HISTORIA DEL TORERO

MANUEL DE LOS REYES RODRÍGUEZ

Publicado el 30 de octubre de 2023
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Matador de toros, nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 21 de febrero de 1950, primo carnal de José Luis Parada. Desde su juventud reside en Navarra, donde es muy apreciado. Toma parte en más de una treintena de festejos modestos y actúa por primera vez con plazas montadas el 20 de junio de 1971 en Zaragoza con buen éxito. Su primer vestido lo había ceñido en su ciudad natal el 4 de septiembre de 1966 y su presentación en Pamplona, en festejo de noveles, tuvo fecha del 12 de octubre de 1968. En el mismo coso, ya en corrida picada, actuó discretamente mano a mano con Manuel Rubio, con reses de Beca Belmonte, el 9 de julio de 1972, año en que sumó diecisiete contratos. Durante la anterior temporada había toreado el 4 de julio –también en festejo presanferminero—ganado de García Valdecasas en unión del mismo Manuel Rubio y de Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea. Toma la alternativa en Tolosa (Guipúzcoa) el 24 de junio de 1973 apadrinado por Curro Girón, con Gabriel de la Casa de testigo de la ceremonia. Se corrieron cinco toros de Lucio Muriel y uno de Filiberto Sánchez y el nuevo doctor en Tauromaquia se luce con su primer enemigo que se llamó Picudo, estaba marcado con el número 60 era negro, bragado, meano y salpicado de pinta y pesó 596 kilos, tras cuya muerte recorrería el ruedo entre ovaciones, y no pudo sacar partido del manso sobrero que cerró plaza. No ha pisado, hasta el momento actual, el albero del madrileño coso de Las Ventas, pero sí el de Vistalegre, donde se presentó el 14 de abril de 1974 para alternar con Joaquín Bernadó y Curro Vázquez en la lidia de un encierro de Juan Valenzuela remendado con un astado de García Martín Hermanos y no logra especial lucimiento e incluso escucharía un aviso presidencial en su primer oponente. Parecía apartado de la profesión cuando en la campaña de 1978 participó en siete corridas, entre ellas la celebrada en Pamplona el 2 de abril en la que actuó como único espada con seis toros de María Coronel de Núñez con el excelente resultado de cortar un total de tres orejas. Sus actuaciones, muy localizadas por tierras norteñas, restan nombradía a este espada medio andaluz y medio navarro.

A comienzos de 1980 tora en cosos de los estados mexicanos, agradando su labor a aquellos aficionados. Con evidente retraso confirma su alternativa en el madrileño coso de Las Ventas, el 30 de agosto de 1981, al cederle Ricardo Chibanga la muerte del astado Picudo, de la vacada de Infante da Cámara, en un espectáculo en el que tomaron parte los rejoneadores Joaquín Moreno Silva y José Varela Crujo. No destaca en tan Importante oportunidad y no torea ninguna otra corrida en tal temporada. En la siguiente, la de 1982, resulta herido de consideración en  septiembre, en la axila izquierda cuando intervenía, como director de lidia, en un festejo que tuvo lugar en la localidad navarra de Cirauqui. Su postrera actuación como espada se la tengo anotada el 1 de mayo de 1984, en Tudela (Navarra), donde alternó, sin especial lucimiento, con José Luis Palomar y Enrique González, El Bayas, en la lidia de un encierro de la ganadería de Atanasio Fernández.

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