HISTORIA DEL TORERO

Jaime Noain González

Publicado el 24 de enero de 2022
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Este torero vasco supo administrar el caudal de aptitudes, conocimiento y posibilidades que había en él, mostró valentía y deseos de agradar intentándolo todo –y ejecutándolo bien muchas veces– y llegó a tener bastante cartel en algunas plazas importantes del Norte, si bien, excepto en el año 1938 –en el que sumó 25 corridas– nunca pudo rebasar un término medio de trece o catorce por temporada.

En Venezuela, Colombia, El Ecuador y otros países americanos le conocieron también, pues fama de despierto tuvo Noain y no fue de los que se duermen en la corriente taurómaca.

Nació en Gallarta (Vizcaya) el 20 de mayo de 1901 y había toreado ya mucho en las provincias vascas, Navarra y Rioja cuando el 13 de septiembre de 1925 se presentó en Madrid para estoquear reses de Hidalgo y de Alves do Río con Luis Mera, Curro Prieto y Delmonte; a las plazas del Norte se limitaron sus actividades de novillero, y frecuentemente a poblaciones de escasa importancia; igual toreaba con picadores que sin ellos, y a fuerza de tesón y valentía consiguió llegar al doctorado, el cual obtuvo en Bilbao el 17 de agosto de 1931, de manos de Villalta –el otro espada fue Jesús Solórzano— y con toros de Miura.

Y el mismo Villalta se la confirmó en Madrid el 3 de julio de 1932, con toros de don Alipio Pérez y David Liceaga como segundo matador.

Fue Noain un torero que conoció bien el oficio y pudo siempre con todo; pero en Andalucía fue completamente desconocido.

Su última temporada fue la de 1943, pues no sabemos que en 1944 vistiera ya el traje de luces.

Llevaba retirado bastante tiempo cuando fue agraciado con el premio mayor de la Lotería de Navidad, percibiendo un caudal muy considerable, Su mejor faena.

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