HISTORIA DEL TORERO

HERMINIO FERNÁNDEZ (Cayetano)

Publicado el 14 de septiembre de 2022
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Matador de toros natural de Andújar (Jaén). Nacido en Córdoba el 28 de marzo de 1956, que en su patria chica alcanzó un triunfo fuera de lo normal el 1 de julio de 1979, cuando actuaba mano a mano con Juan Antonio Ruiz, Espartaco, en la lidia de un encierro de la divisa de Sorando. Su presentación en el madrileño coliseo de Las Ventas lleva fecha del 12 de octubre de 1980, siendo acompañados en tal destacada oportunidad por Rafael Sandoval y Eusebio Solano, Solanito, y astados de la ganadería de Bernardino Jiménez en los chiqueros. La buena impresión que producen sus maneras queda reflejada en que daría una vuelta al anillo tras dar cuenta de cada una de las reses de su lote. Pese a ello continúa interviniendo en muy corto número de festejos hasta la campaña de 1982, en que tomó parte en quince novilladas, alcanzando actuaciones sumamente meritorias, como la del 10 de junio en Jaén al obtener tres orejas de ejemplares del hierro de Jiménez Pasquau, en presencia de Manuel Cruz, Morenito de Jaén, y César Rincón, o la del 15 de agosto en Figueras, donde le entregaron igual número de trofeos, ahora de novillos de la divisa de Bernardino Jiménez, hazaña que presenciaron el espada Rafael Alou, Rafael de Palma, y el rejoneador Rafael Peralta. Muy al final de la campaña, el 17 de octubre, en la feria de Jaén, recibe la alternativa de manos de Pedro Gutiérrez Moya, Niño de la Capea, quien, en presencia del testigo Espartaco, le cede la muerte de un toro del hierro de Román Sorando, sin que el nuevo doctor en  tauromaquia sobrepasara los límites de discreción. Las dos orejas que le conceden el 17 de julio de 1983 en Figueras, de reses de la ganadería del Pilar Población, delante de José Cámara, le avalan para repetir en el mismo ruedo el posterior 14 de agosto, con nuevo resultado positivo pues se lleva un apéndice auditivo de un ejemplar de la divisa de Francisco Galache, lo que atestiguaron su compañero Enrique Calvo, El Cali, y el caballista Curro Bedoya. Sumo cinco contratos este año, que no pasaron de dos en 1984, incluida su contradictoria labor el 11 de septiembre en su ciudad natal, en la que alternó con José Luis Feria, Galloso, y Antonio Ramón Jiménez en la lidia de cornúpetas de diversas vacadas, al cortar la dos  orejas de su primer oponente y escuchar los tres avisos en el restante de su lote. Dobla la cifra de actuaciones en 1985 y  se apunta dos éxitos destacables, el del 21 de julio nuevamente en Figueras (plaza en la que tiene consolidado muy buen cartel), donde la conceden las dos orejas de un toro de la divisa de Santa María, y el del 18 de agosto en Santisteban del Puerto, donde es premiado con las cuatro orejas de los bureles del hierro de Lorenzo y Alejandro García que le correspondieron en el sorteo. El Cali y Rafel Peralta presenciaron el primer suceso. Mientras José Porras lo hizo en la segunda coyuntura.

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