
Matador de novillos gallego, pese a su apodo. En 1899 toreó en Carabanchel Bajo (Vistalegre), y en otras plazas bastantes novilladas. En algunos carteles confundieron el apellido, anunciando Domingo en vez de Domínguez. Fue valiente, pero ignorante. Sin duda, convencido de que no lograba los éxitos por él soñados, se reintegró pronto a su oficio de panadero.

0 comentarios