HISTORIA DEL TORERO

RAQUEL CASTELLÓ RUIZ (Raquel)

Publicado el 28 de junio de 2025
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Alumna de la escuela taurina dirigida por el torero retirado Paquito Esplá en Alicante, torero y padre de los acreditados matadores de toros Luis Francisco y Juan Antonio. Ella nació en Alicante el 30 de abril de 1974 en el seno de una familia muy aficionada a los toros. Su abuelo fue picador y uno de sus tíos, novillero. Toreó su primera becerra a los ocho años, precisamente en la celebración del bautizo de la hija mayor de Luis Francisco Esplá, Rocío. Desde entonces siguió aprendiendo y entrenando en la escuela con Paquito padre y con Juan Antonio. Tuvo una preparación muy completa, incluyendo cómo poner las banderillas, de manos de los maestros Esplá, aunque no se sentía muy confiada de ejecutar esta suerte en público. Como becerrista, llegó a la final de la edición de Monte Picayo busca un torero, celebrada el 22 de marzo de 1986. Mató el primer novillo el 16 de septiembre de 1990 en San hablo de los Montes (Toledo), cortando los máximos trofeos y repitiendo con éxito tres días después en Burgohondo (Ávila). En 1991 actuó en cuatro festivales y diversas novilladas sin picadores, todos ellos coronados con los máximos trofeos y salidas a hombros. Hasta este punto había elegido torear vestida de corto, pero finalmente optó por un terno de luces, rosa y oro, que lució por primera vez en Sabiote (Jaén) el 23 de agosto de 1992 para estoquear reses de la ganadería de los Hermanos Gómez Pérez, compartiendo cartel con Yolanda Carvajal y la rejoneadora Loria Manuel. E ese año, toreó una veintena de novilladas sin caballos por los pueblos, y en 1993 participó en otras 15 más antes de hacer su debut con picadores en una novillada mixta, televisada en directo desde Brihuega (Guadalajara) el 15 de octubre. Actuó junto a las rejoneadoras Victoria Santana y Loria Manuel, que lidiaron reses de Hernández Jiménez, mientras que ella y Mari Paz Vega alternaron a pie ante novillos bien presentados y astifinos de Los Bayones. Raquel cortó una oreja de su primero y experimentó mucha dificultad en en despachar a su segundo enemigo, que fue bronco y gazapón. Solo pudo actuar en tres novilladas sin picadores y un festival en la temporada de 1994, debido a una rotura de ligamentos en la pierna derecha, percance que ocurrió mientras toreaba en Cebreros (Ávila) a principios del mes de agosto. Al final dejó su lucha en los ruedos porque faltaba alguien que le ayudara. Se casó en 2002 y se dedica a su familia, aunque confiesa que echa de menos los toros.

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