HISTORIA DEL TORERO

JORGE POLANCO

Publicado el 19 de septiembre de 2023
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Matador de toros venezolano, hijo de Carmelo, administrador de la ganadería de Bella Vista, circunstancia que facilitó el aprendizaje del futuro espada. En 1973 viene a España y el 28 de junio actúa en una de las denominadas corridas de la oportunidad que se celebraban en el madrileño coso de Vistalegre, causando buena impresión al dar cuenta de un becerrote de Bernardo González ante los también noveles Teo Pastor, Juan Antonio Cobo, Garbancito, José Luis Villaverde y Antonio Pineda. Dos temporadas después actuaría en nuestros ruedos en once novilladas con caballos. El 23 de marzo, en Alcalá de Guadaira (Sevilla), toma parte en un festejo en el que se corrieron nada menos que doce astados –seis de los hermanos Lacave y otros seis de Antonio Rubio—que tuvo cierto carácter internacional al intervenir diestros de varias nacionalidades; Paco Lucena, Frederic Pascal, Jairo Antonio, Jorge Motril y Cruz Vélez, teniendo Polanco una actuación más que aceptable, premiada con una vuelta al ruedo tras estoquear a su primer enemigo. También agradaron sus maneras el siguiente 3 de agosto en Azpeitia (Guipúzcoa), con ganado de Flores Albarrán, en presencia de sus compañeros de terna Irineo Baz, El Charro, y Alfonso Martín. En 1976 cumplimenta dieciséis contratos y se presenta en corrida picada en la citada plaza de Vistalegre el 19 de septiembre para alternar con José Lara y José Hernández, El Melenas, en la lidia de cinco astados de Abdón Alonso y uno de Apolinar Soriano, triunfado en el empeño al cortar una oreja de cada uno de los cornúpetas de su lote. Tan solo participa en cuatro corridas de novillos en 1977, pese a lo cual decide tomar la alternativa, lo que lleva a efecto el 23 de octubre en la localidad malagueña de Benalmádena. Actuó de padrino José Ortega, se corrieron cuatro toros del hierro de Antonio de la Cova y, sin posterior actuación en nuestros ruedos, marchó a su país de donde no tengo noticia haya retornado. Quedó cumplida su ilusión de doctorarse en España, aunque fuera en una función bien modesta.

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