HISTORIA DEL TORERO

MANUEL JOAQUIM FERNANDES MORENO (Manuel Moreno)

Publicado el 13 de septiembre de 2022
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Matador de toros portugués nacido en Vale Flor (Meda) el 4 de septiembre de 1961. Viste su primer traje de luces el 19 de agosto en la localidad lusitana de Tomar, en cuya plaza toreó ganado del hierro de Sociedad Santo Estevãu en unión de los también diestros noveles Manuel Tavares y Ernesto Manuel Nesse. Durante la siguiente temporada intervino en una quincena de festejos en Portugal, cifra que repite en 1981, en la que se coloca en primer lugar de su escalafón, situación privilegiada que mantuvo varios años. Su primera función con picadores lleva fecha del 8 de septiembre de 1981 y tuvo lugar en Ayamonte, donde cortó una oreja de un astado de la vacada Verde, ante Antonio Ramón Jiménez y Manuel González. En 1982 participa en quince corridas, cinco de ellas en España, en las que cortaría un total de once orejas y un rabo. Llama poderosamente la atención la labor llevada a cabo el 16 de abril de 1983 en Albufeira al enfrentarse a reses de la ganadería de Fernando dos Santos, e igual ocurre el siguiente 25 de agosto en Noya, de donde se llevó tres orejas y un rabo de ejemplares del hierro de Miguel Báez. El 10 de septiembre de ese mismo 1983 hubo de estoquear cuatro bureles de la vacada de Martín Tabernero, en Hoyo de Pinares, por cogida de su compañero de cartel Manuel Palacios, desorejando a dos de los astados. Terminó el año con veintisiete contratos cumplimentados, diez de ellos en plazas hispanas. En el de la Real Maestranza de Sevilla corta un apéndice el 12 de agosto de 1984 tras magnifica faena, lo que motivó que el competente crítico portugués doctor Vasco Locas titulara su crónica en la revista Novo Burladero, de Lisboa, con la significativa frase de <<Manuel Moreno o toureio feito poesía>>. Al término de la campaña, el 14 de octubre, se presenta en la madrileña plaza de Las Ventas para alternar con Aurelio Narváez, El Porteño, y Juan Rivera en la lidia de bureles de la ganadería de Arturo Gallego, dejando buen sabor de boca a la afición capitalina. Toreó cuarenta y una tardes en ese 1984 y tras intervenir en cinco novilladas en 1985 recibe la alternativa el 22 de junio en Badajoz de manos de Antonio Chenel, Antoñete, quien, en presencia de Juan Antonio Ruiz, Espartaco, le cedió la muerte de un pupilo del hierro de Los Guateles, cortando el toricantano un apéndice del toro de la ceremonia. No pasó de aceptable su trabajo al confirmar su alternativa en Madrid el posterior 18 de agosto, corrida en la que actuaron Gregorio Tébar, El Inclusero, y Abelardo Granada como padrino y testigo. El toro de la confirmación se llamó Batanero, estaba herrado con el número 122, era berrendo en negro, pesó 516 kilos y llevó el hierro del señor conde de Mayalde. Cerró la campaña con once festejos mayores, cuatro de ellos en estos pagos, y en la de 1986 totalizó cinco ajustes en su país. Viene toreando desde la temporada de 1987 regularmente en su país en un número considerable de corridas de toros, si se tiene en cuenta que en Portugal quien más lo hace no suele superar la quincena de contratos. A efectos estadísticos apunto que toreó ocho en 1987, tres en 1988 y 1989, este último año además participó en una en España. Cinco se anotó en Portugal y dos en España en 1990 y siete tardes hizo el paseíllo en 1991. En 1992, último año que toreó en España, una sola corrida, lo hizo en Portugal en siete ocasiones . Con cuatro y dos corridas finalizó 1993 y 1994. En 1995 no interviene en la temporada portuguesa y tampoco en la española, haciéndolo únicamente en la mexicana. Ese último año confirma su alternativa en la plaza México, el 1 de enero, de manos de Antonio Lomelín, en cartel que completaron Antonio Urrutia y el regiomontano Hernán Ondarza. Se corrieron ocho toros de Cerro Viejo y un sobrero con el hierro de Espíritu Santo que regaló Antonio Lomelín. Vistió el portugués de negro y oro y el primer toro que le cedieron se llamó Tigre, estaba marcado con el número 59, era berrendo en cárdeno, caribello y meano, precioso de lámina, de 480 kilos de peso y del primero de los hierros. Ese año ha toreado otras seis tardes en los estados mexicanos, incluyendo otro paseíllo en la México el 22 de octubre, ocasión en la que estoqueó un solo astado –fue corrida de seis espadas—tras lo cual tuvo que saludar desde el tercio. Este diestro portugués ya había participado en otras campañas mexicanas. En los primeros años de los noventa continuó toreando en México, aunque sin alcanzar cifras realmente importantes, y finales del decenio volvió a España, donde actuó un par de temporadas sin alcanzar tampoco grandes éxitos ni cifras reseñables.    

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