HISTORIA DEL TORERO

JESÚS MILLÁN CAMBRA

Publicado el 30 de mayo de 2023
Abel Murillo Adame logo

Matador de toro. Nació en Zaragoza un26 de enero de 1979. Criado en el pueblo de Garrapinillos, situado a las afueras de la capital maña, muy cerca del aeropuerto, es allí donde con apenas 12 años y atraído por su afición por las vaquillas y los recortadores, se pone por primera vez delante de una becerra y  descubre que quiere ser torero. Con esta idea cada vez más en serio, a principios de 1993 decide apuntarse a la Escuela Taurina del Carmen, donde adquiere sus primeros conocimientos en la profesión, y solo unos meses después, el 19 de septiembre, debuta vestido de luces ante el público de Épila (Zaragoza) y corta sus dos primeras orejas. Al año siguiente hace su primera aparición de luces en  Zaragoza durante la feria del Pilar, y actúa en la parte seria de El Bombero. Ayudado en estos primeros pasos por el que fuera subalterno Antonio Susoni y con el importante aval de ser el ganador del popular Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo, sería en los primeros días de mayo de 1995 cuando la vida de Jesús Millán diera un giro, justo el que le condujo hasta Colmenar viejo, desde entonces el lugar que ha sido trampolín para el lanzamiento de su carrera taurina. Acude de tapia a varios tentaderos seguidos en la finca de Valderrevenga, lo que propicia su encuentro con el ganadero Manuel Hurtado, la persona que definitivamente se fija en él y decide apoderarlo además de acogerlo en su casa como si fuese un hijo más. El 1 de octubre de ese mismo año hace su presentación sin picadores en Zaragoza y pese a cortar las dos orejas al novillo del debut, se niega a salir en hombros por respeto a un banderillero de su cuadrilla El Alba, que estaba siendo atendido en la enfermería de una cornada muy seria.

Continúa toreando sin caballos durante toda la temporada 1996, lo que le sirve para un mayor rodaje, y cosecha sus mayores éxitos en Pamplona, Rincón de Soto, Béziers y Zuera (Junto a Miguel Abellán y El Juli). A mediados de 1997, el 22 de junio en Llore de Mar, debuta con picadores y corta dos orejas y enseguida se hace llamar la atención entre los aficionados por sus buenas cualidades. Su breve temporada le sirve para adquirir oficio ante el novillo cuajado, sorprendiendo por la soltura y el buen aire con que resuelve compromisos tan serios como los de Colmenar Viejo, ante un encierro de Valdeolivas tan grande como manso, o en Moralzarzal, donde corta un rabo a todo un toro de Blanca Peña y se adjudica el Frascuelo de Plata al triunfador de su ciclo serrano de novilladas. Termina el año dejando excelentes apuntes en Arnedo y dando la cara en su debut en Zaragoza ante una complicada novillada Santa Coloma de La Quinta, y se  hizo acreedor, junto a Miguel Abellán, a los premios a los mejores novilleros de la temporada en la plaza de la Misericordia. Si la temporada anterior ya había dado un aviso de sus posibilidades, en la de 1998 y pese a no pisar todavía la mayoría de las plazas importantes, vuelve a dejar impronta de su clase, ratificando las mismas esperanzas que había despertado un año antes: cabeza despierta, excelentes maneras y frescura y personalidad para conectar pronto con el tendido. Sus mejores tardes tienen como escenario las plazas de Colmenar, donde se le concede el trofeo Yiyo como triunfador de su feria, Ejea de los Caballeros y de nuevo Arnedo. Pero es en este año 1999 cuando en nombre de Jesús Millán comienza a prodigarse en las plazas de responsabilidad y de tal forma que suma sus nueve primeras novilladas únicamente en plazas de primera y segunda categoría, algo insólito y realmente meritorio en el oscuro panorama actual de montajes y ponedores. Entre sus logros más importantes están la orejas paseada en Madrid la tarde de su presentación, aun a costa de recibir su bautismo de sangre, su triunfal reaparición en Colmenar días después y sendas puertas grandes de plazas de primera conseguidas en Zaragoza y Valencia. Pero por encima de todo, deja la sensación de encontrarnos ante un torero cada vez más curtido y preparado para afrontar con garantías una alternativa con la máxima categoría. Esta llegará el 12 de octubre de ese año, en la feria del Pilar, con Enrique Ponce de padrino y Julián López, El Juli, Como testigo. Millán se doctoró con el toro Jactancioso, de El Torero, al que cortó una oreja tras una buene faena. Perdió la puerta grande por el fallo a espadas en el sexto, tras una labor meritoria ante un complicado animal. La temporada de 2000 resulta de asentamiento en el escalafón superior, y termina el año con veinticinco festejos y  cuarenta y cinco orejas, y destaca la salida a hombros en la Monumental de Barcelona el 2 de julio. Su lanzamiento como matador llegó en la feria de La Magdalena de Castellón de 2001, la tarde del 22 de marzo, al cortar tres orejas a su lote de toros de Palha, lo que le permitió entrar en las grandes ferias. El 8 de abril de ese año confirma la temporada en Las Ventas. Lidiando a Extraviado, de Juan José González, con José Luis Bote de padrino y David Luguillano de testigo en una tarde en la que fue ovacionado. En la temporada 2002 tiene buenas actuaciones en Santander, Calatayud, Colmenar Viejo o Zaragoza, donde corta dos orejas y se proclama triunfador de la feria del Pilar. A finales de año inicia su andadura junto a un nuevo apoderado, Ignacio Zorita, con el que estaría dos años. En 2003 se produce en otro gran éxito de la carrera de Jesús Millán, al proclamarse triunfador absoluto de la Feria de Abril de Sevilla tras cortar dos orejas a un toro de Miura la tarde del 4 de mayo y perder la salida por la puerta del Príncipe tras fallar con el descabello en el sexto toro, que le produjo una fractura en su pie derecho al recibirlo a portogayola. El año siguiente baja el número de actuaciones hasta veintitrés, y destaca sus tardes en Alcañiz, Cella o Zaragoza. A final de año rompe su relación de apoderamiento con Zorita para ponerse en manos de Ángel Guzmán, con el que completa una temporada 2005 en que suma dieciséis festejos y quince orejas. Cambia de apoderado de nuevo y ficha por el dúo Rodríguez Vélez-Luis Carlos Aranda. Que dirigen su carrera en 2006, suma dieciséis paseíllos y recobra su mejor nivel en ruedos como el de Colmenar Viejo, o Zaragoza, donde corta una oreja a un espectacular toro de Samuel Flores la tarde del 9 de octubre.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

doce + 19 =