HISTORIA DEL TORERO

Joaquín Hernández y Castro (Parrao)

Publicado el 28 de diciembre de 2021
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La única alternativa otorgada en el año 1896 fue la de este diestro, un modesto espada sevillano hijo del picador del mismo apodo; fue un buen torero, sin discusión alguna; pero como no le sobraba el valor y sufrió algunas cornadas muy graves, se frustraron las esperanzas que en él pusieron algunos.

Se presentó en Madrid como novillero el 21 de agosto de 1892, y le dio Reverte la alternativa en Sevilla el 1.º de noviembre de 1896, estoqueando toros de Anastasio Martín y actuando Villita de testigo. En tal corrida, y en el mismo ruedo, cortó la coleta a su padre, José Hernández (Parrao).
Confirmó dicho doctorado en Madrid, de manos de Torerito, el 21 de marzo de 1897, cuyo espada cordobés le cedió el toro Mirandillo, de Aleas, y después… no se colocó donde esperaba, por lo que determinó marchar a América a pasar los inviernos.

Toreó por última vez en 1911, y falleció en Sevilla el 28 de junio de 1941, donde había nacido el 13 de abril de 1873.

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