro, y tanto toreando de capote como con la muleta se ganó al público, que solicitó para ella la oreja que concedió el presidente, Enrique Braun. Une su nombre a otras lidiadoras a pie y a caballo como Juanita Aparicio, Betty Ford, Patricia Haves, Georgina Knowles, Teresa de la Cruz, Yolanda de la Serna, Conchita Cintrón y Carla Sánchez, la última mujer que pisó el albero capitalino antes que Cristina. Se ganó la repetición el domingo siguiente, 1 de octubre, en un mano a mano con Fernando Ochoa. En el año 1996 torea un total de 66 festejos. El más importante de ellos tiene lugar la tarde del 25 de mayo de 1996 en la plaza de toros de Nimes, en la que Cristina se hace matador de manos de Curro Romero y en presencia de José María Manzanares, que estoquean toros de Alcurrucén.

El Faraón de Camas, al cederle la muerte del primer toro que mataba en su vida, le dijo: <<El toreo es caricia. ¿Y quién mejor para eso que una mujer?>>. Esa temporada torea dos novilladas antes de tomar la alternativa, en la Maestranza. En esta plaza vuelve a torear el 6 de octubre junto a El Cordobés. En el año 1997 torea un total de 60 corridas de toros y corta 86 orejas. En 1998 confirma alternativa el 12 de mayo en Las Ventas junto a Curro Vázquez y David Luguillano. Ese año suma un total de 37 paseíllos. En 1999, a comienzos de la temporada, anuncia su retirada de los ruedos por motivos de <<machismo entre los compañeros>>, según explicó la propia torera. Después de torear 21 festejos esa temporada, se despide de los ruedos el 12 de octubre en Las ventas, alternando junto a Fernando Cepeda y Javier Conde. Cinco años más tarde, ya casada con el banderillero Alejandro da Silva y madre de dos hijos, vuelve a los ruedos para torear dos festejos, el primero de ellos el 21 de mayo en Torremolinos. Antes y después de su segunda incursión en los ruedos participa como comentarista en las retransmisiones taurinas de Castilla La Mancha televisión. Sin lugar a dudas, ha sido la torera más importante de la historia de la tauromaquia hasta el momento.

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