
Matador de novillos de nacionalidad peruana, del que tengo noticia por su actuación en la limeña plaza de Acho el 17 de marzo de 1968, en la que estoqueó reses criollas, acompañado por Lucio Requena, en festejo sin picadores. Su fracaso fue rotundo y el público le increpó, pues, por su cargo de concejal en la Municipalidad de Rímac había formulado unas extrañas acusaciones sobre supuesto drogado de toros de lidia. No debió insistir demasiado en sus intentos toreros este modesto novillero, cuya verdadera profesión era la de cantante de melodías modernas. Vuelve a pisar el albero de la limeña plaza de Acho para tomar parte en el festejo que como homenaje y despedida se dedica al veterano espada Adolfo Rojas, El Nene, el 18 de diciembre de 1983. En tal coyuntura su labor fue meritoria, al corresponderle un difícil res de la vacada de Yencala.

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