
Matador de novillos principiante que participó en un modesto espectáculo cómico-taurino celebrado en lima el 12 de marzo de 1967, en el que lidió aceptablemente una res de Quevedo, aunque fallara con el estoque, por lo que tuvo que escuchar un aviso presidencial. Le repitieron en el mismo coso los días 27 de agosto y 17 de septiembre del mismo año, sin que la fortuna le sonriera, ya que en la primera ocasión sonaron dos recados reglamentarios durante su faena de muleta y en la restante fue cogido y retirado a la enfermería, sin mayores consecuencias que lamentar, por lo que no pudo dar muerte su novillete.

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