HISTORIA DEL TORERO

ROBERTO FERNÁNDEZ MORARES (El Quitos)

Publicado el 16 de septiembre de 2022
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Matador de toros mexicano, nacido el 27 de noviembre de 1963 en Aguascalientes. Tras finalizar estudios universitarios, su primera novillada picada tuvo lugar el 21 de mayo de 1982, en Ciudad Satélite, en el estado de México, con Pedro Escamilla y Jesús Sánchez, lidiando novillos de La Ventilla. En la monumental plaza México se presentó 15 de enero de 1984, con novillos de Sergio Rojas, en compañía de Manuel Cascales y El Fraile. Alternó con José María Napoleón y Alejandro del Olivar en la corrida celebrada el 13 de enero de 1985 en Aguascalientes (México), en la lida de un encierro de la ganadería de San Juan. Tras cortar las dos orejas de su primer astado, falló con el acero en su segundo, teniendo que escuchar un aviso de la presidencia. En la misma plaza dio muerte el siguiente 27 de octubre a  reses de la divisa de Colomé en presencia de sus compañeros de cartel Francisco Ramírez y Héctor de Granada. Pisa el citado ruedo el 12 de abril de 1986 para recibir la alternativa de manos de José Antonio Campuzano, quien, en  presencia de Jorge Gutiérrez, le cede la muerte de Caramelo, herrado con el número 22, castaño de capa y de 492 kilos de peso, con el hierro de La Paz. Su magnifica labor en tarde de tanto compromiso culminó en el toro que cerró plaza, del que le concedieron las dos orejas.

En su país interviene en siete corridas de toros en 1987, un número que con pequeñas diferencias se  mantiene en los años siguientes. Ocho en 1989 y cinco en 1990, año en el que participa en unos festivales en Francia, en las localidades de Saint-Martín-de-Creu, Arlés y Lunel. En 1991 no torea en su país, pero sí lo hace en cuatro tardes en Francia. En 1992 sí interviene en México en siete corridas de toros y lo hace también, una sola tarde, en España, en Benidorm, con toros de Herederos de don Salvador Guardiola Fantoni y señores Guardiola Domínguez, con Víctor Mendes y Gregorio de Jesús de compañeros. En 1993 no interviene en la temporada de España y Francia, quedándose en su país, donde alterna solamente en dos corridas de toros, una de ellas, el 5 de febrero, en la monumental plaza México, para confirmar su alternativa. Es padrino de la ceremonia Alejandro del Olivar, quien le cedió la muerte del toro Quitamoños, de 530 kilos de peso, con el hierro de don Jorge de Haro. En 1994 tiene dos actuaciones.

Una en España, el 12 de marzo, en Zalamea la Real (Huelva), cortando una oreja en su primero y siendo ovacionado en el segundo, y la otra en Francia, en Istres, el 7 de agosto, donde se silencia su labor en el primero que estoquea y se le pita en el segundo y último que mata, al menos vestido de luces, en ese año. Sus contrataciones languidecen y, al poco tiempo, decide retirarse y continuar ligado al mundo del toro, ejerciendo tareas de relaciones públicas en la Unión de Criadores de Toros de Lidia y desarrollando la faceta de apoderado.

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