HISTORIA DEL TORERO

Rafael González y Madrid (Machaquito)

Publicado el 30 de diciembre de 2021
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Los principios toreros de este espada fueron los mismos que los del anterior, hasta que uno y otro tomaron la alternativa en la fecha que se menciona al ocuparnos de su compañero, si bien hay que advertir que Machaquito, antes de unirse a Lagartijo ya había toreado algo, aunque poco, con Revertito, Rafael el Gallo y Redondo.

Al tomar la alternativa de manos de Bombita (Emilio), le cedió éste el toro Costillares, negro listón, de Veragua, según se dicho, y su ascensión no se hizo esperar.

Su pundonor profesional y sus grandes estocadas le abrieron las puertas de la fama y labraron su prestigio; lo hacía todo, y si no brilló por su finura, su vergüenza torera y la firmeza de su voluntad fueron resortes poderosos para facilitar su encumbramiento.

Los percances sufridos no relajaron sus bríos; fue un caso parecido al que hoy ofrece Diego Puerta, y no podemos ver torear a éste sin dedicar un recuerdo a aquel valiente estoqueador cordobés, quien tampoco fue manco toreando de capa, clavando banderillas y pasando de muleta.

Mientras fue matador de toros tomó parte en 754 corridas y dio muerte a 1.853 toros, en cuyas sumas incluimos lo referente a sus campañas en Méjico durante los inviernos de 1903 a 1904 y de 1912 a 1913.

Sufrió diecisiete percances de más o menos gravedad, el de mayor importancia en Palma de Mallorca, el 4 de julio de 1909, que le hizo perder 32 corridas.

Estuvo en posesión de la Cruz de Beneficencia por su hazaña memorable en Hinojosa del Duque (Córdoba), donde, toreando el 29 de agosto de 1902, se hundió un tendido de madera. Como no había barrera en la plaza, muchos espectadores cayeron al redondel, y gracias a que Machaquito, en seguida, sin vacilar, mató de una soberbia estocada al toro que se estaba lidiando, no ocurrió una catástrofe.

Su última corrida fue la celebrada en Madrid el 16 de octubre de 1913, sin anuncio previo de su retirada. Alternando con él Rafael el Gallo y Juan Belmonte, en ocasión de ser doctorado éste por el espada cordobés, y el último toro que estoqueó, llamado Lunarejo, colorado, era de la ganadería de Bañuelos.

Cinco días después, el 21, hallándose en un hotel madrileño con su familia, y en un momento de cariñosa expansión, tuvo un arranque de los suyos, propio de su carácter, de su nerviosidad, pidió una tijera y se cortó la coleta.

Dos días antes se había despedido Ricardo Bombita.

Empezaba la época de Joselito y Belmonte.

Machaquito vivió retirado en Córdoba, disfrutando de lo que ganara con los toros, hasta el 1.º de noviembre de 1955, fecha de su fallecimiento.

Había nacido en dicha ciudad el 2 de enero de 1880.

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