HISTORIA DEL TORERO

LUCIO SANDÍN SAYAGO

Publicado el 22 de enero de 2024
Abel Murillo Adame logo

Matador de toros nacido en Madrid el 3 de octubre de 1963. Tomó parte en un modesto festejo celebrado el 15 de mayo de 1978 en la pequeña plaza de toros Instalada en el recinto de la madrileña feria del Campo. Es alumno destacado de la titulada Escuela Nacional Taurina de Madrid. Con sus compañeros José Cubero, Yiyo, y Julián Maestro formó cartel en buen número de festejos menores celebrados durante la temporada de 1979, para torear ya con plazas montadas en Ciempozuelos el 2 de mayo de 1980, con la ganadería de don Gabriel García Hernández, y que alternó con Gallito de Zafra y Julio de Llanos. El toro de la alternativa se llamó Cordobés y estaba herrado con el número 30 en su piel. El 10 de mayo de ese año se luce en Segovia con astados de la ganadería de Domingo Ortega ante Carlos Pita y el citado Yiyo, y al día siguiente lleva a cabo su presentación en el madrileño coliseo de Las Ventas para alternar discretamente con Carlos Aragón Cancela y nuevamente Yiyo en la lidia de tres reses de la vacada de Francisco Ortega y otras tres de la de García Romero Hermanos. Mejor fortuna le acompaña el posterior 5 de julio en Trujillo cuando le concedieron tres orejas de novillos de la divisa de Lorenzo y Alejandro García, lo que fue presenciado por Carlos Pita y Pepín Jiménez.

Participó este año en catorce funciones y lo haría en 1981 en dieciocho oportunidades. En Navas de San Juan le otorgan el 27 de junio de 1982 los máximos trofeos de un ejemplar del hierro de Antonio Ruiz delante de Domingo Castillo y Ángel Miguel. Cumplimentó dieciséis contratos en esta campaña y quince en la posterior de 1983, en la que triunfó repetidamente, como en la plaza de la Real Maestranza, de Sevilla, el 29 de mayo, al enfrentarse a un encierro de la vacada de José Murube, junto a sus compañeros de terna Jesús Francisco, Cárdeno, y Antonio Amores, y salir en hombros por la Puerta del Príncipe tras cortar nada menos que tres orejas. Al repetir en el mismo coso el 12 de junio es herido de suma gravedad por un pupilo de la ganadería de Baltasar Ibán con pérdida del globo ocular derecho, percance presenciado por Manuel Martín y Manuel Cruz, Morenito de Jaén. Torero de casta, se sobrepone a la pérdida parcial de visión, vuelve a los ruedos y el 3 de septiembre reaparece en Medina del Campo para llevarse cuatro orejas de reses de Juan María Pérez-Tabernero, en presencia de los hermanos Jorge y David Castro, Luguillano. Vuelve al recinto maestrante sevillano de sus glorias y de su desventura el 11 de septiembre para intervenir en una corrida postinera en la que le acompañan Emilio Oliva y Jaime Malaver y tras cortar un apéndice a su primer enemigo tendría que dar dos vueltas al anillo en su segundo, ambos del hierro de Sayalero y Bandrés. Se elevan a treinta y seis los ajustes suscritos en 1984, y no se interrumpe la racha de éxitos, como el del 16 de junio en Chiclana (dos orejas y un rabo de un astado de la divisa de Felipe Bartolomé), el del 6 de julio en Pamplona (dos orejas de un burel de la ganadería de Cebada Gago), el del 30 del mismo mes en Huelva (dos orejas de ejemplares de la vacada de Soto de la Fuente) y el conseguido al final de temporada, el 27 de octubre en el festival a beneficio de la Hermandad del Rocío, de Triana, de donde se llevó las dos orejas del novillo que le correspondió, de la divisa de Carlos Núñez, hazaña que presenciaron desde la arena los famosos toreros Miguel Báez, Litri, Diego Puerta, Paco Camino, Santiago Martín, Viti, Curro Romero y el rejoneador Javier Buendía. El 7 de abril de 1985 recibe la  alternativa en Sevilla de manos de Curro Romero, quien ante el testigo Rafael Soto, Rafael de Paula, le cedió la muerte de un toro de la ganadería de Torrestrella.

Agradan las maneras del neófito en tan importante coyuntura, aunque no se produjera corte de trofeos. Despachó ocho corridas en esta campaña, cifra que ascendió a veintitrés en 1986, incluida la confirmación del doctorado. Que tuvo lugar el 23 de mayo, en pleno ciclo isidril, y en la que José Antonio Rodríguez, Campuzano y Víctor Mendes intervinieron como padrino y testigo, respectivamente, de la ceremonia. Salieron por los chiqueros aquella tarde tres reses de la vacada de Murteira Grave, dos de la de Antonia Julia de Marca y el restante de la de Cortijoliva, y deja el novel espada buena impresión. El de la ceremonia pertenecía a la segunda de las ganaderías citadas, llevó el número 25 en los costillares, era negro, bragado, meano y coletero, con 539 kilos y respondía al nombre de Gañanito. Como dato anecdótico cabe señalar que la muerte de su primer oponente fue brindada al padre de la prometida del toricantano, el valentísimo Diego Puerta. Entre los triunfos que alcanzó en esta temporada destacó el del 31 de junio en Antequera, donde le hicieron entrega de una oreja de cada uno de los astados que formaron su lote, de la divisa de Carlos Núñez, ante Tomás Rodríguez, Campuzano, y Juan Antonio Ruiz, Espartaco, el del 23 de agosto en Nerva al competir con Espartaco y Curro Durán en la lidia de reses de la vacada de Diego Puerta; y el del 21 de septiembre en la plaza Monumental de Barcelona, donde alternó con Dámaso González y el repetido Espartaco en la lidia de ganado del hierro de Manuel González, con el positivo balance de que le ofrecieran un total de tres orejas. Ha quedado en muy buena posición para dar el gran salto a los puestos de cabeza de su escalafón y es lógico que no desaproveche esta oportunidad.

De momento no ha desperdiciado la ocasión que se le ha brindado en las corridas falleras, de Valencia, de 1987, y actúa en veintiuna corridas en esta temporada. En 1988 torea muy poco, y comienza la temporada en Castellón, el 7 de marzo, con toros de Palha y Roberto Domínguez y Emilio Oliva en el cartel. Los dos siguientes paseíllo s son en Madrid, el 8 de mayo y el 19 de junio, sin que nada destacable pueda reseñarse. Barcelona, el 26 de junio, y Arlés, el 7 de agosto, son sus penúltimas actuaciones, ya que el 24 de septiembre pone fin a su temporada en Fregenal de la Sierra, en corrida mixta. Ha toreado un total de seis corridas de toros, una de ellas en Francia. La campaña de 1989 es parecida, ya que torea siete corridas de toros, coincidiendo sus actuaciones en plazas importantes con las del año pasado y a las que añade una actuación en Sevilla. Solamente una oreja en Navas de San Juan, el 24 de junio, y otra en Barcelona, el 13 de agosto, son sus mayores triunfos hasta cerrar la temporada en la ciudad condal el 10 de septiembre, en corrida de toros que se suspende por la lluvia, sin que Lucio pueda estoquear ningún toro. En 1990 solo torea una tarde, en Madrid, el 4 de marzo, con Sánchez Puerto y Juan Cuéllar. Los toros son del hierro portugués de Murteira Grave y es la corrida inaugural de la temporada en Las Ventas. Al Lancear a su primer toro, Alavo se llamó, es corneado. Sería su única actuación del año.

Posteriores lesiones y complicaciones le mantienen apartado de los ruedos durante más de un año. El 13 de abril de 1991 reaparece en la localidad de Torres de la Alameda (Madrid), Para alternar con sus antiguos compañeros de escuela, Raúl Galindo y José María Plaza. Han de lidiar una seria corrida de Herederos de don Joaquín Bueso Aparicio, procedentes de Parladé, que si no estamos equivocados es la primera vez que lidiaba una corrida de toros. El festejo, organizado por el empresario francés Alain Lartigue, congregó a un buen número de aficionados madrileños. El 5 de mayo torea en Madrid, vestido de carmelita y oro, con El Boni y Pedro Lara, y tiene que desmonterarse, ya que era el festejo de su reaparición en Las ventas tras la grave cogida del año anterior. Dio muestras de su indudable calidad, pero no pudo alcanzar el éxito que se merecía. Su primero gazapeó y el cuarto manseó desde que salió de chiqueros. El 27 de mayo se sale de la carretera en el Kilómetro 230 de la autovía Madrid-Zaragoza, y tiene que ser rescatado del amasijo de hierro en que queda convertido el vehículo que conducía. La desgracia, una vez más, es su compañera inseparable, y aunque tiene la suerte de salvar la vida, sufre lesiones óseas muy graves, de las que tardará mucho tiempo en recuperarse. En agosto todavía no puede fijar una fecha para reaparecer, pero <<confío –dice el torero—en volver a los ruedos tras mi última desgracia>>. Pero la corrida del 5 de mayo sería la última de su carrera. Este junco Carabanchelero y emperador de Sevilla, pero en todos los alberos aplauden su torería, como dice la letra de su pasodoble, ya no volverá a vestir de luces. Un torero en el que, como en pocos, se cebó la desgracia.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno × 4 =