
Matador de novillos santanderino. Pertenecía a una familia respetable, y desde siempre pensó en ser torero, creo que más por aversión a los estudios que por verdadera vocación. Desde 1920 forcejea por salir en plazas de categoría, sin conseguirlo. Hacia 1930 lo hace por pueblos y plazas de poca importancia. Su nombre aparece en el Anuario que Don Ventura al Sesgo publicaron de aquel año. No logra más progresos.

0 comentarios