HISTORIA DEL TORERO

FERNANDO HEREDIA ROMERO

Publicado el 3 de diciembre de 2022
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Matador de toros, nacido en El Puerto de Santa María (Cádiz) el 21 de noviembre de 1942, cuya primera actuación en corrida con picadores, y única en tal año, tuvo lugar el 16 de mayo de 1971 en San Roque (Cádiz), donde alternó con Ramón Soto Vargas y José Luis Feria, Galloso, en la lidia de un encierro de Javier Osborne. Durante la siguiente temporada actúa nueve tardes y visita por dos veces la enfermería, primero en su ciudad natal, el 25 de junio, al ser herido de gravedad en el muslo izquierdo por una res de María Luisa Domínguez Pérez de Vargas en presencia de Julio Robles y José Antonio Rodríguez, Campuzano, y más tarde, el 6 de agosto, en el coso madrileño de Vistalegre, donde un astado de Juan Gallardo le produjo una lesión en una clavícula. En la primera oportunidad tuvo tiempo de triunfar en toda la línea, ya que le concedieron las dos orejas de su  primer enemigo y una del que le cogió, pero en la segunda coyuntura reseñada fue volteado por su primer novillo, con lo que quedó prácticamente inédito. En 1973 torea siete funciones y una más en 1974, año en que se presenta en la plaza de Las ventas, de Madrid, el 25 de julio, para despachar ganado de Leonardo Arroyo Albarrán junto a José Peña y José Antonio Montote, Pepe Pastrana. La mansedumbre de su lote –su segundo fue condenado a banderillas negras—no dio oportunidades de lucimiento al novel espada. Tras intervenir en otras ocho novilladas en 1975, toma la alternativa el 3 de agosto en su patria chica, apadrinado por Adolfo Ávila, el Paquiro. El ganado corrido lució la divisa de Antonio Campos Peña y la ceremonia fue testificada por Juan Montiel. No vuelve a vestirse de luces en tal año y en el siguiente lo hizo tan solo en dos ocasiones. Mejora sensiblemente su posición en la tabla de los espadas de alternativa  en 1978, al participar en 15  festejos, en los que le fueron concedidas nada menos que 23 orejas, lo que indica claramente la frecuencia de sus éxitos. Está, por tanto, en un momento crítico de su carrera taurina. Interviene en 11 corridas durante la temporada de 1979, casi todas celebradas en cosos catalanes, como el de San Felíu de Guíxols (Gerona), el 28 de julio, donde alternó con Jorge Jiménez en la lidia de cuatro reses de Tiétar, tras la actuación del rejoneador Rafael Peralta. En la siguiente campaña, la de 1980, descienden a tres sus contratos. El 9 de agosto sufre un descalabro en la misma plaza, al escuchar los tres avisos en la faena muleteril de su primer toro, del hierro de Luciano Cobaleda, ante su compañero Pepe Cámara y el rejoneador Rafael Peralta Ya citado. Se saca la espina al día siguiente en Figueras (Gerona), al cortar una oreja de su primer oponente en presencia de los mismos toreros. Fue este año de 1980 el último que vistió de seda y oro –lo hizo en tres ocasiones–, pues aunque todavía hay que anotarle una cogida grave, esta se produjo durante una retienta de machos celebrada en la finca Los Alburejos, de Álvaro Domecq, en el termino de Jerez de la Frontera, donde sufrió una cornada propinada por una res de ganadería de Torrestrella, propiedad del antiguo rejoneador ya mencionado. La herida, de carácter grave, estaba situada en la región perineal.

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