HISTORIA DEL TORERO

ALFONSO HERNÁNDEZ DELGADO (El Algabeño)

Publicado el 4 de diciembre de 2022
Abel Murillo Adame logo

Matador de toros, nacido en Guadalajara (México) el 22 de diciembre de 1958, desconocido artísticamente en los cosos españoles. Se presentó como novillero en la Monumental Plaza México el 30 de julio de 1978, con Mario Escobedo, El Regio, y Arturo Lomelín de compañeros, Para lidiar un lote compuesto de cinco astados con la divisa de Zotoluca y uno con el pial de El Romeral. Toma la alternativa en San Luis Potosí, el 9 de diciembre de 1979, de manos de Curro Rivera, en presencia de Miguel Espinosa, Armillita, con toros de Santacilia. En Ciudad Mochis corta una oreja de un astado de la vacada de Santacilia, el 30 de noviembre de 1980, ante su compañero de cartel Marcos Ortega. El 11 de  enero del siguiente año resultó volteado en el ruedo de Arandas por una res de la divisa de Matancillas, sufriendo con conmoción cerebral. Curro Rivera y Silvano González, Gallito, presenciaron el accidente. En la llamada Corrida del Toro con que se cerró la feria de su ciudad natal en 191, en la que también intervinieron Mariano Ramos, David Silveti, Jorge Gutiérrez, Emilio Muñoz y Juan Antonio Ruiz, Espartaco, sus paisanos le concedieron las dos orejas del toro del hierro de San Mateo que le correspondió. Muy a finales de ese año, el 20 de diciembre, alcanza un rotundo triunfo en San Cristóbal, al cortar una oreja de su primer oponente y las dos y el rabo del restante de su lote, ambos de la Ganadería de Salvador Santoyo, en presencia de Francisco Dóddoli. Al pasar de muleta a un cornúpeta de la divisa de San Antonio de Triana, el 12 de diciembre de 1982, en la plaza de la Barca, resultó gravemente corneado en  el muslo derecho, pese a lo cual dio muerte al agresor, del que le entregarían las dos orejas. Fue operado de la herida en el Sanatorio de la Beata Margarita de su patria chica. Fueron testigos del percance Antonio Lomelín y Ricardo Sánchez. El 21 de agosto de  1983 confirmó su doctorado en la México. Esta vez fue padrino de la ceremonia Mariano Ramos, quien le cedió la muerte de un toro de la divisa de Piedras Negras. Completó el cartel Humberto Moro (hijo) y el rejoneador Pedro Louceiro. Nuevamente en su Guadalajara natal participa en la feria taurina de 1984, en su cuarta corrida, junto a Jesús Solórzano y Ricardo Sánchez, con astados de Ignacio García Villaseñor, en forma aceptable, labor que mejora en el quinto festejo (la Corrida del Toro), en  el que corta un apéndice. Este cartel se completaba con Jesús Solórzano, David Silveti, Javier Bernardo, Ricardo Sánchez y Luis Fernando Sánchez, los cuales se enfrentaron a tres reses de la vacada de cerro Viejo y otros tres de la de El Junco. De nuevo en su tierra, el 8 de diciembre de 1985 vuelve a llevarse una oreja, ahora de un toro de la ganadería de Riaño, y son sus compañeros de cartel en tal coyuntura Javier Escobar, El Fraile, y Guillermo Ibarra. Diestro de gran valor y con ilimitados deseos de complacer a los públicos, cumple perfectamente con su cometido en festejos generalmente de segundo orden, en especial en los ruedos de su estado natal de Jalisco. Muy castigado por los toros, en los últimos años comparte su profesión con los negocios. A efectos estadísticos añado las corridas que ha sumado desde 1987, año en que toreó nueve; tres en 1988, cuatro en 1989 y  1990, cinco en 1991, tres en 1992, una en 1993 y tres en 1994, última campaña en la que ha figurado en el escalafón de matadores mexicanos.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco + 12 =