HISTORIA DEL TORERO

MANUEL RUIZ VÁZQUEZ (Manolo Arruza)

Publicado el 27 de diciembre de 2023
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Matador de toros, nacido en la capital mexicana el 15 de enero de 1955, hijo del que fuera famoso espada Carlos. Se presentó en público en un festival denominado de Hijos de Toreros en el que también participaron los de Fermín Espinosa, Armillita, y Juan Silveti. Vistió de luces por primera en Aracena (Huelva), el 27 de agosto de 1972, alternando con José Antonio Campuzano, José Gardel y Antonio Vargas en la lidia de ocho novillos de doña Socorro Sánchez Dalp. Tras muy aceptables campañas novilleriles llega a la alternativa el 22 de octubre de 1973, que recibe en el coso de la Guadalajara azteca de manos de Eloy Cavazos, quien le cede, en presencia de Curro Leal, la muerte de un toro de la vacada de Cabrera. Tal doctorado lo confirma en la Plaza México, de la capital de su nación, el 22 de diciembre de 1974, apadrinado por el mismo diestro que en la anterior ceremonia, figurando de testigo Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea. Se corrieron reses de la divisa de Garfias, el toro que estoqueó en primer lugar, Barrilito se llamó y llevó el hierro de don Javier Garfias, y el nuevo doctor se luce en todos los tercios, especialmente en el segundo, sin acertar con el estoque.

Ya había toreado en España aquel año, lo hizo en cincuenta y una corridas, incluyendo en tal cifra sus actuaciones en Portugal y Francia. Vuelve a estas latitudes en 1975 para intervenir en cuarenta y un festejos, entre ellos el de su confirmación de alternativa en el madrileño coso de Las Ventas –en el que a la vez se presentaba— le tarde del 20 de mayo en plena feria taurina de San Isidro. Sebastián Palomo, Linares, y Francisco Rivera, Paquirri, actuaron de padrino y testigo, respectivamente, se lidiaron cinco astados de Benítez Cubero y uno de Miguel Higüero y Arruza cortó una oreja del que abrió plaza con el toro llamado Loco, estaba herrado con el número 18, era negro de pinta y pesó 561 kilos. El siguiente 15 de junio fue herido de gravedad en el muslo derecho por un cornúpeta de Luis Albarrán en Marbella (Málaga) en presencia de sus compañeros de cartel Miguel Márquez y Francisco Núñez, Currillo. No viene a España en 1976 pero sí en la posterior campaña, en la que actuaría entre nosotros en treinta y seis funciones. En diecisiete lo hizo en 1978, sin faltar al serial isidril, donde actúa el 21 de mayo para despachar reses de la ganadería de El jaral de la Mira en unión de Gabriel de la Casa y Miguel Márquez, destacando su facilidad de banderillero. El 4 de junio en la plaza Monumental de Barcelona es herido de escasa consideración en el escroto por un toro de Ignacio Pérez-Tabernero del que le concederían las dos orejas. Completaron la terna en aquella ocasión Paco Alcalde y José Luis Palomar. El 6 de agosto en Pontevedra un astado de Lorenzo y Alejandro García Martín le infirió una grave cornada en el muslo derecho al salir de prender un par de rehiletes, lo que le hizo perder buen número de ajustes. Quede constancia de que apoderó a este espada mexicano Andrés Gago, la misma persona que lo hiciera a su padre en tiempos pretéritos y triunfales. Le es entregado el trofeo Rosa Guadalupana por su labor el 14 de diciembre de 1980 en Zacatecas, tras cortar tres orejas, en competición con Mariano Ramos y José de Jesús.

Dos semanas más tarde, el día 28, en Acapulco, cortaría las dos orejas de cada uno de los astados de su lote, de la divisa de Francisco Docidoli, en presencia del citado Ramos. Bien comienza su temporada de 1981, ya que el 4 de enero de lleva de Tlaltenando tres apéndices auditivos de reses del hierro mencionado, ante Manuel Espinosa, Armillita, y Francisco Doddolí, mismos galardones que, con la añadidura de un rabo, recibe el 13 del mismo mes en Arandas. Otras tres orejas le conceden el 8 de febrero en Acapulco, de ganado de Antonio García, delante de Silvano González, Gallito. Alterna el 2 de mayo en Tijuana con Fermín Espinosa, Armillita, y Jorge Gutiérrez en la lidia de un encierro de la vacada de Xajay y nuevamente se lleva tres orejas en el esportón. El 19 de diciembre en Villa Nicolás Romero hace el paseíllo junto a Manuel Armillita y gana las dos orejas y el rabo de un ejemplar de Valparaíso. Con bureles de la ganadería de Armillita Hermanos compite el 12 de febrero de 1983, en Ameca con Fermín Espinosa, Armillita, y, una vez más, le otorgan tres orejas y el día 20 del mismo mes, en Río Grande, el premio se eleva a cuatro orejas de toros de Jesús Cabrera, lo que pudieron testificar Eloy Cavazos y Armillita Chico. Poco más tarde emprende viaje a  tierras españolas para intervenir en su temporada taurina y ya el 20 de marzo, en corrida fallera, torea en Valencia, junto a Luis Francisco Esplá y Vicente Ruiz, El Soro, en forma acertada un encierro  de los hermanos Rubio remendado con un astado de Félix Cameno. Un bonito éxito se apunta el 21 de julio en Zarauz, al cortar una oreja de cada uno de los astados que le correspondieron, de la vacada de José Escobar, con José Ortega Cano y José Nelo, Morenito de Maracay, de compañeros de cartel. Con los ya citados Esplá y Morenito de Maracay interviene en la corrida celebrada el 17 de agosto en Hervás con morlacos de Miguel Higüero, y logra una cosecha de tres orejas y un rabo. El día de la Hispanidad, 12 de octubre, actúa en el coso madrileño de Las Ventas con poderosos astados de Pablo Romero y al no concederle la presidencia la oreja mayoritariamente solicitada por el público es obligado a pasear el ruedo por dos veces ante unánimes ovaciones. Le acompañaron en el ruedo en tal coyuntura Jaime González, El Puno, y José Hernández, El Melenas. Cerró su campaña hispana con veinticuatro actuaciones, en las que la dignidad siempre se mostró presente. Continuó su quehacer en plazas de su país donde abundaron sus felices faenas, como la llevada a cabo el 30 de octubre en la Guadalajara azteca con una res de la divisa de San Marcos de la que le entregarían las dos orejas. Vuelve a España en 1984 y recolecta buen número de trofeos. Sirvan de ejemplo las tres orejas que se llevó de Ondara el 15 de julio, ante su compañero Juan Antonio Esplá y el rejoneador, o el mismo número de galardones conseguido en Tarragona el 5 de agosto de astados de la ganadería de Hernández Pla, igualmente el idéntico premio alcanzado en peñaranda de Bracamonte el 25 de agosto, de ejemplares del hierro de Valverde.

Veintiún contratos cumplió en España esta temporada de 1984 y regresa a América, donde el 2 de diciembre participa en la corrida de la Beneficencia celebrada en el secular coso de Acho, de Lima (Perú), y ganar el trofeo en disputa tras cortar tres orejas en competencia con Curro Vázquez y Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea. Nuevamente en su país, el 3 de febrero de 1985 alterna en Guadalajara con Antonio Chenel, Antoñete, y César Pastor en la lidia de un encierro de Cerro Viejo con el magnífico balance de que le entreguen tres orejas, análogo al logrado el día 18 del mismo mes en Mazatlán, con toros del hierro de El Junco. Dos trofeos Domecq, los destinados al triunfador de la feria y al mejor par de banderillas, le fueron concedidos en la feria de octubre de aquella Guadalajara. El 8 de diciembre el triunfo es total al llevarse las cuatro orejas y el rabo de los bureles que le tocaron en suerte en la corrida celebrada en Tenancingo, con elementos de la vacada de Los Morales y los hermanos Ricardo y Luis Fernando Sánchez de compañeros de cartel. Al día siguiente en Guadalajara una vez más, corta tres orejas de toros de la divisa de Javier Garfias, hazaña contemplada por Niño de la Capea y Mariano Ramos. El 26 de enero de 1986 se atraviesa el brazo derecho con el estoque al ser volteado en el ruedo de Mazatlán. En el siguiente mes de marzo triunfa rotundamente en la Plaza México, de la capital de su país, al igual que lo hicieron sus compañeros Niño de la Capea y Armillita Chico. Se lidiaron toros de la divisa de Begoña y fue este el primer éxito que alcanzara el hijo de el ciclón en la Monumental azteca. En transcurso de la temporada de 1986 tomó parte en cuarenta corridas de las celebradas en tierras aztecas. Cuenta este valiente y pudoroso diestro con generales simpatías en estas latitudes, homenaje póstumo a su progenitor que tan grato recuerdo dejó en los ruedos por los años cuarenta. En las siguientes ocupa también los primeros puestos del escalafón de su país, con cuarenta y ocho corridas de toros en 1987 y treinta y nueve en 1988. También 1989 es pródigo en actuaciones, con treinta y seis, y del examen de su labor en cada festejo se desprende que es una temporada de gran regularidad, hasta el punto de que solamente once tardes no consigue cortar al menos una oreja. No actúa en la México, pero lo hace en cosos importantes de su país. De parecidas características es la temporada de 1990, en la que hace treinta y cinco paseíllos, con algo menos de regularidad, pero con triunfos probablemente más rotundos. Este año sí actúa en la México el 11 de febrero, aunque sin fortuna. Se reduce algo en número de contratos en 1991, actuando solo en veintisiete corridas de toros, dos de ellas en la capital. La primera, el 3 de febrero, con César Pastor y el español Fernando Cámara, al que confirmó la alternativa. Se lidian siete toros de Los Martínez, uno regalado por César Pastor. En su actuación con el segundo, lo más sobresaliente fue su faena de muleta, limpia y muy técnica, en la que prevaleció la clave y el recorrido que imprimió a sus muletazos. Su toreo al natural tuvo mayor calidad al meterse en los terrenos del toro, al que obligó a ir por donde él quiso. Remató con una media bien colocada, por lo que a pesar de sonar un aviso se llevó una merecida oreja. Del resto de la temporada destacan los dos rabos que cortó en Aguascalientes, el 1 de mayo, a un toro de Caranco que regaló y Monterrey, el 11 de agosto, a un ejemplar de Real de Saltillo. Se despidió del año taurino en San Mateo Atenco, el 19 de octubre, cortando dos orejas a un ejemplar de Pastejé, en festejo en el que mató cuatro toros de ese hierro actuando en solitario. En 1992 solamente torea nueve tardes, volviendo a  hacerlo en dieciocho en 1993. En 1994, las estadísticas de su país le adjudican catorce corridas de toros. Tras varias campañas sumando alrededor de una decena de festejos el día 14 de febrero de 1999 en Guadalajara su hijo pequeño le corta la coleta. Arruza había  hecho el paseíllo en compañía de Armillita y Zotoluco para lidiar un encierro de Begoña. En 2005 decide reaparecer tomando parte en once festejos cortando ocho orejas. El 13 de noviembre vuelve a pisar el ruedo de la Monumental mexicana con escasa fortuna. De la campaña de su vuelta a los ruedos destaca el triunfo que obtiene en Morelia, donde corta tres orejas. La siguiente temporada torea nueve festejos, destacando la tarde que protagoniza el 29 de enero en el coso de la Avenida de Insurgentes al cortar un trofeo del primero de su lote. En la campaña 2007 hace el paseíllo en tres ocasiones, cortando un total de siete orejas y dos rabos.

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