HISTORIA DEL TORERO

ÁLVARO AMORES RODRÍGUEZ

Publicado el 6 de mayo de 2022
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Matador de toros nacido en Barbate (Cádiz) el 17 de marzo de 1963 y criado en el Grao de Castellón. Interviene en una novillada de promoción de nuevos valores celebrada, bajo el título de <<Valencia busca un torero>>, en la citada capital levantina el 18 de julio de 1982. En la mencionada oportunidad corta una oreja de la res de la ganadería de Martínez Jareño que le correspondió, en presencia de sus bisóños compañeros de cartel Juan Antonio Rodríguez, Daniel Cuevas, Antonio Ruiz, Soro II, y Andrés Cabañero. La primera función con Caballos la torea en sesión matinal, el 10 de abril de 1983, en Castellón. Se corrieron tan solo tres astados de la vacada del marqués de Villamarta y, ante Vicente Yestera y el ya nombrado Soro II, le otorgan una oreja de su único enemigo. Un gran triunfo logra el siguiente 28 de agosto en Figueras, con cuatro orejas de botín, cuando alternó con José Moreno en la lidia de cuatro reses de la divisa de Leopoldo Lamamié de Clamiéc, en festejo abierto con la actuación del rejoneados Gerard Pellen. Una docena de contratos cumplimentó durante esta temporada de 1983, y el 24 de marzo de la posterior vuelve a Castellón para llevarse las dos orejas de su primer oponente, del hierro de Cortijoliva, de lo que fueron testigos los espadas Victorino Martín y Emilio Oliva y el caballista Manuel Vidrié. Continúan los éxitos, como los alcanzados el 12 de agosto y el 9 de septiembre, el primero en Vinaroz, con una cosecha de tres apéndices auditivos de bureles de la vacada del conde de la Corte, y el segundo en Olot, donde le entregan un total de cuatro orejas de novillos de la ganadería de Javier Pérez-Tabernero. Cerró esta campaña de 1984 con 19 corridas en su haber y al comienzo de la posterior, el 17 de marzo, se presenta en el madrileño coso de Las ventas para despachar un encierro de la divisa del conde de Mayalde junto a Emilio Oliva y Jorge Manrique. No le acompaña la fortuna en tal destacada ocasión, e incluso, ha de escuchar un recado de la presidencia durante la lidia de su primer contrincante. No pasaron de la docena sus ajustes en 1985 y, una vez más, no falta a la cita de Castellón, el 23 de marzo de 1986, donde gana en muy buena lid tres orejas de ejemplares del hierro de Dolores Aguirre, ante Juan Manuel Cordones y Curro Trillo. Aprovecha tan brillante actuación para tomar la alternativa, lo que tiene lugar en la corrida de Beneficencia de la ciudad de la Plana de sus amores el 14 de junio de ese 1986. Francisco Ruiz Miguel y Lucio Sandín oficiaron de padrinos y de testigo, respectivamente, de la ceremonia. Se lidiaron toros de la divisa de Joaquín Barral y el novel doctor se llevó las dos orejas del astado de nombre Escandaloso, número 41, negro zaino, de 460 kilos, que abrió plaza. El posterior 20 de julio, en Tarragona, le otorgan una oreja de cada uno de los bureles de su lote, de la vacada de Louro Fernandes, delante del espada José Antonio Campuzano y del caballista Antonio Ignacio Vargas, ciñe la taleguilla bordada en cuatro ocasiones en este su primer año de matador de toros y comienza la campaña de 1987 con una muy lucida actuación el 22 de marzo en Castellón de donde se llevó una oreja de un ejemplar de la divisa de Mari Carmen Camacho. La temporada de 1987, como se apuntaba, la inición en la feria de Castellón, y tengo que añadir que la terminó en la misma plaza, el 4 de julio. Fueron estas las dos únicas actuaciones en la que se vistió de luces en su primera temporada completa de matador de toros. En la segunda de ellas se conmemoraba el centenario de la inuguaración del coso castellonense y, en festejo nocurno, actuó con el sevillano Tomás Campuzano y el madrileño Lucio Sandín. Cortó una oreja a su primer ejemplar, del hierro de los señores Puerta Hermanos. como el resto de los lidiados, y en el sexto´al fallar con la espada, fue silenciada su labor. La temporada siguiente, la de 1988, la comienza, como tantas otras, en su patria chica de adopción, el 11 de marzo, en la tercera de la feria de la Magdalena. En el cartel, junto a él, Ruiz Miguel y Tomás Campuzano, para lidiar seis ejemplares de la divisa portuguesa de don Joaquín Manuel Murteira Grave, de los que dos fueron sustituidos por sendos toros de la ganadería de los señores Puerta Hermanos. Álvaro, en el tercero de esta última vacada, realiza una faena con temple, quietud y muy ligada, que refrendó con una buena estocada. Fue premiado con la oreja. Pero de poco ha de servirle este temprano triunfo. Únicamente se vestirá dos veces de luces, las dos en Barcelona. La primera de ellas, el 18 de septiembre, acartelado con el mexicano Rafael Gil, Rafaelillo, y el murciano Manolo cascales. Se lidian toros de don Joaquín Barral Rodríguez, con mucho cuajo, muy serios y con problemas, pero Álvaro no se vino abajo. Esta actuación le facilita la repetición el siguiente día 25, en un mano a mano con Joaquín Bernadó y la actuación de los rejoneadores Álvaro Domecq Romero, y Luis Domecq. Es elúltimo festejo de la temporada y para tal ocasión se programa una <<limpieza de corrales>>. Le corresponde en primer lugar un toro de Los Majadales, basto, veleto de cuerna, que embiste a olesdas. Álvaro hace una faena con los muletazos justos y le conceden una oreja, también con fuerte petición de la segunda. El sexto es un toro grande, destartalado y con peligro, un toro con más de cinco años y 600 kilos de peso, que se repucha y no queda suficientemente picado, al que, haciéndolo todo el torero, le saca la docena de muletazos que tiene. Estas dos corridas finales de su corta, en cuanto al número de paseíllos, temporada ponen punto final a la misma y le convierten, a juicio de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña, en el matador que realizara la mejor faena de la temporada en esa tierra y en el triunfador de la misma, galardón al que se suma el de la Peña Taurina El Prat. Sus estocadas le valen asimismo el reconocimiento de la Asociación de Críticos Taurinos de Cataluña y Radio Uospitalet. La temporada siguiente transcurre por derroteros parecidos, aunque el número de ajustes es mayor y alcanza la cifra de nueve. Como en la anterior, comienza la campaña en Castellón, en la feria de la Magdalena, para ir, pocos días después, el 2 de abril, a Sevilla, en la que sería su corrida de presentación en el coso maestrante. Se muestra ilusionado cuando, junto a José Luis Parada y Franco Cadena, inicia el paseíllo. En chiqueros le esperan dos toros de la divisa del señor conde la la Maza. No dan el juego apetecido y ve estrellarse sus ilusiones en dos faenas que el público sevillano silencia. No hay continuidad en la carrera de este torero. Tiene que esperar hasta el 13 de mayo para volver a enfundarse la taleguilla. Lo hace en Valencia, y consigue arrancar una oreja a un toro de don Javier Araúz de Robles. Y de nuevo a Barcelona, el 23 de junio, plaza en la que se le espera después de sus actuaciones del año anterior y en la que hará el paseíllo el resto de las tardes, tres más, en las que interviene en corridas de toros. En la primera tiene que matar tres bureles, por cogida del Francés Richard Milian. En la última, la del 17 de septiembre, despues de ser volteado aparatosamente en su primero, su pundonor le hizo esperar para matar su toro antes de pasar a la enfermería. Se pidió la oreja, pero hubo de contentarse con la vuelta al anillo. En total, esta temporada de 1989 ha participado en siete corridas de toros. Poco hay que reseñar en la siguiente temporada, pues únicamente participa en dos festejos. El de Castellón, el 19 de marzo, en la segunda de la que puede considerarse su feria, y el que torea en Barcelona, su segunda plaza, el 19 de agosto. En la feria de la Magdalena alterna con José Luis Parada y Tomás Campuzano y corta dos orejas, que de poco han de servirle, a un buen ejemplar de don José Benítez Cubero que tuvo muy poca fuerza. Como he dicho, con la de Barcelona, el 19 de agosto, remata una temporada, la de 1990, que pude decirse que ha pasado en blanco. En la campaña de 1991 no se viste de luces y en la siguiente tampoco. El motivo es el desagradable suceso que protagoniza en la feria de Castellón y que le supone la retirada del carnet profesional y la prohibición de torear en dos temporadas. Es la tarde del 9 de marzo de 1991. Cuando estaba en la arena el quinto de la tarde, un toro de Los Guateles que correspondía a Miguel Báez, Litri, al iniciar este la faena de muleta se tiró al ruedo nuestro biografiado. Quiere protestar por no haber sido incluido en los carteles de la feria y no encuentra otra forma de hacerlo. Inmediatamente, el buen banderillero Manuel Rodríguez El Bangui, y el fiel mozo de espadas del matador, Ali, se mostraron implacables y no le permitieron llegar con la muleta hasta el toro. No era esa la manera de demostrar nada y justamente permaneció sancionado las dos temporadas. Durante este tiempo, apenas actuó en un par de festivales en Francia, país en el que vivió durante 1991. En los días próximos a su primera actuación de 1993, levantada ya la sanción, estuvo en el campo haciendo algunos tentaderos, ayudado por Ramón Alvarado, que le considera como de la familia. Como en la etapa anterior, después de estas dos campañas inactivo, comienza su temporada en Castellón, el 15 de marzo, en la segunda corrida de la feria de la Magdalena. Se lidian seis toros de doña María del Carmen Camacho, con pocas fuerzas, bonitos de lámina, que salieron buenos para la muleta- Alterna, vestido de azul turquesa y oro, con el maestro salmantino Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea, y Rafael Camino. Sorprende que después de dos temporadas sin torear pueda cuajar una tarde triufal, sobre todo por su valor sereno. En el primero se lució al recibirlo con largas cambiadas. Su faena la brindó a sus compañeros de Cartel que, después del incidente de la temporada de 1991, no pusieron reparo alguno a torear con él . Corta una oreja en cada toro y, en la que pudiéramos considerar su reaparición, sale a hombros por la puerta grande. Vuelve el 1 de mayo a Castellón y casi dos meses más tarde, el 6 de junio, a Barcelona, plaza de su predilección, pero ambas actuaciones no pasan de discretas. Con esas tres corridas viene a Madrid a confirmar la alternativa y a matar los dos últimos toros de su temporada. La fecha de la confirmación es el 11 de julio. A las siete de la tarde, vestido de fucsia y oro, está en la puerta de cuatrillas para hacer el paseíllo en compañía de Pedro Castillo y Miguel Rodríguez. El lote anunciado, de don Juan Luis Fraile Martín, se remienda con un toro de El Sierro. El algecireño Pedro Castillo le cede la muerte del primer astado de la tarde, Pensionero de nombre, herrado con el número 19, negro bragado de pinta y de 492 kilos de peso, en presencia del tercero de la terna. Con esta corrida finaliza la temporada, en la que solo ha podido participar en cuatro funciones. Tampoco le es propicia la de 1994, en la que únicamente hace el paseíllo en dos ocasiones, una de ellas en Francia, en Colliure concretamente, el 16 de agosto, tarde en que corta dos orejas, una a cada ejemplar de El Rejón que le correspondieron. En 1995 solo hizo un paseíllo como matador de toros pero en 1996 confirma la alternativa en Las Ventas, la tarde del 11 de julio, con Pedro Castillo y Miguel Rodríguez en el Cartel y toros de Juan Luis Fraile. Una corrida dificil que no propicia que salga del momento complicado que atraviesa y su nombre se diluye, pues prácticamente no aparece en los carteles desde entonces.

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