HISTORIA DEL TORERO

GERMÁN GARZA FERNÁNDEZ

Publicado el 21 de octubre de 2022
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Matador de toros que nació en Monterrey (Nuevo León) el 8 de octubre de 1966. Debutó como novillero en Nuevo Laredo (Tamaulipas) el 8 de mayo de 1983, alternando con Longinos Mendoza, Rafael Reyna y Eduardo Byerley. Se jugaron novillos de La Ronda. Le concedieron una oreja el 27 de octubre de 1984 el la plaza La Caletilla de Acapulco. El siguiente 11 de noviembre alternó en Nuevo Laredo con Rafael González y Alfredo Ferriño en la lidia de astados del hierro de Golondrinas. Nuevamente en Acapulco corta las dos orejas del astado que le correspondió, en febrero de 1985, del hierro de los hermanos Dóddoli ante Armando Luna, José Murillo y Arturo Díaz.

Alternativa en Cadereyta con Guillermo Capetillo y Alfredo Ferriño.

El posterior 9 de junio logra un gran triunfo en Monterrey al llevarse un total de cuatro orejas y un rabo. Transcurridos más de dos años se presentó en la Plaza México, el 10 de noviembre de 1985, en cartel que completaron Humberto Flores y Juan Clemente. Los Novillos pertenecieron a la divisa de María del Carmen. En las temporadas de 1987 a 1991 alterna en un discreto número de festejos, anotándole los escalafones de su país dos, diez, ocho, cuatro y tres, respectivamente. El 23 de febrero de 1992, en Cadereyta, toma la alternativa de manos de Guillermo Capetillo, quien, en presencia de Alfredo Ferriño, le cede la muerte del toro Rompepuertas, que luce la divisa de Golondrinas. Antes de que finalice al año, el 6 de septiembre, hace el paseíllo en el monumental cosos de la calle de los Insurgentes para confirmar su doctorado, de manos de Héctor de Granada y en presencia del mexicano Manolo Sánchez. Aquel le cedió la muerte del toro Aldeano, herrado con el número 97, cárdeno oscuro y salpicado, de 532 kilos, lidiado en tercer lugar, ya que en el primero había confirmado Manolo Sánchez, y para que el padrino no tuviese que matar dos seguidos se alteró, como allí es costumbre en estos casos, el orden de lidia. No tuvo un buen lote este Germán en tarde tan importante, pero la entendida afición de la capital apreció su preparación, su valor y las ganas de triunfar que demostró. En el segundo hasta se pidió la oreja, teniendo que salir a saludar al tercio. Quiso triunfar y regaló un sobrero de Los Morales, que también fue manso. Finalizó el año con nueve corridas en su haber, número que disminuyó hasta cinco en 1994. Cuando finaliza agosto de 1995 tan solo figura una corrida de toros en su estadística.

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