HISTORIA DEL TORERO

SALVADOR MARÍN TORRES

Publicado el 5 de abril de 2023
Abel Murillo Adame logo

Matador de toros nacido en Fuengirola el 21 de mayo de 1962. Tomó parte en su primera corrida con plazas montadas el 21 de septiembre de1980 en Fuengirola, donde cortó las cuatro orejas de las reses que formaron su lote, de la ganadería de Antonio Ordóñez, en presencia de su compañero Juan Romero y del rejoneador Leonardo Hernández. Le repiten en el mismo coso el siguiente 5 de octubre con pupilos de diversos hierros y, ante su colega Pedro Castillo, y el caballero en plaza Juan Jiménez, se lleva un apéndice de su primer enemigo. Cierra la campaña con esas dos únicas funciones picadas, que subirían a  once en 1981, incluida su magnífica tarde del 30 de mayo en Algeciras, con corte de cuatro orejas de astados de la vacada de Ana Romero, con Juan Mora y Pedro Castillo de compañeros de terna. El 2 de agosto del mismo año, en el coliseo francés de Nimes, recibe un puntazo hondo en el escroto, percance contemplado por Arturo Blau Espadas y Lauri Monzón. Tras una única salida al ruedo en 1982, lo haría en veintiséis ocasiones en su gran temporada de 1983, de las que destacamos las del 22 de mayo en Valdepeñas, con cosecha de tres orejas de bureles de la divisa de Paloma Pastor; del 2 de junio en Benavente, donde se llevó las dos orejas de su segundo oponente, de la vacada de Dionisio Rodríguez; del día 20 del mismo mes en Algeciras, con una cosecha de tres orejas de ejemplares del hierro de Ana Romero, y del 2 de julio en La Carolina, con idéntico botín, de novillos de la ganadería de Paloma Pastor. El reverso de la moneda lo encontró el 18 de septiembre en Cadalso de los Vidrios, donde fue corneado de consideración en el muslo derecho por una res del hierro de Víctor Aguirre. Su presentación en la madrileña plaza de Las ventas tiene fecha del 6 de mayo de 1984, para alternar con Sánchez Marcos y Ramón Álvarez, El Porteño, en la lidia de cuatro productos de la divisa de Carmen Villadiego, uno de la de Benjamín Vicente y el restante de la de González San Román, sin que la fortuna le acompañara en tan importante coyuntura. Posiblemente por ello tan solo se ciñó el traje de alamares en dos ocasiones tal año, repitió cifra en 1985 y dejó de figurar su nombre en las estadísticas de fin de año en el de 1986. No se viste de  luces en la temporada de 1987, segunda consecutiva, y sin haberlo hecho tampoco en la siguiente de 1988, cuando finaliza esta, el 7 de octubre, toma una alternativa, creo que totalmente injustificada, en la plaza de toros de su ciudad natal. Alfonso Galán, en presencia de Jesús Márquez, le cede la muerte del toro Fabuloso, número 30, negro mulato y chorreado, que, como el resto, pertenece al hierro de don Javier Molina. Vestía el neófito de blanco y oro. Con este festejos pone principio y fin a  su carrera de matador de toros, ya que no volverá a vestirse, al menos hasta el momento, de seda y oro. No se presentó en Madrid.

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