HISTORIA DEL TORERO

ERNESTO BERMONT ROVIRA (Belmontillo)

Publicado el 3 de junio de 2022
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Matador de toros mexicano nacido en la ciudad de México, el 24 de noviembre de 1959, hijo de un varilarguero de igual nombre. En sus comienzos se anunció Belmontillo. Los antecedentes taurinos de su familia influyeron con seguridad en su decisión de vestir el terno bordado en oro. Su presentación como novillero la realizó en la plaza de La Florecita, el 1 de febrero de 1980. Sus repetidos triunfos en diversas plazas le permitieron torear cuarenta novilladas antes de hacer la presentación en la Monumental Plaza México. Sus campñas novilleras aún se recuerdan con emoción por la afición azteca. Sin embargo, su presentación en la capitalina Plaza México no fue demasiado afortunada por las malas condiciones del ganado corrido. Tuvo lugar tal debut el 31 de octubre de 1982, fueron sus compañeros de cartel Juan Carlos Contreras, César Pastor y Sergio González y los novillos lucieron la divisa de Celia Barbabosa. Es paseado a hombros junto a los otros dos espadas, Manuel Mejia y Valente Arellano, en el mismo coso el siguiente 7 de noviembre, en festejo triunfal en el que, al dar una vuelta al ruedo los tres maestros tras un feliz tercio de banderillas en la res de Felipe González que cerró plaza, se arrancó esta de improviso contra aquellos, haciendo Belmont el quite con un sombrero charro que portaba en aquel instante, con el que intrumentó varios lances ante el delirio de los espectadores. Nuevamente en el coliseo de la avenida de los Indurgentes, el día 28 del mismo mes y año, corta las dos orejas de un astado de la vacada de Venta del Refugio, ante los dos novilleros últimamente mencionados. Joaquín Bernadó le otorgaría la alternativa en la plaza de la capital mexicana el 31 de julio de 1983 (toro Principe, de Begoña) y no se interrumpen los éxitos, como el alcanzado el 4 de septiembre siguiente en Zacatecas con corte de una oreja de un toro de Claudio Huerta, o los más significativos del inmediato día 15 en la ciudad últimamente citada, donde se le concedió el trofeó del Escapulario de Plata, y del 18 posterior en Tijuana al competir con Rogelio Leduc, Curro Leal, Antonio Urrutia, José López Hurtado y Manuel Mejía en la corrida del Estoque de Oro, que ganaría al cortar las dos orejas y el rabo del cornúpeta de La Soledad que le correspondió en el sorteo. Quizá las campañas como espada de alternativa de este diestro, que nunca actuó en ruedos españoles, no alcazaran al alto nivel de sus temporadas como novillero puntero. En 1985 torea nada menos que treinta y tres corridas de toros, cifra que no solo mantiene, sino que supera en 1986, al sumar treinta y seis. Se mantiene en treinta y cuatro en 1987 y baja algo el número de ajustes en 1988, al torear veintiséis corridas de toros. En 1989 actúa veintiuna tardes, todas ellas en localidades de escaso nombre taurino, terniendo la mala fortuna de sufrir una fractura en Puerto Vallarta, el 19 de noviembre lo que lo mantiene un mes alejado de los ruedos. Desciende a quince el número de sus ajustes en 1990, con idéntico factor común de hacerlo además en cosos poco importantes, si se exceptúan algunas actuaciones en Nogales, Moroleón, Texcoco, Zacatecas o la del 23 de diciembre en el coso de la calle de los Insurgentes, con Luis Fernando Sánchez y Héctor de Granada. Los toros fueron de Santa Rosa de Lima. En 1991 torea muy poco, solo siete corridas de toros, número que se reduce a dos en 1992. No se viste de luces en 1993 y en 1994 únicamente lo haría en un par de ocasiones, desapareciendo paulatinamente de los carteles.

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