HISTORIA DEL TORERO

Vicente Barrera Cambra

Publicado el 20 de enero de 2022
Abel Murillo Adame logo

Nuevamente echamos mano a la colección de semblanzas en verso para ocuparnos de este diestro valenciano, el cual aparece retratado así:

<<En cuanto estuvo adornado con la ansiada investidura, como primera figura se le vio catalogado; torero sólo de un lado no sufrió nunca un revés ni jamás dio un resbalón, y al marear a la res sin dejar quietos los pies, comparáronle a un gorrión>>.

Importa decir que el autor de la comparación fue un crítico tan autorizado como don Gregorio Corrochano.
Vicente Barrera nació en Valencia el 24 de diciembre de 1908 y se presentó en Madrid como novillero el 14 de mayo de 1927, para matar reses de don Antonio Flores con Carratalá y Susoni. El 31 de julio, cuando llevaba toreadas 43 funciones, sufrió en Málaga una grave cornada, convaleciente de ella, sin haber toreado más, tomó la alternativa en Valencia el 17 de septiembre, de manos de Juan Belmonte, al cederle éste el toro Romano, de Concha y Sierra. El segundo espada de esta corrida fue Pepe Belmonte. Se la confirmó Chicuelo en Madrid –con Cagancho de segundo matador– el 24 de mayo de 1928, al cederle un toro de Pérez Tabernero.
Automáticamente fue elevado a primera figura, y desde aquel mismo año hasta 1935, toreó, como término medio, 62 corridas por temporada, sin cortar las de sus excursiones a Méjico, Perú, y Venezuela. Datos curiosos: nunca quiso matar toros de Miura, y desde que fue espada de alternativa no pisó la plaza de Sevilla.
Fue un muletero dominador a su manera. Con una movilidad incesante y un rápido trasteo con el rojo engaño, no puede decirse que dominara a los toros, sino que los mareaba. El caso es que ninguno le llevó aperreado; pero sus procedimientos fueron rechazados siempre por los aficionados ortodoxos. Además, casi todo lo hizo siempre con la mano derecha.
También matando tuvo personalidad especialísima; pocas veces metía estocadas completas; pinchaba más o menos profundamente y e seguida, e indefectiblemente, descabellaba a la primera. Se fue de los toros sin haber estoqueado ninguno a ley.

Toreó hasta el año 1942; reapareció por breve tiempo en 1944, y sus últimas corridas (tres) fueron en 1945.

Murió en Valencia el 11 de diciembre de 1956.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

diez + 16 =