HISTORIA DEL TORERO

RODOLFO LOBO ARRÁN (Rodolfo Pascual)

Publicado el 22 de febrero de 2023
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Matador de toros nacido en Valladolid el 19 de abril de 1966. Comenzó su lucha en los ruedos a los catorce años de edad en las capeas pueblerinas. Ha actuado más adelante en festejos económicos celebrados, preferentemente, en la región castellanoleonesa. No tiene ningún antecedente taurino este espada de alternativa, que hizo su primer paseíllo en novillada con picadores el 4 de mayo de 1986, en la localidad madrileña de Colmenar de Oreja, con Miguel Sánchez Cubero y Juan Cuéllar, que se entendieron con ejemplares de don Ignacio Pérez-Tabernero Sánchez. El quinto del festejo fue de Guardiola Domínguez. Tras la muerte del novillo de la presentación le fue concedida una oreja y se aplaudió su actuación en el que cerraba plaza. Ya en ámbito nacional alternó el 19 de julio de 1986, en San Felíu de Guíxols, con Francisco de la Haba, Zurito, en la lidia de cuatro ejemplares de la divisa de Veiga Teixeira, en espectáculo iniciado por el rejoneador Andrés Vélez. Su notable labor destacó principalmente en su primer enemigo, del que le concederían una oreja. Más rotundo triunfo le llega el posterior 17 de agosto en Miraflores de la Sierra, donde se llevó un total de tres apéndices de bureles del hierro de Bernardino Jiménez, lo que pudo atestiguar Andrés Caballero. El 7 de septiembre, en Guadalix de la Sierra, le entregan las dos orejas y el rabo de un ejemplar de la divisa de Julio Aguirre, ante Antonio Mondéjar Continúo su semblanza en esta temporada de 1986, última de las apuntadas en la página aludida, en la que se viste de luces en ocho ocasiones. Un número parecido de novilladas, siete concretamente, torea en 1987, destacando sus actuaciones en Libros (Teruel) y Torrijos (Toledo), localidad en la que desoreja a sus dos novillos, del hierro de don Domingo Hernández. En la temporada de 1988 solo se viste de luces en una ocasión. Es la tarde del 28 de agosto, en la que, vestido de corinto y oro, hace su presentación en Madrid. Alterna con Luis Milla y Jesús Zárate, que también hacían su debut en la capital, y el festejo, por cogida de nuestro novillero, queda en un mano a mano entre estos dos últimos. Al pasar de muleta a su primer novillo, Telefonista de nombre, número 68, negro de capa, del hierro de don Julio A. de la Puerta y Castro, este lo cornea. En la enfermería se le atiende una herida en el escroto de quince centímetros de extensión, que produce destrozos en el anillo inguinal, y un puntazo corrido en el muslo izquierdo, lesiones que el doctor García Padrós califica de menos graves. En la siguiente temporada, la de 1989, interviene en más novilladas. Suma un total de nueve, una de ellas en Valladolid, el 14 de mayo, triunfando ante dos novillos de don Ignacio Pérez-Tabernero Sánchez, y participando en las dos importantes ferias de novilladas de Villa del Prado (Madrid) y Arnedo (La Rioja). Cierra la temporada de novillero en la localidad riojana y  se despide del escalafón inferior alternando, el 29 de septiembre, con Joselillo de Colombia y Jesulín de Ubrique en la lidia de seis novillos de don Sancho Dávila, ya que, sorprendentemente, decide que ha llegado el momento de tomar la alternativa. Esta se la otorga, el 12 de octubre, José Antonio Campuzano, en la localidad vallisoletana de Laguna de Duero. Le cede, en presencia de Celso Ortega, la muerte del toro Mundanito, cárdeno de capa, que pertenece, como el resto de los lidiados, al hierro de don Victorino Martín Andrés. Obtiene un gran éxito al cortar la oreja de este ejemplar del doctorado y las dos del que cerró el festejo. Dada la fecha del festejo, lógicamente, no torea más corridas de toros en esta su primera estancia en el escalafón superior. La campaña de 1990, primera completa en la que va a torear como espada de alternativa, se reduce a dos actuaciones en Valladolid, los días 19 de mayo y 10 de septiembre, sin que se pueda destacar nada más que su presencia de ánimo y las ovaciones que escuchó en la segunda de sus apariciones. La temporada de 1991 es de características parecidas. Solamente pisa los ruedos vestido de luces en otras dos ocasiones, en su Valladolid natal y en Toro, en dos actuaciones en las que solo cabe destacar la vuelta al ruedo en su primer toro la tarde del 12 de mayo, en Valladolid, y la siguiente, la de 1992, es una repetición de la anterior. Otra vez dos corridas de toros. De nuevo el 12 de mayo en Valladolid, pero la segunda en vez de ser en Toro es en la localidad segoviana de Carbonero el Mayor. Este año no ha pasado de la ovación en el reconocimiento de su labor en los cuatro toros que ha estoqueado. Como era de esperar, la temporada de 1993 no cambia su trayectoria. Su primera cita es el 16 de mayo en Valladolid, luego torea en Santiago de Compostela y corta una oreja a un toro de don Antonio Pérez de San Fernando, y el 22 de agosto hace el paseíllo en Madrid para confirmar su alternativa de matador de toros. Es padrino de la ceremonia Currillo, quien le cede, en presencia de José Lara, la muerte del primer astado, de nombre Jaco, herrado con el número 2, negro meano y listón, de 541 kilos y perteneciente al hierro de don Luis Passanha. Viste Rodolfo de blanco y oro y nada puede hacer con este manso de solemnidad que le ha correspondido en tarde tan importante. Estuvo breve con espada y muleta y eso fue agradecido por el público. Su segundo toro el que cerró plaza, aunque del hierro titular del señor marqués de Albaserrada, fue tan manso como el primero y lo único que pudo hacer fue darle una serie con la mano derecha que al fin fue lo mejor de una tarde que no pasó a la historia de la plaza de Las Ventas por su brillantez. Con este festejo pone fin a su temporada, en la que intervino en tres corridas de toros. Tampoco suma demasiados festejos en 1994, solamente siete corridas de toros, todas ellas en España y en plazas de escaso relieve, excepto su paseíllo en Valladolid, el 18 de septiembre, en la que sería su última actuación del año. Mejor es la temporada de 1995, en la que al final del año ha sumado diecisiete corridas de toros, ocho de ellas con el colombiano El Dandy, destacando sus paseíllos de Barcelona y de su tierra natal.

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