HISTORIA DEL TORERO

MANUEL CORTÉS AMADOR (Manuel de Paz)

Publicado el 4 de agosto de 2022
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Matador de toros nacido en Albacete el 9 de enero de 1961, hermano del espada Sebastián. El 20 de mayo de 1979, en su ciudad natal, es herido por una res de la ganadería del duque de Ahumada, y el siguiente 2 de septiembre, en el mismo coso, corta las dos orejas de un astado del hierro de Carlos Urquijo. Ese mismo año debutó con picadores en Tarazona de la Mancha. No acierta con la tizona el 21 de septiembre de 1980, nuevamente en Albacete, cuando alternaba con Joaquín Rodríguez y Arturo Blau Espadas en la lidia de un encierro de la vacada de Flores Albarrán, por lo que habría de escuchar un aviso de la presidencia en cada uno de los bureles de su lote. Su presentación en la madrileña plaza de Las Ventas tiene lugar el 1 de mayo de 1982 para dar cuenta de novillos de la divisa de Carmen Espinal de Blázquez, junto a sus compañeros de terna Antonio González y Fermín Vioque, dejando muestras de lo peculiar de su lánguido toreo gitano, pero sin acertar con el acero, con un clarinazo de atención escuchado en el astado que cerró el festejo. Al volver al mismo coliseo el 7 de octubre de 1984, no puede estoquear ninguno de los bureles de la divisa de Gabriel Hernández García que formaron su lote, al ser volteado por su primero, percance presenciado por Jorge Manrique y Teófilo González, El Sevillano. Análogas lesiones sufrieron el 27 de mayo de 1985 en el coso capitalino, donde no le faltaron oportunidades, al ser cogido por un ejemplar de la ganadería del conde de Mayalde, en presencia de Sánchez Marcos y José Luis Bote. Un buen triunfo se anota el 30 de julio de 1986, en Calasparra, al llevarse las dos orejas de su primer oponente, lo que pudieron testificar Fernando Lozano y Manuel Molina. No da este espada el definitivo paso adelante que le saque del gran montón de diestros que no pasan de la media docena de corridas toreadas por temporada. No obstante, en la villa albacetense de Munera tomó la alternativa el 22 de septiembre de 1987 al cederle su paisano Dámaso González, en presencia de Tomás Rodríguez, Campuzano, la muerte de un ejemplar de la divisa de Francisco Galache, de nombre Mojinato. Si agradó su labor en el toro que abrió plaza, el éxito lo alcanzó en el que cerró el festejo, del que se llevó las dos orejas. En la temporada de 1987 solamente alterna como matador de toros en esa corrida. En 1988 y 1989 no se viste de luces, interviene únicamente en una veintena de festivales. En 1990 interviene nada más que en una corrida de toros, en la feria de su ciudad natal, primera vez que lo hace allí como espada de alternativa. Es la tarde del 10 de septiembre y alterna con Luis Francisco Esplá y Rafael de la Viña. Los Toros son de doña María del Carmen Camacho García y nuestro biografiado actúa sustituyendo a Fernando Cepeda, que convalece de una lesión de abductores. Sorprende el diestro albaceteño, primero por su valor frente a un toro serio, con cuajo, manso de solemnidad el que se lidió en sexto lugar, y segundo por la calidad de los muletazos. Los dos primeros redondos, con las manos muy bajas y la improvisación del cambio de mano, muy sentido, pusieron de pie a la mayoría de los espectadores. El arte y el embrujo de su toreo, dentro de un cano clásico, adornado de mucha pinturería, hacían presagiar una salida por la puerta grande, pero un pinchazo y media estocada desprendida redujeron el premio a una oreja. Mucho esfuerzo para quien en tres años solamente se ha vestido esa tarde de luces. La temporada de 1991 es idéntica a la anterior. Una sola salida a los ruedos, en la feria de Albacete, pero esta vez sin triunfo como el año anterior, y siguiendo esta tónica de escasez de contratos en la siguiente, la campaña de 1992 se viste de luces en dos ocasiones, en Cuenca y Albacete, de nuevo en la feria. En 1993 solamente se ajusta en una ocasión, el 10 de junio, en Toledo, donde es pitado tras la muerte de sus dos ejemplares de don Ramón Sánchez. El 11 de agosto de 1996 confirmó la alternativa en Madrid, con José Antonio Campuzano de padrino y Valderrama de testigo. Después dejó de torear paulatinamente. Es un torero gitano y así se muestra en las plazas: <<Soy un torero de impulso, torero de arte; entonces es como te sale, o eres tú o no eres tú>>.

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