HISTORIA DEL TORERO

Manuel Álvarez Pruaño (Andaluz)

Publicado el 1 de febrero de 2022
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Torero sevillano, nacido en el barrio de Triana el 19 de noviembre de 1919 y sobrino del ex matador del mismo nombre, cuyo segundo apellido del tío adoptó él como apodo.

Buen matador y buen torero, fue de los primeros en la segunda fila cuando estuvo en ejercicio y a veces pisó la primera, pues junto a Domingo y Manolete alcanzó triunfos que le dieron mucha circulación, la cual pudo ser mayor de no impedírselo los accidentes sufridos.

Ejerció la profesión con gran dignidad y sello propio, tuvo gallardía y arrestos dentro de la sobriedad que presidió en su manera de interpretar el toreo e hizo un gran papel con capa, muleta y espada al completar carteles de alto bordo.

Sus brillantes campañas como novillero la llevaron a la alternativa sin haber pisado el ruedo de Madrid, y tal investidura la recibió en valencia el 15 de marzo de 1942, al cederle Vicente Barrera el toro Nadador, de la ganadería de Galache, en cuya corrida actuó Belmonte Campoy como segundo espada. Su presentación en el coso de la capital de España fue al confirmar dicha investidura el 6 de mayo de 1943, de cuya ceremonia se encargó Pepe Luis Vázquez, con Gallito de testigo y toros de Tassara y de doña Enriqueta de la Cova. Sumó 48 corridas en la temporada de 1942, 49 en la de 1943 y 50 en la de 1944. Una grave cogida que sufrió en Andújar no le permitió torear más que 36 en 1945; igual número despachó en 1946, que pudieron ser más sin una grave cornada que recibió en Zamora; lucidísima fue para él la temporada de 1947, en la que despachó 55 corridas; en 1948 no pudo torear más de 29 a causa de un agudo artritismo traumático que el 10 de mayo sufrió en la plaza de Madrid… Su buena racha había pasado ya.

Durante las siete temporadas que mencionadas quedan pudo con todo y obtuvo triunfos ruidosos junto a los toreros más conspicuos.

Prolongó sus actividades, aunque a baja escala, hasta el año 1952.

Y reapareció en 1969 para torear dos corridas con resultado adverso. Naturalmente.

El torero Manuel Álvarez Pruaño, Andaluz, murió en su domicilio de Sevilla a los 80 años de edad a consecuencia de una enfermedad que padecía desde el mes de abril del pasado año, según informó un hijo del finado. «Ha muerto como un torero, sin quejarse, a pesar de las fuertes dolencias que debía padecer a causa del cáncer», contó Ricardo, el cuarto de los cinco hijos que tuvo Andaluz, el único que quiso seguir sus pasos en los ruedos, aunque la firme oposición paterna se lo impidió.

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