HISTORIA DEL TORERO

Manuel García y Cuesta (El Espartero)

Publicado el 25 de diciembre de 2021
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Nació en la ciudad de la Giralda el 18 de enero de 1866, y desde el 12 de julio de 1885, fecha de su presentación en Sevilla como novillero, creció de tal manera su fama y su popularidad, que el 13 de septiembre del mismo año tomó la alternativa en dicho ruedo de la Maestranza de manos del Gordito, que le cedió un toro del marqués del Saltillo llamado Carbonero. Fue uno de los toreros más valientes y pundonorosos que han pisado los redondeles, fue ídolo de los sevillanos y fue víctima del toreo. En Madrid se presentó el 14 de octubre siguiente, para que el Gallo le confirmara dicha alternativa con toros de Núñez de Prado, y tanto la prensa como los aficionados madrileños juzgaron su trabajo desfavorablemente, juicio que en los sevillanos produjo muy mal efecto. Hasta el año 1891 no se contó en Madrid con él para los carteles de las corridas del abono, y en sus andanzas por las plazas de provincias iba haciendo alardes de valor y vergüenza profesional y sufriendo muchas cogidas. ¿Por qué le pusieron frente a Guerrita? Por el afán de buscar a éste un rival; pero ni existió competencia entre ambos toreros ni podía existir, teniendo en cuenta lo que uno y otro eran, es decir, lo mucho que podía el Cordobés y lo limitadas que eran las posibilidades del Sevillano. Los dos figuraron en el cartel del abono madrileño del año 1894; Guerrita estuvo inconmensurable en las corridas que toreó durante los meses de abril y mayo, pues fueron los triunfos más grandes que obtuvo en la plaza de Madrid; el Espartero, por el contrario, no se veía favorecido por la suerte, y en la Prensa madrileña aparecieron algunos artículos combatiéndole; el día 27 de mayo salió a torear en dicho ruedo toros de Miura con Zocato (sustituto de Reverte) y Antonio Fuentes, y aquella tarde se produjo la catástrofe, pues el primer astado, llamado Perdigón, colorado y ojo de perdiz, le infirió una tremenda cornada en la región hipogástrica al entrarle a matar, a consecuencia de la cual murió a los pocos minutos el bravo diestro sevillano, quien ha pasado a la historia como cifra y compendio de la vergüenza torera.

Estocada

Manuel García contrájose, juntando las rodillas con la barba y estiróse después como electrizado; sus peones, sus mozos, los toreros acudieron…La muerte estaba allí a las claras…Levantáronle a prisa, en hombros manteniéndole en línea perfectamente horizontal, para que no hubiese derrame exterior de sangre, y cuando el grupo, presuroso y desemblantado, cruzaba casi junto a las tablas del 4, “El Espartero” levantó el brazo derecho nerviosamente, lo sacudió, dejándolo caer inerte; volvió la cara hacia donde estaba el toro muerto, contrájosele el rostro; hubo un estremecimiento, una sacudida, una rigidez…Y allí murió” El parte facultativo decía así: “Plaza de Toros de de Madrid-Enfermería– Función del 27 de mayo de 1894. El profesor de Medicina y Cirugía que suscribe, encargado del servicio facultativo de la Plaza en el día de hoy, da parte al señor presidente que, durante la lidia del primer toro, ha sido conducido a esta enfermería el diestro Manuel GarcíaEspartero” en estado de profundo colapso. Reconocido detenidamente, resultó presentar una herida penetrante en la región epigástrica, con hernia visceral; una contusión en la región esternal y clavicular izquierda. Prestados los auxilios de la ciencia para el caso más alarmante que era el colapso y reconocidos como ineficaces, se le administraron los últimos Sacramentos, falleciendo el herido a las cinco y cinco minutos de la tarde y a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería. Todo lo cual tengo el sentimiento de participar a V.S. El Jefe de servicio: Marcelino Fuertes.

Calle donde nació El Espartero «La Alfalfa»

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