HISTORIA DEL TORERO

MIGUEL MÁRQUEZ MARTÍN

Publicado el 2 de abril de 2022
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En la dos temporadas que ha actuado como matador de toros ha sido el primero en las estadísticas, con ventaja sobre las demás figuras, pues en el año 1968 aparece con 101 corridas y en 1969 con 96; pero éstas pudieron ser más sin la cogida que sifrió el 13 de septiembre en Cintruénigo (Navarra) y la de Zaragoza (gravísima) el 14 de octubre.

Valorar el espíritu de aventura, el carácter emprendedor, la energía y la sed de triunfo que lo antedicho supone, representa el reconocimiento de un valor indiscutible, y claro es que no podemos negar éste a Miguel Márquez.

Fácil, suelto, hábil, valiente y alegre, cautiva a los públicos por su afán de señalarse, y así no es de extrañar que gane la voluntad de todos y que su menuda figura se agigante notablemente.

Por eso gana tantas batallas y suma tan considerable número de corridas, haciendo constantemente méritos para que los aficionados reconozcan todas sus envidiables cualidades.

Nació en Fuengirola (Malaga) el 5 de marzo de 1946, no llegó a torear en Madrid como novillero, y el 3 de marzo de 1968 tomó la alternativa en la expresada capital malagueña, concedida por Antonio Ordóñez, con Miguelín de testigo y toros de Núñez Hermanos. El de la cesión llevaba por nombre Favorito. Y el 17 de mayo siguiente se la confirmó el mismo padrino en Madrid con toros del Conde de la Corte, actuando esta vez Chicuelo (hijo) como segundo matador. No hay que decir que triunfó rotundamente en ambas ocasiones.

El 27 de marzo de 2007, cuando se preparaba para torear un festival que él mismo había organizado, falleció, tras lidiar una becerra en una ganadería, víctima de un infarto. El festival, que tuvo lugar el sábado día 31 de ese mismo mes en Fuengirola (Málaga), su localidad natal, se convirtió en un gran homenaje al torero fallecido unos días antes.

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