HISTORIA DEL TORERO

GUILLERMO CAPETILLO DE FLORES

Publicado el 23 de junio de 2022
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Matador de toros mexicano, hijo de Manuel Capetillo Villaseñor. Nació en el Distrito Federal, el 30 de abril de 1958. Se presentó como novillero en la Plaza México, el 11 de septiembre de 1977. Alternó con Jorge Gutiérrez y Jesús Jiménez, Chicuelín, y novillos de San Felipe Torresmochas. La alternativa de matador de toros fue el 20 de noviembre de 1977 en el coso de San Luis Potosí. El padrino fue Manolo Martínez, y el testigo, José María Manzanares. El toro de la alternativa se llamó Cumplidor y perteneció a la divisa de Santiago, aunque después de diferentes informaciones procedentes de México se le ha dado el nombre de Tunero. El toricantano tuvo una aceptable actuación en tarde tan señalada. Precisamente con su padre y donde su hermano Manuel intervino en una corrida celebrada el 18 de enero de 1981, en Villahermosa, con un encierro de Javier Garfias, cortando las dos orejas y el rabo de su segundo oponente. Entre enero de 1981 y diciembre de 1982 Guillermo Toreó treinta y cinco corridas de toros. El 12 de diciembre de 1982 inaugura, junto a Manuel Ruiz, Arruza, y Jorge Salazar, la plaza de Ameca en festejo en el que se corrieron astados de la gandería de Cerro Viejo, en función abierta con la actuación de un hijo de Conchita Citrón. Días más tarde, el inmediato 25, actúa aceptablemente en Uriangato con reses de la vacada de El Junco, en unión de Jesús Solórzano y su citado Hermano Manuel. Un total de tres orejas le conceden el 2 de abril de 1983, en Texcoco, donde alternó con Curro Leal, Silvano González, Gallito, y Manolo Mejía en la lidia de toros de la divisa de Trincheras. La confirmación de su alternativa en la capitalina Plaza México tiene fecha del 9 de octubre del mismo año, al cederle Rafael Gil, Rafaelillo, en presencia de Ernesto Belmont, la muerte de una res del hierro de De Santiago, de nombre Tejedor, sin que su labor en tan importante compromiso tuviera facetas descollantes. Participa en la feria de Santa Rosa de Lima de 1984 celebrada en la capital peruana y logra un triunfo con un bravo toro, Listillo de nombre, de la ganadería de Santiago Apóstol. Intervino en veinte corridas en 1984, número que no pasó de dos en 1985, ni de siete en 1986. En 1987, este torero, uno de los que tiene más arte en el toreo actual mexicano, por una u otras razones, no termina de romper, quedando, como ocurre con otros, bien en muchas ocasiones y dando muestras aisladas de su buen toreo. Suele elegir los escenarios y se conforma con un número de corridas a corde con su forma de ser. Así, en 1987 torea trece corridas de toros, cifra que a partir de 1988 se eleva considerablemente. Este año ha matado cincuenta e incluso ha debutado en Guatemala, en la capital, el 20 de octubre, en un mano a mano con su hermano Manuel y el rejoneador Paco Barona. Los toros que se lidiaron pertenecieron al hierro de don Álvero Espinosa. En 1989 de nuevo disminuye el número de contratos, participando en veintiocho corridas de toros. Sus éxitos más sonoros este año no lo son en plazas de importancia, cosos que por otra parte no frecuenta. Solamente le he visto en las crónicas de Texcoco, Aguascalientes, Puebla Tijuana, San Luis Potosí, (Morelia), sin que en ninguna de ellas se mencionaran trofeos. En este aspecto es mucho mejor su labor en el año 1990, ya que al comienzo del mismo, en la segunda y tercera corridas en las que interviene, ambas en el coso capitalino, los días 28 de enero y 11 de febrero, se lleva sendas orejas. Una de un toro de don José Julián Llaguno y otra del que cierra plaza el segundo día, con el hierro de Xajay. El resto del Año, en el que suma veintisiete ajustes, tiene un color parecido al del anterior, si bien hay que añadir una tercera corrida, el 25 de novienbre, en la Plaza México. Treinta y ocho tardes torea en 1991, la segunda de ellas es en la Monumental Plaza Máxico, el 6 de enero, en cartel que componen con él Curro Rivera y Mariano Ramos, con toros del primero de ellos. Al que le corresponde en segundo lugar le corta una oreja. Era la primera del año en el coso de Insurgentes. En plazas poco conocidas, al menos desde la distancia que nos separa del mundo taurino mexicano, tiene otros éxitos importantes, aunque solo sea por el refrendo en orejas, en Acapulco, Calpulalapán, Huichapán, Cautla, Pachuca, Coacalco y San Mateo de Atenco. En 1992 interviene en veinticuatro corridas de toros, con cimas como la tarde de Jalostotitlán o Autlán, en las que corta tres y dos orejas, y simas como la de Cadereyta, donde su primer toro vuelve vivo al corral. En sus actuaciones en la méxico, en general, no ha estado acertado con la <<toledana>>. En 1993 torea parecido número de corridas, veintiuna, pero será 1994 el año en el que convencerá a todos. Su actuación del 30 de enero en la Plaza México, alternado con Jesulin de Ubrique y Humberto Flores, a quien confirmó la alternativa , ha pasado a la historia de la tauromaquia mundial. Fue con un sobrero, de nombre Gallero, cárdeno de capa, marcado con el número 23, de 490 kilos de peso, con el hierro de Cerro Viejo, que regaló y al que cortó las dos orejas y el rabo. El editorial de José Carlos Arévalo, que tituló <<Faenón de Capetillo en la México>>, publicado en el número correspondiente al 15 de febrero en la revista 6 Toros 6, merecería ser reproducido entero <<Todo el toreo, todos los toreros, pensaban en la cabeza de Capertillo, sentían en el corazón de Capetillo, movían los brazos de Capetillo; toreo brotado del alma que aflora en la yema de los dedos y se desliza inspirado en los engaños>>. Viene a España y no hace rentable su triunfo. En abril, cuando ya lleva más de don meses en nuestro país, no ha conseguido entrar en ningún cartel. Solamente en septiembre, el 18 en Barcelona y el 25 en Pozoblanco, consigue torear en corridas de toros. De apuesta figura y rubia condición, ha protagonizado largos seriales de telenovelas, y figuran, con frecuencia, sus fotografias en las llamadas revistas del corazón, lo que le ha creado cierta enemistad, realmente sin fundamento, en determinados sectores de la afición a la fiesta brava. Suma escasos festejos: en 1999 torea una tarde en Guadalajara, en 2000 hace tres paseíllos, siete en 2001 (Con una aciaga tarde en la México el 25 de febrero, ante toros de Xajay), ocho en 2002 (con una tarde en la que le echan un toro al corral en Pachuca), uno en 2003, seis en 2004 (de nuevo escucha los tres avisos, esta vez en México D. F., con toros de Teófilo Gómez), no se viste de luces en 2005 y en 2006 firma un solo paseíllo. El año 2007 lo comenzó cortando dos orejas de un toro de San Lucas en la plaza mexicana de Calpulhuac.

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