HISTORIA DEL TORERO

MANUEL CANTÓN MORENO (Manolo Corona)

Publicado el 22 de junio de 2022
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Matador de toros. Nació, por encontrarse sus padres emigrandos en Suiza, En Ginebra, el 25 de septiembre de 1971, aunque se le considera del sevillano pueblo de Coria del Río, al que llega cuando solo contaba dos años de edad. Sin antecedentes taurinos en la familia se presenta con picadores, el 15 de agosto de 1986, en Hervás (Cáceres), con Andrés Caballero y José Luis Ramos, en la lidia de novillos de los señores Herederos de don Francisco Rivera, Paquirri. Finaliza su primera campaña de novillero con cuatro festejos con los del castoreño. La temporada siguiente, la de 1987, en la que hace diecisiete paseíllos, en su primera salida a los ruedos se presenta en Sevilla, el 24 de mayo, con Alberto Martinez y Juan Pedro Galán, estoqueando dos novillos de doña Caridad Cobaleda Galache. Volvería al coso maestrante el 14 de junio, en su segunda novillada de la temporada, sin que, de nuevo, le acompañe la fortuna, suerte que cambiaría el 6 de sptiembre, a la tercera, en la que consigue cortar su primera oreja sevillana a un novillo de doña Carmen de Villadiego. El 12 de junio de 1988 se presenta en Madrid, vestido de verde manzana y oro, alternando con David Castro, Luguillano, y Rui Bento Vasques. Lidia dos novillos del hierro portugués de Santa María, el primero de los cuales responde al nombre de Flautino, está marcado con el número 26 y es negro de capa. Tiene la desgracias de ser alcanzado por el segundo de ellos y debe ser aten dido en la enfermería de una herida en el muslo derecho, que se califica de menos grave. Ha intervenido en veintitrés novilladas, tres de ellas en Francia, a pesar de las numerosas veces en que ha sido cogido por los novillos. La primera de las toreadas en la nación vecina fue el 30 de julio, en Garlin, con Ángel Leria y Sergio Sánchez, que también toreaba por primera vez en Francia, y novillos de Roland Rurand. La temporada de 1989 es definitiva. Será su tercera de novillero y aún no ha <<roto>> ni en Sevilla ni en Madrid, corriendo el riesgo de que se olviden de él y del toreo artístico, pinturero y tan sevillano, que lleva en su interior. Pero una solitaria vuelta, en el cuarto novillo que mata en Sevilla esa temporada, es muy poco para las aspiraciones de un profesional. Como era previsible, cae en el olvido, y cuando finaliza 1989 solo se ha vestido de luces, en festejos picados, en cinco ocasiones. Tampoco en 1990, con otras don oportunidades que le brindan en Sevilla, consigue el necesario triunfo y su temporada se reduce a cumplir los seis contratos que le firman, números que se reduce a uno, en el coso maestrante, en 1991. Dos tardes en Sevilla en 1992 es el balance de esta temporada, y no es mejor el de 1993, en el que torea una sola vez vestido de luces, el 19 de septiembre, en Sevilla, en la que sería su despedida de novillero. Le acompañan José Luis Peralta y Sebastián Córdoba y mata dos novillos del señor marqués de Albaserrada, en los que se le ovaciona. En Sevilla, el 15 de agosto de 1994, José Luis Parada le concede la alternativa, en presencia de Pepín Liria. Le cede la muerte del toro Alondro, número 3, negro zaino de pinta, que pesa 495 kilos y pertenece al hierro de don Tomás Prieto de la Cal. Vistió de blanco y oro y tras la muerte de sus dos toros fue ovacionado, teniendo que salir a saludar. Fue su única actuación vestido de luces. En 1995 no confirmó su doctorado en Madrid. En 1997 participó en la Corrida de la Oportunidad celebrada en la Real Maestranza de Caballeria de Sevilla el 8 de abril, en la que tomaron parte seis toreros de Sevilla y que se recuerda tristemente como la tarde de la grave cornada sufrida en la cara por Franco Cardeño. El resultado obtenido por Manolo Corona fue de palmas.

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