
Matador de novillos y banderillero, nacido en Borox (Toledo) el 9 de septiembre de 1849. Dependiente de una botica en Madrid, desde 1872 emprendió la profesión taurina, para la que no le faltaban condiciones, ya que era valiente y manejaba con soltura el capote. Toreó bastante por provincias, sobre todo por los pueblos de Castilla la Nueva, tanto de banderillero como de matador de novillos. Trabajó en la pequeña plaza de los Campos Elíseos de Madrid alternando en una novillada con Gabriel López, Mateíto. El 15 de noviembre de 1880 se presentó en la plaza madrileña como banderillero en una corrida de novillos a beneficio del infortunado diestro Nicolás Fuertes, El Pollo, repitiendo su actuación como banderillero el siguiente año de 1881. No llego a estoquear novilladas en el ruedo de dicha plaza. Estuvo algún tiempo en Montevideo, donde gustó su trabajo. Él mismo confeccionaba, con suma habilidad, sus trajes de lidiador. El 9 de septiembre de 1881 se celebró una novillada en San Martín de Valdeiglesias (Madrid) con toros Serranos que había de estoquear Vicente García, Villaverde. El tercer toro saltó al callejón, y al saltar de este al redondel, El Boticario sufrió una terrible cornada en la parte superior del muslo derecho, que le causó la muerte en la mañana del día siguiente, 10 de septiembre de 1881. Fue uso de esos toreros que se llaman de capea, hecho y curtido e peligros y cornadas.

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