HISTORIA DEL TORERO

BLAS FERNÁNDEZ SESMA (Gallito de Alfaro)

Publicado el 22 de mayo de 2026
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Matador de toros nacido en la localidad riojana de Alfaro el 30 de marzo de 1967, que vistió su primer traje de luces sin picadores en Arnedo (La Rioja) el 20 de marzo de 1982 para torear discretamente, junto a Ricardo Sánchez Macos, ganado de la divisa de Campos de Araya. No tarda en pisar la arena de la plaza de Logroño, lo hizo el 4 de abril, y agradan sus maneras al lidiar astados de la vacada de Carmen Lorenzo en presencia de César Moreno y Poli Benito. En este mismo coso y con reses de igual hierro alternaría el 11 de junio de 1983 con los hermanos Jorge y David Castro, Luguillano, con el positivo resultado de cortar una oreja a cada uno de los novillos de su lote. Ante su compañero de cartel Luis Miguel Calvo le concederías dos apéndices el siguiente 25 de julio en Huerta del Rey, y no tarda en participar en festejos con picadores, como el del 15 de agosto de 1983 en Alfaro (La Rioja), donde le entregan cuatro orejas de bureles de la ganadería de Ignacio Pérez-Tabernero ante Fernando Galindo y Jaime Malaver y el primer novillo se llamó Paquiro, o el 12 de octubre en Calahorra, donde le otorgaron las dos orejas del ejemplar de la vacada de Matías Bernardos que cerró plaza, lo que pudo atestiguar Luis Miguel Campano. Cerró la campaña con seis actuaciones en funciones con caballos, cifra que dobló en 1984, aunque sus faenas bajaran, en conjunto, de tono. Le llegó un triunfo el 26 de mayo de 1985 en Miranda de Ebro, con corte de cuatro orejas y un rabo de bureles de los hermanos de Yerro, cuando competía con Gonzalo Guadalupe. No pasaron de cuatro sus salidas a los ruedos en 1985 y se presenta en Madrid el 27 de abril de 1986 para alternar discretamente con Carmelo García, Carmelo, y Rui Bento Vázquez en la lidia de cinco astados de la divisa de La Guadamilla y uno de la Cama ligera. Mejor fortuna le acompañó el 15 de agosto, nuevamente en su patria chica, donde sus paisanos le conceden tres orejas de reses de la vacada de Carmen Camacho, con Ricardo Sevilla, Chicuelo de Albacete, y Luis Parra, Jerezano, de compañeros de terna. En 1987, el servicio militar le impide torear y únicamente puede intervenir en un festival en Aldeanueva. Sus propios méritos no son suficiente recomendación para hacerlo en 1988, y su apoderado piensa incluso empezar de nuevo. Pero el factor económico desaconseja la nueva aventura y deciden que el mejor camino es el de tomar la alternativa. Luego, sin remedio ya, comprobarían que no era ese el óptimo. En la plaza de Alfaro, el 15 de agosto de 1988, después de dos temporadas en blanco, es investido matador de toros por el maestro alicantino José María Manzanares, quien le cedería, en presencia de Ortega Cano, la muerte del toro Junquerito, negro, herrado con el número 9 y perteneciente a la divisa de El Pizarral. Vestía Gallito de Alfaro de Grana y azabache y logra cortarle una oreja. Este éxito y su condición de riojano le abren las puertas de la plaza de toros de Logroño, en su feria matea, pero no consigue el triunfo que necesita con los toros de doña Dolores Aguirre Ybarra. Ha alternado con Curro Vázquez y Ortega Cano. Despide la temporada con un tercer festejo, una corrida mixta, concurso de ganaderías, que se celebra en Corella (Navarra), el 29 del mes de septiembre. En la Campaña de 1989 no puede llamar con fuerza a ninguna puerta y solamente pudo entrar en el cartel que el empresario Julio Zarzalejo organizó el 13 de mayo en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) y en las ferias de su localidad natal, el 17 de agosto, y Logroño, en esta última sustituyendo a José María Manzanares. Aquí, en Logroño, plaza de mayor resonancia, evidenció su inexperiencia y su falta de preparación, tanto física como técnica. Mal se le ponen las cosas al torero de Alfaro, que ve pasar la temporada de 1990 sin pisar los ruedos, ni de luces ni de corto. Sin embargo, en 1991 comienza toreando un festival en Logroño, el 24 de marzo, pero tiene que esperar hasta el 15 de agosto para enfundarse el vestido de luces. De nuevo es el pueblo que le vio nacer y tampoco logra el triunfo. En Calahorra, el 30 del mismo mes, es pitado en ambos toros, y en la feria de Logroño escucha, el 22 de septiembre, dos avisos en su primero y pitos en el segundo. El final de su carrera, después de varios años de alternativa, está próximo, ya que sólo se viste de luces en 1992 y en 1993, como en años anteriores, en el mes de agosto, en Alfaro. No interviene en la temporada española de 1994 y su nombre desaparece de los carteles en los años siguientes.

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