HISTORIA DEL TORERO

Joaquín Rodríguez Ortega (Cagancho)

Publicado el 19 de enero de 2022
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He aquí a un torero sevillano a quien su relevante personalidad y su apodo permitirán que su fama resista las infidelidades del tiempo.

Nació en la perla del Betis el 17 de febrero de 1903, el 5 de agosto de 1926 se presentó en Madrid para matar toros de Villamarta con Gitanillo de Triana (F.) y Enrique Torres; el 10 de septiembre del mismo año sufrió una grave cogida en dicha plaza, y al reanudar sus tareas fue para tomar la alternativa en Murcia el 17 de abril de 1927, concedida por Rafael el Gallo, mediante cesión del toro Orejillo, de doña Carmen de Federico. El segundo espada de esta corrida fue Chicuelo. Ya era matador de toros el torero <<cañí>>.

La confirmación en Madrid se efectuó el 21 de junio siguiente, actuando Valencia II de maestro y Marcial Lalanda de testigo. En aquel año toreó 46 corridas; en 1928 despachó 49; en 1929, 31… Su gracia, su majestuoso porte, su quietud y su temple cuando se confiaba, eran admirables, de una belleza plástica que no había más que pedir; mas para que luciera estas prendas necesitaba el toro ideal que le permitiera confiarse, porque de lo contrario daba lamentables espectáculos, tan es así que vio ir varios toros al corral. En Méjico, donde halló más toros a su medida, logró muchos admiradores y realizó varias campañas. Se puede decir que se mantuvo con los intereses devengados por sus faenas grandes; pero aun así y todo, año hubo, como el de 1930, que toreó aquí 68 corridas.
No se rehizo después del descenso natural producido por la guerra de 1936-39; pasó largas temporadas en Méjico, y las últimas corridas que toreó en España fueron en 1953.

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