HISTORIA DEL TORERO

ENRIQUE PONCE MARTÍNEZ

Publicado el 20 de septiembre de 2023
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Matador de toros nacido el 8 de diciembre de 1971 en Valencia, y registrado y bautizado en el pueblo de Chiva, por lo que le consideran de esa localidad. Es sobrino-nieto del que fuera valiente espada Rafael Ponce, Rafaelillo. Se clasifica semifinalista en los festejos taurinos de Monte Picayos de 1982 y el 20 de marzo estoquea su primer becerro en su patria chica. No tarda en pisar la arena de la plaza de Valencia, el 4 de abril del mismo año, y le conceden una oreja de un becerro de la ganadería de Tomás Sánchez Cajo. Mayor triunfo alcanza el 11 de septiembre en Motilla del Palancar, al llevarse dos orejas y al ganar el trofeo en disputa en la feria de la localidad de valenciana de Monserrat. En 1983, en el concurso de Monte Picayos, le entregan las dos orejas y el rabo de un ejemplar del hierro de José Murube, el 19 de marzo, en Játiva. Durante la campaña de 1985 toma parte en corridas de mayor entidad, como la del 27 de junio en Navas de San Juan, donde corta los máximos trofeos de un cornúpeta de la vacada de Juan Ruiz, ante Alfredo Fauré y José Antonio Galdós, Niño de Belén. Repite idéntico éxito el siguiente 16 de agosto, en Castellar, con un novillo de Roque Jiménez, y vuelve a Navas de San Juan el día siguiente con reses de la divisa de Ruiz Palomares, en función abierta por el rejoneador Agustín Navarro. Y una vez más se lleva las dos orejas y el rabo de su oponente. Un nuevo triunfo se anota el 29 de mayo de 1986 en Úbeda, de donde salió a hombros de la plaza tras cortar los dos apéndices del astado del hierro de Roque Jiménez. En Baeza, el 9 de mayo de 1987, le conceden las cuatro orejas y un rabo de astados de la divisa de Jiménez Pasquau, por lo que es repetido en la misma localidad el inmediato día 24 y vuelve a sonreírle la fortuna al llevarse en el esportón tres orejas de ganado del hierro de Bernardino Jiménez. Reside en la localidad Jiennense de Navas de San Juan. Sigue toreando sin caballos hasta finalizar la temporada de 1987. Al comienzo de la siguiente, el 9 de marzo de 1988, en la feria de Castellón, hace su presentación con picadores, con novillos de don Bernardino Píriz Carvallo, alternando con Curro Trillo y José Luis Torres, alzándose con el trofeo que el Club Grada 21 otorga al novillero triunfador de la misma. Hizo dos grandes faenas, que no coronó con la espada.

Hace el paseíllo en esta temporada en treinta y tres ocasiones y corta treinta y cinco orejas, no rehuyendo ninguna plaza de importancia. Se presenta en Barcelona, el 22 de mayo; en Sevilla, el 19 de junio; en Francia, en La querida localidad de Ceret, el 7 de agosto, y en Madrid, el 1 de octubre, en la Feria de Otoño. En su presentación en Las Ventas, vestido de rosa y oro, con remates negros, alterna con Antonio Manuel Punta y Domingo Valderrama, lidiando un novillo, el primero, del hierro portugués de don José Samuel Pereira Lupi y otro de la divisa de La Fresneda. El de su debut se llamaba Yeitoso, era negro de capa y tenía el número 30 en su piel. Repite en Madrid el 9 del mismo mes, haciendo una gran faena al novillo Toledano, de la divisa de Toros de El Torero, que malogra con la espada. Entre sus muchos éxitos en esta temporada hay que destacar sus actuaciones en Valencia, el 10 de octubre, en la Corrida de la Prensa, que le valió los trofeos al triunfador y a la mejor faena, y en Arnedo, localidad de la que se trajo el prestigiosísimo trofeo Zapato de Oro. La temporada de 1989 la comienza de la mano de su apoderado Luis Álvarez, que también lo fuera la anterior, y su director artístico Juan Ruiz Palomares. Enrique Ponce se muestra como un novillero de corte clásico, con una gran estética en sus lances y pases, pero su todavía corta estatura es un problema a la hora de matar. Esta campaña de 1989 torea 63 novilladas, 6 de ellas en Francia, y termina a la cabeza del escalafón. Comienza muy pronto, el 5 de febrero, en su lugar de residencia, y termina en Arenas de San Pedro, el 22 de octubre. Larga campaña esta de 1989, en la que también está presente en las principales plazas, aunque, como se sabe, no son las novilladas espectáculos favoritos en las grandes ferias. Torea en Castellón, en Valencia 5 tardes, dos de ellas en la feria de julio, plaza en la que ha cortado cuatro orejas; en Bilbao; en Madrid, dos tardes en el serial de San Isidro y otras dos tardes en el mes de octubre; en Córdoba, en Granada, en Linares, en Alicante, en Pamplona, en Sevilla, en Jaén, no rehuyendo plazas con fama de duras en cuanto al ganado, como Valdemorillo y Villa del Prado, en la provincia de Madrid.

No se equivocan los que ven en él una figura del toreo y con ese marchamo iniciará la temporada de 1990, que será la de su alternativa y confirmación de la misma. También comienza muy temprano esta campaña. Lo hace en Navas de San Juan, el 11 de febrero. Torea después en Vinaroz y Nimes, y el último día del mes de febrero, de nuevo en Navas de San Juan, se despide de novillero. Hace su último paseíllo en calidad de tal acartelado con Jocho II para matar cuatro novillos de don Apolinar Soriano Heres. Corta dos orejas de su primer toro y sale a hombros de sus vecinos de residencia. El 16 de marzo hace el paseíllo, vestido de blanco y oro, con remates negros, junto a José Miguel Arroyo, Joselito, y Miguel Báez, Litri, en el coso valenciano de la calle de Játiva. El primer toro que ha saltado a la arena se llama Talentoso, es negro de pinta, lleva el número 21 en la piel y ha pesado 505 kilos. Pertenece a la divisa de los señores Puerta Hermanos. Corresponde su lidia y muerte a Joselito, pero este se lo cede, en presencia de Litri, para que de esta manera el diestro valenciano acceda al grado de doctor en tauromaquia. Su oponente fue un toro pobre de hechuras, flojo, que escarbó constantemente y no se prestó al lucimiento. Cumplió Enrique Ponce con este ejemplar, al que cortó una oreja después de matarlo de una estocada en el rincón, y fue ovacionado en el sexto, del hierro de Joao Moura, que volvió a despenar de otra baja. Algunos se atreven, con lo difícil que es acertar, a decir que en muy poco tiempo será una figura del toreo. No les faltará razón. Ha sido el vigésimo segundo matador de toros que se doctora en Fallas desde que lo hiciera Luis Gómez, El Estudiante, en 1932, y ha emprendido una carrera bien cimentada en su etapa de novillero. Repite al día siguiente, y con el peor lote de la tarde, no está bien. Le pitan en su primero y después de un aviso se dividen las opiniones en el segundo. Se Le achacó que no tuviera recursos y recurriese siempre a los dos pases para lidiar los dos toros difíciles de Montalvo que le correspondieron. Ya no volverá a torear hasta el 12 de mayo, de nuevo en Valencia, en corrida Mixta, con Juan Carlos Vera y el novillero Paco Senda, y otra vez parón hasta el 28 de julio, en la feria valenciana de San Jaime, si exceptuamos una corrida en Cadalso de los Vidrios, el 3 de junio. Creo, sin temor a equivocarme, que es esta una fecha, la del 28 de julio, clave en la carrera del joven matador de Chiva.

Durante el desencajonamiento de los toros de don Francisco Galache de Hernandinos previstos para esta corrida, espectáculo típico en la plaza valenciana, se estableció una cruenta pelea entre ellos. Como consecuencia de la misma hubo que remendar el lote con tres de la divisa de El Toril. Después de haberse efectuado con toda normalidad el sorteo y enchiqueramiento de la corrida, alrededor de las cuatro de la tarde los diestros Roberto Domínguez y Vicente Ruiz, El Soro, que iban a actuar con Enrique Ponce, enviaron sendos partes facultativos alegando incapacidades físicas para torear esa tarde. Se habría rumoreado durante la semana que El Soro no podría actuar por la lesión de rodilla que viene padeciendo, pero el hecho de torear el día anterior en Santander hizo concebir esperanzas a los aficionados. Había actuado mermado de facultades, se quedó en Madrid y desde allí remitió un telefax con la justificación correspondiente. En cuanto al vallisoletano, al despertarse, comprobó que no podía ponerse de pie ante en fuerte dolor de ciática que padecía. Fue visitado por un doctor que diagnosticó la lesión y no descartó que padeciera pinzamiento debido a una hernia discal. Lesión que no debió confirmarse, ya que cuatro días después haría el paseíllo en Azpeitia. A la hora que la empresa recibió los partes médicos ya no daba tiempo a reaccionar y prever las sustituciones, Se decidió suspender, pero el torero, en una reacción que le honra, se mostró contrario a la suspensión y dispuesto a matar él solo la corrida. Fue una decisión muy importante, ya que solamente por el gesto, el público, desde que apareció por la puerta de cuadrillas vestido de blanco y oro, estuvo a su lado, recibiéndole con una atronadora ovación. Por si fuera poco el gesto de encerrarse con seis toros, durante la lidia del segundo el cielo empieza a amenazar tormenta. En esas condiciones inicia el trasteo junto a las tablas del cuatro y con una voluntad y amor propio admirables se deshizo del toro de don Francisco Galache. Uno tras otro da cuenta de los cuatro toros que le quedan.

Parece un veterano por la serenidad que demuestra durante el desarrollo de toda la corrida. Sale muy dignamente por la puerta grande y entra por méritos propios en una etapa crucial en su carrera. Hasta el momento había lidiado cinco corridas. En los dos meses y poco más que quedan de temporada torea las veinte restantes, hasta alcanzar la suma de 25 corridas, todas en España. Entre ellas, la de su confirmación de alternativa en la plaza de Las Ventas, de Madrid. Es la tarde del 30 de septiembre, en la tercera corrida del abono de otoño. Se va a lidiar una corrida de don Diego Garrido, que ese día adquiriría antigüedad, remendada con un toro del hierro portugués de don Joaquín Manuel Murteira Grave. Va a ser su padrino de la ceremonia Rafael de Paula y los va a acompañar el alicantino Luis Francisco Esplá. Viste el valenciano un precioso vestido azul perla y oro, con remates negros, y se muestra valiente y con sitio en sus dos toros. El primero, el cedido por Rafael de Paula en la confirmación tiene por nombre Farruco, es negro listón de capa, lleva el número 20 en la piel y pesa 593 kilos. Ponce lo pinchó tres veces y tiene que descabellar otras tantas, pero sale a saludar al tercio. Despide la temporada actuando en Valencia el 9 de octubre y en Jaén el 20 del mismo mes, llevándose la oreja del último astado de esta campaña. Va a empezar una temporada, la de 1991, decisiva para el torero valenciano. Comienza actuando dos tardes en la Feria de Fallas de Valencia, sin que su primera actuación de Sayalero y Bandrés, que resultó flojísimo, pasase de discreta por esta razón. La segunda, con toros de Aldeanueva, falló con la espada, que no es en esos momentos de su carrera, precisamente, su fuerte. Su tercera salida a los ruedos es en Madrid, el 28 de abril, antes de la Feria de San Isidro, con un encierro impresionante de los señores Hijos de don Celestino Cuadri Vides. No torea en el ferial sevillano y en San Isidro, anunciado dos tardes, es la primera vez que va a actuar como matador de toros. Está acartelado en dos corridas que no son de mucho compromiso y con ganaderías que pueden permitir el éxito a los toreros. En la primera, la del día 13 de mayo, con toros muy astifinos de don Joaquín Núñez del Cuvillo, corrida muy desigual, de poco juego, estuvo aseado con el primero y cuando vio que se rajaba el segundo decidió abreviar. Respetuoso silencio y a esperar la del día 1 de junio, segunda de sus  comparecencias. Entre tanto ha toreado en Játiva y Granada, cortando una oreja en cada una, las dos primera de la temporada, lo que indudablemente le dan moral para hacer el paseíllo en la segunda de sus actuaciones isidriles.

Durante la feria de San Isidro se rompe su relación profesional con Luis Álvarez, otorgando poderes a Manuel Morilla para su apoderamiento desde ese momento. Cuatro orejas y un rabo el 28 de junio, en Navas de San Juan, localidad donde reside, y una el 30 de junio, en la feria de Burgos, a un toro de don José Benítez Cubero. Pero, probablemente, por el cambio de apoderamiento, Ponce no torea casi durante el mes de julio. Únicamente las dos tardes en la Feria de San Jaime de Valencia y otra, el día 27, en la localidad gaditana de El Puerto de Santa María. En agosto hace el paseíllo 16 tardes, algunas de ellas, como la de Bilbao, de amplia resonancia. Triunfa en Vitoria el 5 de agosto, cortando una oreja a cada uno de sus dos toros, que, como el resto de los lidiados, pertenecieron a la divisa de don Manuel Sánchez Cobaleda y a los que despena de dos estocadas, la del segundo caída. La primera de las faenas brilló, por encima de otras cualidades, por su variedad, por la improvisación de la que hizo gala en la cara del toro y por la pureza que en alguna fases de la misma imprimió a su toreo. Con el segundo, pegajoso y poco franco, estuvo encima de las condiciones del toro. Luego, Barcelona, Málaga, Sevilla, plaza en la que hace su presentación como matador de toros el día 15; Tafalla, Bilbao, la primera de sus dos actuaciones en la feria; Baeza y de nuevo Bilbao, plaza en la que consigue un éxito clamoroso y en la que se revela como el gran torero que es. La corrida de Bilbao ha sido el 20 de agosto. Se han lidiado toros de Torrestrella, encierro que se remendó con dos toros de la divisa de don Manuel Álvarez Gómez. Al quinto, del hierro titular, le ha cortado el valenciano las dos orejas. Los titulares de las crónicas que he leído don unánimes, excepto la del diario El País, al destacar la actuación del diestro valenciano: <<Enrique Ponce, a hombros, sale catapultado de la feria de Bilbao, mientras…>> (Diario 16); <<Enrique Ponce tuvo una tarde redonda y…>> (ABC); <<Enrique Ponce, con arte y conocimiento taurino, abrió la puerta grande>> (El Independiente); <<Ponce repitió apoteosis: dos orejas y a hombros>> (Aplausos); <<… y Ponce ha madurado en figura>> (El Ruedo); <<Ponce demostró su gran clase y su inteligencia torera>> (6Toros 6), y <<Un triunfalismo desatado>> (EL País). Enrique Ponce ha sustituido a Joselito, herido en Socuéllanos, y ha sabido aprovechar la ocasión en el quinto de la tarde, un gran toro que arrastró el morro por el suelo desde que saltó a la arena. Un antes y después del 20 de agosto de 1991 en Bilbao. La historia, como veremos, nos da la razón. Su actuación en Colmenar Viejo con toros de los señores Hijos de don Celestino Cuadri Vides, las faenas de Albacete, la de Nimes (Francia) a un toro de doña María Luisa Domínguez Pérez de Vargas y el conjunto de su actuación en Logroño jalonan el final de esta temporada, a las que se suman triunfos de orejas en plazas más fáciles, como Cazorla, Consuegra, Pozoblanco y Zafra. También Valencia,  el 9 de octubre, con corte de dos orejas al primero de sus toros, de los señores Herederos de don José Cebada Gago, en mano a mano con el otro torero de la tierra, Vicente Ruiz, El Soro; otra oreja en Zaragoza, al día siguiente, con un toro de los señores Herederos de don Baltasar Ibán Valdés, y una vuelta en Jaén, la tarde del 20 de octubre, última que torea en España.

Ha hecho cincuenta y tres paseíllos, dos de ellos en Francia, y ha sido sin duda alguna el torero revelación de la temporada. Se ha mostrado poderoso, con una enorme facilidad para torear, con desmedida afición y con una capacidad propia de los elegidos para pensar en la cara del toro y resolver allí los problemas que plantean. Comienza con mucha fuerza en la temporada de 1992. Anunciado dos tardes en las corridas falleras, sus dos primeras corridas del año, en la tarde de San José da el primer aldabonazo de la campaña, que terminará para nuestro biografiado el 12 de octubre en Sevilla. Gran faena a un excelente toro de Peralta, el primero de su lote, que se arrastra sin las dos orejas. La tarde anterior ha cortado otra a un ejemplar de la divisa de Torrestrella. La faena la puede contemplar toda España, Ya que se televisa en directo. El torero está contento con este hecho, pero también confiesa que siente una mayor responsabilidad. Cree que su triunfo le está ayudando a crear nuevas expectativas de futuro. Ha toreado con Vicente Ruiz, El Soro, valenciano como él, y lamenta que no pudieran salir juntos de la plaza por la puerta grande. Antes de esta corrida se ha enfrentado, el día 15 de marzo, a una de la divisa de Torrestrella en la misma feria. En su lote ha entrado Gamonero, toro que se llevó un premio y al que no hizo faena. El torero comenta que <<fue uno de esos toros que nosotros llamamos engañabobos>>. Sin duda fue bravo, espectacular y lució mucho en la plaza. Después de estas actuaciones de las ferias levantinas le esperan, como ferias de responsabilidad, Sevilla y Madrid. El torero, contratado tres tardes en la Maestranza, sueña con salir a hombros por la Puerta del Príncipe. Pocos días antes de hacerse público los carteles, sin embargo, su nombre no figura, y parece segura su incomparecencia. Pero al final su representante se arregló con Diodoro Canorea. Al principio no le ofrecieron ni ganado ni fechas apropiadas a su situación entre los matadores del momento, pero luego hubo una oferta mejor que permitió aceptar los carteles en los que se ve anunciado. Es la primera de sus actuaciones en la feria desde que comienza su carrera y de las tres tardes que hace el paseíllo, una de ellas sustituyendo a César Rincón, solamente la primera, la del hierro de don José Benítez Cubero, permite el lucimiento del valenciano. Es el día 21 de abril y va a actuar acartelado con el veterano Víctor Mendes y la promesa sevillana Martín Pareja-Obregón. Ponce triunfó aun sin cortar trofeos, confirmando casi todas sus aspiraciones.

Piensa el torero que todavía no ha entrado en Sevilla, pero que el público le ha dado pie para pensar que si un toro le embiste va a ser torero del agrado de Sevilla. La descastadísima corrida de Los Guateles, auténticos mulos con cuernos, que se lidia el día 28 y en la que sustituye a César Rincón impide que se repita su triunfo, aunque el público sigue esperando que le ratifique el día 7 de mayo, en la última tarde que le queda. Otra vez se estrella, sin embargo, con el ganado, ahora de la divisa de Torrestrella, con un lote imposible. A la de San Isidro también viene dos tardes, las del 29 de mayo y 2 de junio. Ponce tiene que esperar hasta el 2 de junio para hacer su primer paseíllo isidril. En un cartel muy rematado, con Niño de la Capea y Joselito. Mató un toro de don Daniel Ruiz Yagüe y otro de los señores Hijos de don Bernardino Giménez Indarte. Se ha mostrado muy seguro toda la tarde, pero ha sido silenciado en sus dos toros tras haber fallado con la espada en el primero de ellos. La suspendida se celebra el 5 de junio, al final de la feria. Ha matado un toro de Peralta, el primero, y otro, el que le proporciona el triunfo, del hierro salmantino de Puerto de San Lorenzo. A Cubiló, que así se llama el toro que cierra la feria, astifino y veleto, después de un metisaca en un costado, aunque el torero dice que ha <<entrado derecho como una vela>>, le ha cortado una oreja. Ha sido un toro de calidad que se ha empleado en el capote y con el caballo y luego fue noble en la muleta. Un toro que podía haber optado a los premios de San Isidro de haberse lidiado dentro del abono, lo que habla de su excelente calidad. Joaquín Vidal tituló su crónica: <<El torero al natural no existe>>, para comenzarla así: << Enrique Ponce obtuvo un triunfo sin haber toreado al natural para nada>>. En el primero, en el que también se le ha ido la mano y ha matado de un bajonazo, ha sido fuertemente ovacionado. Ahora, acabado el festejo, el torero solo piensa en que pocas fechas después, el día 11, debe hacer el paseíllo de nuevo en Madrid, en la Gran Corrida Extraordinaria de Beneficencia. De rosa y oro espera impaciente que se abra la puerta de cuadrilla. El cartel no puede estar mejor rematado. Con él van a iniciar el paseíllo José María Manzanares y César Rincón para dar cuenta de un encierro de Samuel Flores, y el valenciano ha bromeado diciendo que va a abril la puerta grande. Las emociones sentidas como aficionado, en sus dos faenas, no  puedo plasmarla en el papel. He vuelto a ver la grabación del festejo y decido que sean los titulares los que hablen: <<Ponce abrió la puerta grande. El valenciano, primoroso en los adornos y superficial en lo esencial>> (El Mundo); << Enrique Ponce con vitola de figura del toreo.

A hombros en la Beneficencia y aclamado como torero de Madrid>> (Diario 16); <<Ponce toma el relevo>> (El País); <<Enrique Ponce: torero y matador>> (Ya); <<Valencia ha tardado sesenta años en encontrar un sucesor de Granero. Enrique Ponce interpretó una sinfonía de toreo clásico>> (ABC); <<Enrique Ponce –dos orejas y salida por la puerta grande—se consagró en Madrid>> (Aplausos); <<Madrid convirtió a Ponce en la máxima figura del 92>> (portada de El Ruedo); <<Enrique Ponce conquistó Madrid en la Corrida de Beneficencia>> (El Ruedo). Aunque tenía pensado actuar en la también tradicional corrida de la Asociación de la Prensa de Madrid, el mismo día se supo que su apoderado, Manuel Morilla, no había llegado a un acuerdo con los organizadores. Realmente la temporada del valenciano va a quedar marcada por este festejo de la Beneficencia. Su cotización ha subido. A Enrique Ponce se le considera figura del toreo y como tal va a contratarse desde ahora. Y se ajustará muchas tardes. Tres días más tarde, el 4 de junio, en Bilbao, en la Corrida de La Asociación de la Prensa, vuelva a salir a hombros. Ha matado un toro de Sepúlveda, justo de fuerzas, noble y que, aunque no me gusta la voz, sirvió para la muleta, al que después de un metisaca, una casi entera y dos descabellos, ha cortado la oreja, tras realizar una faena primorosa, muy de su estilo, en la que, con la franela arrastrando por el suelo, llevó muy sometido al burel. Al otro, de los señores Herederos de don Manuel Álvarez Gómez, que parecía hermano del anterior por su escasa fuerza y nobleza, le instrumentó una faena, fundamentalmente con la mano izquierda, más honda, de más valor, que esta vez no estropeó con la espada. Mató de un estoconazo y las dos orejas fueron a parar a sus manos. En la cuarta corrida de la Feria del Corpus granadina, el 29 de junio, realiza un faenón a un toro de Peralta. Encuentra toro casi todas las tardes y así, dos días después, arranca cuatro orejas a dos toros de don Joaquín Núñez del Cuvillo en la cuarta de feria de las Hogueras de San Juan, de Alicante. Se le ve muy dispuesto. Se nota que quiere mandar en el toreo. No suma solo contratos, que aunque difícil, no lo es tanto. Los aficionados de Badajoz, el 25 del mismo mes, son testigos de otra salida a hombros. Ha matado un toro de El Toril y otro de los señores Moro hermanos y ha cortado dos orejas. Son sus actuaciones más destacadas después de Madrid. Empieza bien el mes de julio, pero en Pamplona no tiene suerte con sus lotes ninguna de las dos tardes que está contratado. La primera, el 11 de julio, con uno flojísimo de don José Luis Osborne Vázquez. En la novena de la Feria de San Fermín, el día 14, otro lote imposible del señor Marqués de Domecq. Es ovacionado al matar, esta vez mejor, a sus dos ejemplares, el primero un toraco manso y el segundo correoso, bronco, áspero y listo, con los que estuvo muy valiente. Cuatro orejas y dos rabos en la plaza de Tarragona y ovacionado en la primera actuación de la Feria de San Jaime, en la que mata tres toros por cogida de su compañero Ortega Cano, dan paso a una brillante faena a un difícil toro de Garcigrande, igual que el resto del encierro. Es en la sexta corrida de la feria valenciana, el 23 de julio, actuando los también jóvenes Joselito y Litri. Vestido de azul marino y oro ha hecho el paseíllo. Joselito, que ha cortado una oreja en su primero y otra en el segundo de su lote, tiene la puerta grande abierta. Ponce, en su primero, fue ovacionado. Le habían devuelto este toro y él quiso que se corriera el turno, mandando salir el sexto.

No tuvo recorrido, embistió con la cara alta, haciendo cosas de mansurrón, y el torero demostró sus dotes de lidiador, que otra cosa no se podía hacer con aquel burel. Cuando salió el sexto de Garcigrande, Enrique Ponce pareció tomar la decisión de acompañar a Joselito o que le llevaran a manos del doctor Aragón. Fue un toro manso y la brega en los dos primeros tercios no fue lo justa y ordenada que debiera. Torea en Ávila el día 24, pero después debe descansar unos días, perdiendo los festejos de Tudela y La Línea de la Concepción. El motivo son las volteretas que ha sufrido en los últimos días, que le han producido una fractura de la apófisis transversal derecha de la cuarta vértebra lumbar, con una contractura muscular muy dolorosa. En Madrid le ha reconocido el doctor don Pedro Guillén, y aunque en otras circunstancias la recuperación es larga, está respondiendo muy bien y espera reaparecer, como así lo hace, en Azpeitia el día 31 de julio. Otro toro difícil se interpone en su camino. Es un ejemplar del señor Marqués de Domecq, el 22 de agosto, en las Corridas Generales de Bilbao. No le pesa ni la responsabilidad de torear en Bilbao ni alternar con figuras veteranas, como Roberto Domínguez y el colombiano César Rincón. Ha podido cortar la oreja del tercero, uno de los dos toros manejables del encierro, pero otra vez la espada ha deshecho lo que antes ha construido. La corrida, excepto segundo y tercero, ha salido muy mansa. Nadie espera nada del sexto, pero Enrique Ponce sale a entregarse desde que se abrió de capa. Al comienzo de la faena el toro se le cuela y pega constantes tornillazos. No le importa. Parece decirle al toro, con su muleta, que va a ir por donde él quiere y hasta donde él le mande. Se entrega en la estocada, pero el toro tarda en caer. Le conceden una oreja, posiblemente la más meritoria de la temporada, si juzgamos al torero en función del toro que tuvo delante. Se rumorea en estas fechas que puede matar seis toros en la Feria de Otoño, cuando lleve alrededor de 60 corridas, noticia que se confirma pocos días después, adelantando la fecha del 1 de octubre como la escogida por empresa y apoderado. Con la espada estropea sus faenas de Almería, aunque alguna tarde corta orejas, y en Francia, tanto en Bayona como en Arles, ya dentro del mes de septiembre, disfrutan con sus faenas. El 14 del mismo mes, en Murcia, indulta al toro Bienvenido, de la divisa de Jandilla, lidiado en sexto lugar, al que simbólicamente ha cortado las dos orejas t el rabo, en un final de temporada imparable. Pero en Salamanca tampoco está bien con la tizona. Torea a continuación media docena de corridas y llega el compromiso venteño, que ha de servirle para ratificar su supremacía en el escalafón que él capitanea. La Feria de Otoño madrileña destaca este año por la vuelta de Curro Romero a Las Ventas, en sustitución de César Rincón, aquejado de hepatitis C; la despedida del Vallisoletano Roberto Domínguez, y sobre todo, por el gesto del torero valenciano, que ha cuajado, hasta el momento, una sensacional temporada. No llegan a veinte los matadores que se han enfrentado a seis toros en Las Ventas desde que lo hiciera el Inolvidable Antonio Bienvenida por vez primera, el 21 de septiembre de 1947. Ha con prendido la importancia de dejarse anunciar al final de una temporada cuajada de éxitos en Madrid y con seis toros, cuando lo fácil, lo normal en otros, era decir que no.

Bien por el torero, que de haber matado al cuarto probablemente hubiese hecho cambiar el signo del festejo. Le quedan siete festejos para cerrar esta temporada, y aunque está bien en Zaragoza y en Valencia, en la última, el día 12 en Sevilla, está por debajo de su primer toro de Torrealta. El torero se muestra contento con su labor porque no ha sido un lote fácil. Ha sido una gran campaña la de 1992. Ha toreado 99 corridas de toros en España y Francia. Algunas estadísticas le ponen cien, contando un festejo que torea en Portugal. Ha cortado 109 orejas, que se vieron muy reducidas por la batalla que libra con la suerte suprema, pero sobre todo ha llevado mucho público a la plaza en la mayoría de sus actuaciones. Viaja a México y el 13 de diciembre hace el paseíllo en la Monumental Plaza de la capital, en la novena corrida de la temporada invernal, para confirmar su alternativa valenciana. Es padrino de la ceremonia Guillermo Capetillo, quien le cede, en presencia de David Silveti, la muerte del primer astado de la tarde. Se llama Nevado, pesa 490 kilos, está marcado con el número 53 y es cárdeno meano de capa. Pertenece al hierro de La Venta del Refugio, de los que se lidian tres, junto a otros tantos de Vistahermosa. También se corrió un sobrero de regalo, de don Fernando de la Mora, que mató el padrino de Ponce. Con el capote no se acopló con Nevado. Con la muleta, algunos detalles aislados, pero sin coger el ritmo al toro mexicano. El viento le molesta durante la faena, dejándole al descubierto. En un descuido, el toro hizo por él, cuando adelantaba la muleta, y llegó la cornada. A pesar de las dos trayectorias que tenía la herida, se mantuvo en el ruedo hasta matar su toro. Entró por su propio pie en la enfermería. El público aprecio su pundonor y le ovacionó. Tuvo que saludar desde el tercio. El torero valenciano se plantea, desde el principio, su temporada de 1993 con el objetivo de torear más corridas que El Cordobés en el año 1970, cuando hizo el paseíllo en ciento veintiuna tardes. No sé si el reto es suyo o el que le imponen sus mentores, que no se dan cuenta de que Ponce tiene condiciones para mandar en el toreo sin necesidad de alcanzar estas cotas cuantitativas, más propias del deporte. Pero así la planifica y a punto está de conseguir su meta. Después de torear el 6 y 7 de marzo sus dos primeras corridas del año 1993, en Esquivias y Olivenza, interviene tres tardes en la feria de San José de Valencia. El primer paseíllo es el 16 de marzo, con César Rincón y Ángel de la Rosa, que tomaba la alternativa, con cinco toros de don José Luis Marca Rodrigo y uno del rejoneador don Fermín Bohórquez. Al final de la tarde traspasará una puerta grande por segunda vez en la temporada. La corrida no se desarrolla por cauces demasiado entretenidos, pero en el quinto el valenciano cambia el signo de la misma. Toreó con la derecha con el brazo izquierdo muy relajado, dejado caer con desmayo. Pero por bajo con la rodilla flexionada arrastrando la muleta ponen al público de pie. Acabó con la res de una estocada desprendida. No parece haber mejorado el manejo de la espada desde la anterior temporada, pero las dos orejas llegan a sus manos. Y a esperar la que luego sería traca del día  de San José. Es un cartel levantino el del día 19. Abre la terna José María Manzanares al que acompaña El Soro. Se lidian seis toros del hierro salmantino de Sepúlveda, con las fuerzas justas. Al tercero, el primero de su lote, lo recibe con unas verónicas en las que echa el capote por delante, llevando al toro muy templado. Desde ese mismo momento la tarde entera fue del torero de Chiva.

La faena de muleta es de inspiración. Todo lo hace el torero como en un ensueño. En un momento, el toro se queda cruzado y se arranca de improviso. Ponce no enmienda su posición. Juega su muñeca, cambia el viaje al toro e improvisa un pase por la espalda. Cuadra al toro y lo mata con media arriba. Se le otorgan las dos orejas y la plaza entera solicita también el rabo, que no concede el presidente. Al sexto toro le cortó una oreja. Apoteósica salida a hombros y una de las mejores tardes en la todavía corta vida de este joven maestro. Al día siguiente, tercera de sus apariciones en el coso de la calle de Játiva, a punto está de repetir el éxito con una corrida muy blanda de la divisa de Jandilla. Sus faenas muestran al otro Pone, más superficial, menos entregado, más fácil, siempre templando y valiente, pero de menos proyección para el buen aficionado. No obstante, sus faenas, sobre todo la del sexto, a un toro sin recorrido, tuvieron mucho mérito. Al primero lo mató de estocada y fue ovacionado. Al último de la tarde en el que le avisaron antes de entrar a matar, lo hizo con una estocada que cayó baja. No importó para nada y se llevó la oreja. Y no ha hecho nada más que comenzar la temporada. Enrique Ponce hace el paseíllo en la última de la Feria de la Magdalena de Castellón, que este año ha coincidido con la de San José de Valencia, y antes de su comparecencia en Sevilla torea su primer mano a mano con el madrileño José Miguel Arroyo, Joselito Es el 14 de abril, en Brihuega, y se lleva tres orejas. Luego vendrán hasta cinco festejos más, ninguno de ellos en plazas de trascendencia. Antes de su primera actuación prevista en la feria de Sevilla, la del día 25 de abril, Enrique Ponce recibe el trofeo Oreja de Oro que Radio Nacional otorga al triunfador de la temporada. Lógicamente, la del año 1992. Su segunda aparición, que por la causa anterior va a ser la primera, es el día 28, con toros de don Juan Pedro Domecq. Le acompañan en el cartel el veterano Curro Romero y otro valor joven como es Antonio Borrero, Chamaco. La corrida en general fue manejable, con un magnífico sexto toro premiado, por falta de entendimiento entre el presidente y los mulilleros, con una vuelta al ruedo y que ha permitido el éxito de Chamaco. Su lote no se prestó al lucimiento. El primero, noble, pero justísimo de fuerzas, se resintió además de una voltereta y echó la cara arriba. El segundo se quedaba y resultó muy deslucido. La corrida aplazada para la mañana del 1 de mayo se esperaba con ilusión. Fue un festejo bastante anodino. Dos estocadas de Joselito, lo único reseñable. Enrique Ponce pasó por esta matinal sin pena ni gloria y echando un borrón con la espada, que ha colocado baja en su dos toros. Antes de su comparecencia en San Isidro tiene una destacada actuación en Jerez, el día 17 de mayo, con un toro de Sayalero y Bandrés y otro de Los Guateles, propiedad del matador de toros Espartaco, que también interviene en la corrida, Ganchero de nombre, al que además indultó. Era el tercer festejo de la Feria del Caballo. Con el primero, un toro de buen son que embestía francamente, toreó muy bien con la mano diestra, si bien con la zurda no estuvo a la misma altura. El toreo por bajo, los adornos y los cambios de manos que ejecuta con especial prestancia le reportaron, a pesar de la estocada caída que ejecutó, las dos orejas. El sexto, al que luego se indultara, fue un gran toro. Hizo buena pelea en varas y luego no se cansó de embestir. Enrique Ponce lo aprovechó y haciendo gala de ese don del temple que atesora lo llevó en series, muy acompasadas a la velocidad del toro, con ambas manos, meciendo la muleta en faena inspiradísima.

Cuando cambió la espada, el público empezó a pedir el indulto. Se resistió al principio el presidente, pero finalmente tuvo que acceder. Simbólicamente cortó las dos orejas y el rabo. Dos días más tarde tiene su primer compromiso en la Feria de San Isidro, en tarde para olvidar. Viene con la corrida de los señores Herederos de don Atanasio Fernández Iglesias. Su condición de figura se ha impuesto y la ha elegido junto con la del portugués Joao Moura para la segunda de sus tardes. Al final no lidió ningún toro de la ganadería titular. En los reconocimientos se quedaron tres toros que fueron sustituidos por otros tantos del hierro de Garcigrande, juntos de de trapío, y uno de ellos le correspondió en quinto lugar al torero. Pero además, su segundo, devuelto a los corrales por inválido, fue sustituido por uno de Cernuño, impropio de una corrida en Madrid. El baile de toros (se devolvió otro más a los corrales),  su falta de fuerzas, el frío y el viento se llevaron por delante el festejo y la actuación de Ponce. El público se ha manifestado duro con él desde el principio. Ya es una figura del toreo y le miden de otra forma. No obstante, respetuosamente, han silenciado su labor. El torero se lamenta de que el ambiente del tendido haya influido en el resultado y de la precipitación del presidente al devolver su primer toro. Sin embargo, de torero sublime se califica lo hecho por Ponce la tarde del 24 de mayo en la Feria de San Isidro a un toro de Puerto de San Lorenzo. Su primer burel, el tercero de la tarde, del hierro de Joao Moura, como el resto del encierro, ha sido protestado y devuelto a los corrales. No quiere el sobrero y ordena que se corra el turno. Está bien con él y lo mata de un espadazo. En el callejón le felicitan por la estocada.<<La verdad es que llevo una buena racha con la espada. Poco a poco he acabado cogiendo el sitio>>, No debe referirse a esas estocadas bajas con las que termina algunas faenas. Se le ovaciona, pero hay discrepancias en el tendido. El sexto, un sobrero de Puerto de San Lorenzo, como ya he dicho, de nombre Bailador, se va a emparejar gloriosamente con el torero de Chiva, a diferencia de aquella triste simbiosis del año 1920 en Talavera de la Reina. Enrique Ponce también se ha fijado en la tabla que Julián Valladolid nos ha mostrado a todos. Bailador es negro, descolgado, acucharado de cuerna, en el tipo de la casa y con el peso apropiado para poderse mover. Aprieta en el caballo, pero sale suerto. En banderillas galopa. El toro nos empieza a gustar. Luego, en el último tercio, se empleó con nobleza y con ese punto de picante que nos hace vibrar cuando delante hay un torero que sabe lucir esas calidades en un toro. La temporada del valenciano va a ser muy larga. Toreará mucho. Difícil es detenerse en todo lo importante, sobre todo porque la campaña es muy dilatada. Tres días más tarde, faenón en Córdoba a un toro de doña Ana Romero, y nada más empezar el mes de junio, en el que se viste de luces en 15 ocasiones, el día 6, corta cuatro orejas en Puerto Real con toros de doña María del Carmen Camacho García. Igual ocurrirá en Bocairente, con Atanasio y Bernardino, y en Tolosa, con dos ejemplares de don Gabriel Rojas Fernández, antes de que acabe el mes de junio. En julio repite el número de Ajustes y tengo que destacar sus faenas de Pamplona y el conjunto de su actuación en la feria. En la séptima corrida de San Fermín, el 12 de julio, se acartela con Ortega Cano y César Rincón para matar un encierro de doña Mercedes Pérez-Tabernero Montalvo, que había de sustituir al anunciado de Sepúlveda, manso en general, a excepción del tercero, que corresponde al torero. Antes de la feria de julio valenciana se enfrenta en su segundo mano a mano con Joselito: es en Segovia.

En la feria de San Jaime está anunciado tres tardes. El primer paseíllo lo hace en la quinta de la feria, el 26 de julio. Mata un toro de don Antonio Ordóñez y otro de Viento Verde. El primero, un toro carrileado que en el primer tercio hizo cosas feas. Se quedaba corto, sobre todo por el pintón derecho, y rebañaba al final de cada viaje. Ni su peón Mariano de la Viña, tan seguro, pudo lucirse en banderillas. Enrique, con un valor desmedido, comenzó consintiendo al toro, que en cada pase quería cogerle, consiguiendo que, poco a poco, el Ordóñez se fuera encelando en la muleta. Fue una faena muy inteligente, de un torero que tiene el oficio en la cabeza y un reconocido valor. Mató mal, le dieron un aviso y cortó una oreja. Con el sexto, de Viento Verde, sin fuerzas, pero noble y con clase, llegó la inspiración y la inteligencia. Inspirado para crear belleza con su toreo, como en un natural con las dos rodillas en tierra templado, suave, y en el que su autoridad, su mando, desplazó mucho más allá de lo normal al toro. Inteligencia para perder tres o cuatro pasos y dar la distancia que la corta embestida del toro requería. Mató de media y descabello y cortó las dos orejas. Otra oreja, al día siguiente, a un astado de don Victoriano del Río Cortés, en un festejo des lucido, y en su última comparecencia valenciana, la tarde del 29, una a cada toro que lidió de la divisa de don Juan Pedro Domecq. Estuvo frío en el tercero, pero picado por el triunfo de Espartaco, que iba a salir por la puerta grande hizo una faena más vibrante, aunque por debajo de sus posibilidades. Pero, en resumen, en la feria valenciana ha arrollado. Sigue siendo su propósito batir el récord de El Cordobés y cuando empieza agosto ha sumado cincuenta y seis festejos. Al terminar, la cifra ha aumentado hasta ochenta y dos. Veintiséis tardes, y eso que Agosto ha terminado para él en Cieza, como más adelante veremos. Las cuentas salen porque los días 21 y 22 ha toreado dos corridas cada uno de ellos y solo ha dejado la fecha del día 4 en blanco. El día 3 en Huelva, en la quinta y última de la Feria de Colombinas, sale a hombros tras cortar cuatro orejas a dos astados del hierro de los Guateles. Es su presentación en la plaza de La Merced como matador de toros. En la feria de Pontevedra hace una gran faena a un toro de Alcurrucén, y pocos días más tarde, otro mano a mano con Joselito, el días 10, en Benidorm. Es el tercero, y como los dos anteriores, en plazas sin eco taurino y ganado cómodo. Joselito ha indultado el quinto toro, de la divisa de Zalduendo, como el resto de los lidiados, al que ha cortado las dos orejas y el rabo simbólicos. El valenciano no quiere ser menos y regala un sobrero del mismo hierro, al que corta una oreja. De esta forma puede acompañar a Joselito en su salida a hombros. La primera de las tardes que actúa en las Corridas Generales de Bilbao, con un toro de Murube y otro de los Herederos de don Felipe Bartolomé Sanz, pudo cortar las orejas, pero falló con la espada. En la segunda, el 19 de agosto, festejo que dio lugar a un gran escándalo por el ganado que envió don Luis Algarra Polera, un encierro de discreta presencia y moribundo, hasta el punto de tener que ser apuntillado el tercero en la faena de muleta, Enrique Ponce, que no pudo hacer nada, como sus compañeros, con este ganado, mató mal a su primero. Se silenció su labor y en el otro sonaron algunas palmas después de un bajonazo. El 21, jornada doble. Por la tarde, en Málaga, con Joselito y El Cordobés y un encierro con reses de tres hierros. Él mata uno de don Enrique Martín Arranz y otro de don José Luis Osborne Vázquez, al que corta una oreja con petición de la otra. Solicita permiso para abandonar la plaza antes de que acabe el festejo, por la noche tiene que torear en El Puerto de Santa María, con Litri y Jesulín de Ubrique, y el presidente se lo niega.

El festejo en la ciudad gaditana tiene que comenzar quince minutos más tarde, ya que los tres diestros han toreado esa tarde en otras plazas. Litri y Jesulín de Ubrique, en Antequera. Pero a pesar de la negativa, Ponce y Litri han podido llegar a tiempo, pero el gaditano ha avisado que por culpa del tráfico se retrasa. Cuando se abre la puerta de cuadrillas y  se inicia el paseíllo, Litri es el único que lleva su cuadrilla completa. A Jesulín de Ubrique y a Enrique Ponce los faltaban dos de sus componentes, que llegaron con el festejo empezado. ¿Este torear a destajo es necesario? ¿Debe ser así? Estoqueará dos toros de Gavira y se silencia su trabajo, Al día siguiente, de nuevo doblete. Por la tarde, en Antequera, corta tres orejas a dos toros del ganadero don Sancho Dávila y tiene que abandonar la plaza antes de que termine el festejo, con renuncia a la salida a hombros, ya que a las doce debe estar en la plaza de Puerto Banús. En esta plaza turística corta la oreja al primero y saluda en el segundo, ambos de don Gabriel Rojas Fernández. Después, Almería, donde corta una oreja de poco peso a un toro del señor Marqués de Domecq, y al día siguiente, Cuenca, con el cuarto mano a mano con el diestro madrileño. El día 25 torea en Cieza. Lleva ya 82 festejos toreados desde que empezó la temporada. Se lidian toros de Viento Verde y hace el paseíllo con Litri y Finito de Córdoba. Ha toreado de capote con mucho gusto al quinto de la tarde. Cuando lo llevaba al caballo, galleando por chicuelinas, al soltar el capote, el toro hizo un extraño, como si se fijase en el caballo y dudase en acudir. De improviso arrolló al torero. No ha querido mirarse, pero su banderillero Antonio Tejero le insta para que entre en la enfermería. Ponce no quiere, pero empieza a notar la hemorragia y tiene que ceder. Se esfuma la posibilidad de batir la marca de El Cordobés. Pensaba torear 33 corridas en agosto y llegar con 130 al final de la campaña. Es su segunda cornada. La primera fue la de su presentación en la Monumental México, el invierno anterior, pero esta le ha desviado de sus objetivos. Aun así, dice que si se viese cerca de las 120  haría un esfuerzo para superar lo del diestro de Córdoba. De momento perderá los festejos de los días que quedan de agosto, entre ellos Almería, San Sebastián de los Reyes, Colmenar Viejo y Linares. Reaparece en Requena el día 5 de septiembre y corta tres orejas a sendos toros de los señores Herederos de don Atanasio Fernández Iglesias. Es la primera de las veintiuna tardes que se viste de luces en  septiembre, con éxito en casi todas ellas, y entrando en todas las ferias de la geografía taurina. Otro mano a mano con Joselito, esta vez en Valladolid, del que tampoco se desprende una posible competencia. No entiendo la reiteración de estas corridas mano a mano cuando no hay una real predisposición a la competencia en esta que no es, ni siquiera, pareja taurina. El día 9 de octubre, un año después aproximadamente de su gesto en Madrid, lo repite en Valencia con toros de diferentes hierros, en la denominada Feria de la Comunidad Valenciana. Es la tercera vez que va a matar seis toros en solitario, que luego serían siete al regalar un sobrero. La corrida toma desde el comienzo un marcado carácter triunfalista. El resultado, independientemente del número de orejas y la salida a hombros, ha sido flojo. También es verdad que algunas circunstancias relacionadas con el ganado han influido en el desarrollo de la corrida. Por este orden han saltado a la arena valenciana toros de los hierros siguientes: señores Herederos de don Atanacio Fernández Iglesias, que fue bueno y con el que estuvo muy bien; Joao Moura, un toro manso y con poca fuerza: Jandilla, que hizo una pelea en varas aceptable, pero se partió una mano y no pudo torearlo; don Vicente Charro, manso que presentó algunos problemas; Sepúlveda, quizá el mejor para Ponce, pero también se rompió la mano; El Torreón, sin fuerzas pero noble; don Joaquín Núñez del Cuvillo, el sobrero que regaló, que se paró. Empezó con fuerza el festejo pero poco a poco se fue diluyendo. A favor de ambiente, el torero valenciano cortó cuatro orejas. Ponce, no obstante, ha demostrado encontrarse en plenitud de facultades, con la cabeza muy clara, con el sentido de las distancias y los terrenos más apropiados para cada toro, pero no ha mostrado la variedad que debe en una corrida de seis toros. Ha lanceado por verónicas, de pie y de rodilla en tierra, por delantales, con rogerinas, largas cordobesas, pero al aficionado, en siete toros, le ha sabido a poco. Cuatro tardes más, Zaragoza, Calanda, de nuevo Zaragoza en otro mano a mano con Joselito y Jaén, ponen punto final a la temporada de 1993. Ha hecho el paseíllo en 110 tardes, siete de ellas en  Francia; ha matado 230 toros y ha cortado 133 orejas y tres rabos y ha escuchado treinta y dos avisos.

Ha encabezado el escalafón de matadores por segundo año consecutivo, pero no ha conseguido el objetivo de torear más que El  Cordobés. Finalizada la temporada española interviene en las principales ferias de Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú, toreando también en México. En 1994 no encabeza el escalafón europeo, ocupó el segundo puesto tras Jesulín de Ubrique, pero no es su mejor temporada. Ha sumado ciento catorce corridas, igual número que Miguel Báez, Litri, pero de los tres que encabezaron la clasificación, él marcó la deferencia. Se ha consolidado como gran figura del toreo. Muy serio, con un toreo aún más profundo y probablemente más hecho también como hombre, se ha mostrado tal cual anhelábamos cuando lo vimos de novillero. Ha demostrado que sabe hacer la faena que cada toro tiene y que puede imponerse autorizadamente con los que ofrecen dificultades. Como a todas las figuras de todas las épocas, se le recrimina la elección de las ganaderías, pero cuando ha tenido que enfrentarse al toro manso, su toreo, si cabe, ha lucido más. Primero en Fallas, feria en la que en tres tardes cortó seis orejas, saliendo en hombros dos de ellas, Después, la gran actuación con un toro de don Joaquín Núñez del Cuvillo en Sevilla, en el segundo de sus paseíllos, no redondeada como merecía con la espada. En Madrid convenció a todos. En su primera actuación, el 25 de mayo, roza la puerta grande con un Atanasio al que cortó una oreja, En la segunda, indudablemente, dejó constancia de su mando en el toreo y cortó otro merecido apéndice a un imponente toro de Sepúlveda en su mejor actuación en Las Ventas. Con el sexto, un manso del mismo hierro, todo lo hizo bien, menos matarlo, pero su honradez con un toro muy alto, cobarde, con la cara arriba, no le permitió aliviarse. Ponce se consagró definitivamente en Madrid. Y solamente en la llamada primera plaza del mundo, en Bilbao, en la Corrida de la Prensa, con dos Buendía estuvo magnifico y mejorando enormemente con la espada, envía el lote al desolladero sin tres de sus orejas. En Pamplona el 11 de julio, desoreja a un Benítez Cubero, y en Huelva a un Cuadri, el 3 de agosto. Gran faena a un samuel en Bilbao, el 22 del mismo mes y cuatro orejas en la feria de Linares ponen el acento a este mes de agosto que despide desorejando dos toros, en Colmenar Viejo y Calahorra. El 1 de septiembre, mano a mano con Joselito en Palencia, sus tres victorinos se arrastran sin una de sus orejas. Junto a otros triunfos en cosos de menos importancia anoto los de Valladolid, Valencia, Zaragoza y Jaén donde el 18 de octubre despide la temporada. Como en el año anterior, otra vez es esperado en Hispanoamérica, y en Venezuela, Colombia, México y Ecuador da muestra sobradas de su veteranía, siendo aún joven. No participó en la feria limeña del Señor de los Milagros. De nuevo en España, emprende la temporada de 1995, en la que se consolida definitivamente, no solo como la figura que ya había demostrado ser, sino como un de los mejores del toreo actual. Su larga andadura, que emprende en Esquivias (Toledo) el 4 de marzo, se extiende hasta el 18 de octubre en Jaén, donde con las dos orejas de su último toro, de Zalduendo, dice adiós a una campaña en la que ha vestido de luces en ciento diecinueve corridas de toros, Sus triunfos en España y Francia han sido continuos, hasta el punto de obtener trofeos en más del setenta y cinco por ciento de sus actuaciones, arrojando una suma total de alrededor de ciento setenta y cinco orejas, en una temporada caracterizada por haber asumido el papel de figura con enorme responsabilidad.

Su faena en Valencia, el 16 de marzo, a un sobrero de Sepúlveda al que cortó una oreja, dio la nota alta de lo que este valenciano deseaba en 1995. Fue una llamada de atención para demostrar de nuevo que no es el torero solamente de arte que algunos ven en él. Con este peligrosísimo Sepúlveda se mostró lidiador y valiente, muy valiente, dominando sus inciertas embestidas. Otra vez sin suerte en Sevilla y con triunfos en Olivenza, con un Victorino de los complicados, en Jaén y Barcelona, encara San Isidro. En Las Ventas, el 22 de mayo, con una corrida del excelente ganadero don Samuel Flores Romano, Enrique derrochó valor, elegancia y maestría (ABC, 23 de mayo) y solamente la espada le privó del goce de la Puerta Grande. Los triunfos de Granada, Algeciras, Pamplona, Barcelona, Valencia en julio, Huelva, La Coruña, Gijón, Málaga, Bilbao, Dax, Albacete, son un cicatero resumen de sus grandes tardes. Sin hacerle falta, se anunció en la Feria de Otoño madrileña y unos días después mató seis victorinos en Valencia, concretamente el 8 de octubre, para mostrar su indiscutible vitola de figura del toreo. Enrique Ponce se supera en cada tarde, en cada temporada, en busca de una perfección que está alcanzando en plenitud. Todavía no ha expresado todo lo que su cabeza –es el torero actual que mejor piensa en la cara del toro—puede dictarle en los ruedos. Es precisamente esta clarividencia, la utilización perfecta de su inteligencia, la que le permite mostrar una técnica casi perfecta y esa privilegiada facultad para discernir los terrenos y distancias atento a todas las reacciones del toro. A veces tanta sabiduría vela, por la aparente facilidad de su toreo, la labor lidiadora en la que se cimenta la creación artística de este joven maestro valenciano de nuestros días. La temporada de 1995 la termina actuando en 120 tardes y logrando 174 orejas. Es la campaña profesional en la que más festejos se ha vestido de luces a lo largo de un año. Recoge innumerables trofeos por su magnífica temporada, terminando con el brillante broche de obtener en el bicentenario coso de Lima, capital de Perú, el Escapulario de Oro que premia al triunfador de la feria del Señor de los Milagros. La temporada siguiente vuelve a traspasar la barrera del centenar de festejos, actuando en 1996, en 109 ocasiones y logrando 168 orejas. Termina tercero en el escalafón de matadores de toros y muchas tardes, una temporada más, dicta lecciones magistrales, consiguiendo mantener una regularidad en sus actuaciones que lo han convertido y consagrado como una grandísima figura del toreo. La temporada siguiente vuelve a arrancarla en la feria de Fallas de Valencia, con un nuevo triunfo, como el que también obtiene en la relevante corrida del domingo de Resurrección, que se encarga de abril cada año la temporada en la Real Maestranza de Sevilla, y que supone una de las cuatro corridas más importantes y significativas del calendario, junto a la corrida de Beneficencia de Madrid, la goyesca de Ronda y la del aniversario de la Monumental Plaza México, todos los cinco de febrero

Esta fecha, en Sevilla, corta una oreja en un toro y da la vuelta al ruedo en el otro, actuando posteriormente otras dos tarde más dentro de la Feria de Abril. Vuelve a pasar el significativo número de los 100 paseíllo, cosechando triunfos en muchas ferias, como el que logra en agosto en la de Málaga, que le permite recibir el Capote de Paseo al triunfador del ciclo. Al final de temporada suma un total de 139 premios tangibles que vuelven a demostrar sus prolijos triunfos. En la temporada de 1998 destacada en importantes faenas, tanto en ruedos españoles como americanos. Se viste de torero 104 tardes, terminando el año en el segundo puesto del escalafón de matadores, consiguiendo 136 orejas. Vuelve a estar presente en la corrida inaugural de la temporada de Sevilla, el domingo día 12, de Resurrección. Dos tardes más en la feria y otras dos en San Isidro, donde vuelve a ser medido, una temporada más, con la dureza que el público capitalino aplica a las figuras del toreo cuando pisan la arena de La Monumental por estas fechas del mes de mayo. El penúltimo día del mes realiza una gran faena en la plaza de los Califas de Córdoba, con lo que consigue proclamarse triunfados del ciclo. También es declarado máximo triunfador de otra feria andaluza, la de Colombinas de Huelva, que tiene lugar cada temporada a principios del mes de agosto. Su actuación en el coso onubense le permite conseguir el destacado galardón que concede en un vigésimo quinta edición, una relevante efeméride, la tertulia taurina Miguel Báez, Litri, de la capital andaluza. También destaca en la feria del Mar de Almería, dentro de un agitado mes de agosto. Termina la temporada cosechando otro importantísimo triunfo en plazas americanas. En esta ocasión se trae para España el trofeo de El Señor de los Cristales que se otorga al triunfador de la feria que tiene lugar a finales de año en la plaza colombiana de Cali, ciudad preciosa ubicada en el fértil valle del Cauca, y que durante muchos años ha sido la feria más destaca de Colombia, sin olvidar la relevancia de la capital, Bogotá, con su temporada dominical en La Santa María, e igualmente la temporada, en este caso los sábados, de La Macarena, en la ciudad de Medellín. En 1999 vuelve a pasar, por cuarta temporada consecutiva del centenar de festejos toreados. En concreto este año se viste de luces 108 tardes, logrando 175 orejas y ocho rabos, lo que le sitúa al final de la campaña, de nuevo segundo en el escalafón de matadores. El 10 de enero actúa en la Monumental Plaza México, donde ha tenido tardes muy destacadas en su carrera profesional. Pero en esta fecha aumenta su romance con el público de la Monumental de Insurgentes, al cortar el valenciano dos orejas de un toro, después de una gran faena. Su actuación este día le valió para conseguir el trofeo que premia la mejor faena realizada durante la temporada grande en la plaza más grande del mundo. Un año más, también vuelve a triunfar en su tierra, proclamándose triunfador de la feria de Fallas de este año. De nuevo está anunciado el domingo de Resurrección en La Maestranza, el 16 de abril. Lo hace posteriormente las tardes del 23 y 24 de abril, logrando esta temporada el premio a la mejor estocada de la feria. En Madrid, en San Isidro, torea el 20 y 24 de mayo. Entre medias el día 23, corta dos orejas en Zaragoza. Y cinco días más, el 28 de vuelve a triunfar en la feria de la Salud de Córdoba, logrando dos apéndices de un toro. El 31 de mayo Actúa en Las Ventas en la corrida extraordinaria de la Asociación de la Prensa de Madrid. El 4 de junio sale a hombros de La Maestranza de Frascuelo proclamándose uno de los triunfadores de la feria del Corpus de Granada. Sale a hombros también de Zamora y Teruel. En Huelva vuelve a realizar una bellísima faena el 3 de agosto, que le permite cortar dos orejas. Una de las tardes más importantes de esta temporada es la del 17 de agosto, en la plaza francesa de Dax, donde Ponce corta cuatro orejas y un rabo, premio este último que no se concedía en el coso francés desde la temporada de 1985. Al día siguiente vuelve a conseguir los máximos trofeos de un toro en la plaza valenciana de Játiva, en un apasionante mano a mano con Julián López, El Juli, que esta temporada se ha convertido en el enésimo <<rival>> con el que el diestro valenciano se ha tenido que enfrentar año tras año, siempre con las máximas figuras del toreo del momento. Triunfa en Palencia y termina la campaña española con un destacado éxito en la feria del Pilar de Zaragoza. El 13 de octubre corta dos orejas y se proclama triunfador de último ciclo de primera categoría que se celebra en la temporada española.

El año 2000 lo inicia viajando a México para actuar en la Monumental azteca. Lo hace el 23 de enero, cortando una oreja. Otra logra el 19 de marzo en Valencia, festividad de San José. Vuelve a ser uno de los diestros destacados de la feria de Fallas, paro en esta ocasión no resulta triunfador del mismo. El 12 de abril sale a hombros de la plaza de toros de Vistalegre, de Madrid, con el reconocimiento de todos los aficionados que se dan cita en el coso del madrileño y castizo barrio de Carabanchel, desde hace unas temporadas convertido en un magnífico recinto polivalente en el que se celebran todo tipos de evento: taurinos, musicales, deportivos, etc. Tres tardes en La maestranza, dos en Madrid y su presencia en todas las ferias de categoría del calendario, vuelven hacer la temporada del diestro valenciano una campaña de triunfo. Suma 101 festejos toreados, consiguiendo 117 orejas. Tardes importantes este año son las de: Palencia, León, Algeciras, Puerto de Santa María, Pamplona, Huelva, La Coruña, Huesca, Dax, Arles, Valladolid y Salamanca, entre otras. El 9 de octubre actúa en Valencia, en la festividad del día de la Comunidad, recibiendo por parte de la Genera litar Valenciana el galardón de la Alta Distinción, como premio a su intensa actividad como matador, en la que ha llevado el nombre de la Comunidad Valenciana tanto por España como por el continente americano, siendo en la actualidad uno de los máximos exponentes  del mundo taurino y por haber hecho gala de una gran inteligencia dentro de los ruedos, así como de un conocimiento extraordinario de los toros. El 18 de octubre consigue un gran éxito en Jaén al indultar al toro Vendaval y lograr las dos orejas y rabo simbólicos del animal. Vuelve a actuar tres días más tarde en la feria de San Lucas Jienense, cortando en esta ocasión tres orejas y proclamándose gran triunfador de la feria de ese año. Termina la temporada española y viaja, de nuevo, a América para seguir sumando triunfos. El 26 de noviembre corta dos orejas y rabo en Lima y vuelve a ganar el preciado escapulario de Oro como triunfador de la feria del Señor de los Milagros de la capital peruana. El 27 de noviembre es nombrado mejor matador de toros de la temporada 2000, por la Comisión Taurina Extra Municipal de Arlés (Francia). Corta una oreja el 30 de noviembre en Quito (Ecuador), y cuatro trofeos van a su esportón el 3 de diciembre en la Monumental de México. Termina el año triunfando también en otras plazas de toros mexicanas como es la de Guadalajara, donde el 10 de diciembre corta dos orejas, después de una gran faena.

En la temporada del 2001 hace historia al convertirse en el primer y único matador de toros que durante 10 temporadas consecutivas actúa en más de 100 corridas cada año. Esta temporada torea el centenar exacto de corridas de toros, cortando 137 orejas y 4 rabos. Con este número de actuaciones finaliza en segunda posición el escalafón superior. Después de actuar el 5 de febrero en la Monumental Plaza México, comienza la temporada española toreando el 18 de febrero en Murcia. Y lo hace saliendo a hombros del coso de La Condomina, con dos orejas. Una temporada de la feria del calendario, sin faltar a la cita de las de primera categoría de España y  Francia. Precisamente en Nimes, el 1 de junio, indulta un toro. Triunfa en numerosas plazas, obteniendo premios como el Tórico de Plata que se concede al triunfador de la feria de Teruel por la mejor faena, realizada del 7 de julio de ese año. Durante el prolijo mes de agosto sale a hombros en Huelva, La Coruña, Vitoria, Beziers (Francia), Málaga, Cuenca, El Puerto de Santa María (Cádiz), Colmenar Viejo y San Sebastián de los Reyes. Y en septiembre de: Mérida, Albacete, Valladolid y Granada. Termina la temporada con dos triunfos rotundos en las últimas ferias importantes del año, Zaragoza y Jaén. En la capital aragonesa corta tres orejas el 11 de octubre y en la ciudad andaluza logra dos apéndices el día 17, y cuatro y un rabo al día siguiente, proclamándose gran triunfador de la feria de San Lucas del 2001. Quince días más tarde, el 13 de noviembre, pasa por el quirófano para ser operado de una desviación de tabique nasal que le ha producido fiebre e infecciones em el pido durante las dos últimas temporadas. Por este motivo no acude ni a la feria de Lima (Perú), ni a la de Quito (Ecuador), ni a otras del continente americano. Es el primer invierno  que el diestro valenciano se toma unas pequeñas vacaciones. El hito de haber conseguido durante diez temporadas consecutivas sobrepasar el centenar de festejos, marcan un antes y un después en la carrera del torero valenciano. Conseguir todo lo que prácticamente se puede conseguir como matador de toros y tener el reconocimiento y admiración de aficionados y profesionales le aportan a Enrique Ponce otra motivación diferente, la de convertirse en <<maestro> de toreros. Por este motivo a partir de la temporada del 2002 descienden considerablemente su número de actuaciones y están se centran ahora en sitios concretos y de relevancia, con el objetivo de aumentar, si se puede, la calidad en detrimento de la cantidad. También influye notablemente en su reducción en el número de festejos toreando el grave percance que sufre en el mes de junio en León, que pudo tener gravísimas consecuencias. Por estos motivos en la temporada del 2002, torea tan solo 56 festejos. Comienza su campaña viajando a México para actuar en algunos ruedos de la república mexicana como: Zacatecas, León, Guadalajara, Autlán de la Grana y México D.F. En la Monumental Plaza México corta dos orejas el tres de febrero. Repite después el día 5, festividad del aniversario de la inauguración del coso de Insurgentes. También viaja a la capital de Colombia, Bogotá, donde actúa el 17 de febrero, saliendo a hombros de la plaza Santa María con tres orejas en el esportón. Comienza la temporada española en Jaén, toreando el 24 de febrero, y machándose del coso jienense con dos orejas. De nuevo su campaña se intensifica con la llegada de las ferias de levante, Valencia y Castellón. En su tierra corta una oreja el 15 de marzo. El 14 de abril torea en la Monumental de Barcelona, de la que sale a hombros tras cortar dos orejas. Los dos días siguientes se anuncia en Sevilla, dentro de su Feria de Abril.

En su segunda tarde, el 16, resulta cogido, no volviéndose a vestir de luces hasta el 11 de mayo en Valladolid, donde reaparece. Pocos días después, en Madrid, alcanza uno de sus triunfos más importantes. La tarde del 24 de mayo corta tres orejas en Las Ventas, proclamándose triunfados de la feria. Le siguen triunfos constantes en: Toledo, Córdoba, Granada y Bilbao. El 23 junio, vísperas de la festividad de San Juan, se anuncia en León, donde sufre uno de los percances más graves de su carrera profesional. En el parte médico, tras ser intervenido en la enfermería de la plaza, reza el siguiente informe: <<El matador de toros Enrique Ponce sufre politraumatismo frontal y torácico derecho, con herida inciso-contusa y probable costal, pendiente de estudio radiológico, pronóstico grave>>. El percance y la recuperación dilatan su vuelta a los ruedos. En un principio se fija la reaparición en Valencia, durante la Feria de San Jaime. Sin embargo, la lenta evolución de sus lesiones y la anemia que permanece en su organismo lo impidieron. Se fija como nueva fecha en Huelva, el día 2 de agosto, aunque existe la preocupación sobre si la recuperación es la adecuada para el tiempo transcurrido. Finalmente vuelve a vestir de luces ese día en la feria de Colombinas de la capital onubense. Afortunadamente no se resiente de su lesión y continúa con normalidad su temporada. Destaca su triunfo en Valladolid, el 13 de septiembre, y el de Jaén, las tardes del 16 y 17 de octubre, poniendo punto y final a una temporada <<dura>>, quizás la más agridulce del torero valenciano, por los percances de Sevilla y, especialmente, el sufrido en León. Antes de viajar a México es operado en la clínica El Rosario de Madrid, del tabique nasal, donde padece una desviación de la que había sido intervenido el año anterior. Una Dolencia que le afecta al oído. Tras un período corto de rehabilitación y terminada la temporada española, viaja a tierras mexicanas para actuar en: San Luís Potosí, Torreón, Querétaro y México D.F. En 2003 aumenta, respecto al año anterior, el número de sus actuaciones, aunque quedándose lejos de alcanzar el centenar de festejos toreados. Concretamente esta temporada se viste de luces en 79 ocasiones. Inicia su campaña en Zaragoza, el 22 de febrero y termina en Quito (Ecuador), el 4 de diciembre. Entre medias triunfos destacados en: Jaén, León, Sevilla, Valladolid, Granada, Alicante, El Puerto de Santa María, con el indulto de un toro, el 7 de agosto, Bayona y Beziers (Francia), Málaga y Almería, como plazas más relevantes. Al año siguiente suma un total de 60 festejos en España, reduciéndose el número respecto a temporadas anteriores al sufrir nuevamente un percance grave, en esta ocasión en la feria de Hoguera de Alicante. En 2004 termina séptimo en el escalafón de Matadores, iniciando su temporada el 1 de febrero en Bogotá (Colombia), para cuatro día después torear en La Monumental Plaza México, en la corrida del Aniversario de Inauguración del coso. Vuelve a triunfa y con tres orejas cortadas es sacado a hombros de la plaza bajo el grito de <<torero, torero>> de la afición mexicana, que desde hace varias temporadas le han convertido, como ellos lo denominan, en <<consentido>> del público de la Monumental de Insurgentes. En España comienza toreando un festival en la plaza madrileña de Vistalegre el 15 de febrero, para vestirse de luces el 21 de febrero en Córdoba. El 19 de marzo, festividad de San José, sale a hombros de Valencia con dos orejas. Al día siguiente repite éxito en el coso de la calle Xàtiva, cortando, en esta ocasión, tres apéndices y proclamándose triunfador absoluto de la feria de Fallas.

Hitos importantes este año, hasta el percance sufrido en Alicante, fueron el indulto de un toro en Nimes (Francia), el 30 de mayo y sus triunfos en Granada. El 22 de junio, en el transcurso de la feria de Fogueres resulta cogido por su segundo toro al entrar a matar. Ponce sufrió una cornada en el muslo derecho que le obligó a pasar a enfermería, para posteriormente ser trasladado a la Clínica del Perpetuo Socorro de Alicante. El percance le origina también un intenso dolor en el pecho. Su pronóstico fue calificado como grave, si bien no se temieron, en ningún momento, daños mayores. Reaparece en Málaga, el 17 de agosto, cortando una oreja. De ahí, a final de temporada, destacan sus actuaciones en: Linares (Jaén), Valladolid y Zafra (Badajoz), entre otras. Termina el 12 de octubre, fiesta de la hispanidad y día grande en Zaragoza, toreando en la feria del Pilar de la capital aragonesa. Aunque al principio de la temporada del 2005 anuncia que el número de paseíllos sería mucho menos, al final suma 62, logrando 68 orejas y un rabo. Vuelve a triunfar en la Monumental Plaza México, la fecha especial del 5 de febrero. Lo hace cortando dos orejas y abandonando el coso a hombros. En España, tras actuar en diferentes festivales en: Vistalegre (Madrid), Málaga y Córdoba, entre otros, su primer triunfo relevante lo obtiene en Valencia el día 19 de marzo, cortando dos orejas. En Sevilla logra un trofeo el 17 de abril y sale a hombros de plazas relevantes como: Ciudad Real, Córdoba, Badajoz, León, El Puerto de Santa María, con indulto incluido, Huelva, Pontevedra, Murcia y Jaén, en cuya feria vuelve a poner el punto y final a su temporada española. Entre medias, el 21 de agosto resulta herido de pronóstico reservado en El Puerto de Santa María (Cádiz), reapareciendo dos semanas después en la localidad cántabra y marinera de Santoña. Pero su tarde más importante esta temporada tiene lugar en México. El diestro valenciano consigue algo que venía buscando desde hacía muchas temporadas, y que por muy poco se le había escapado en varias ocasiones. Cortar un rabo en la Monumental Plaza México.

Lo logra el 6 de noviembre bajo el delirio de la afición capitalina. Ese día consigue otro triunfo mayúsculo en su carrera profesional y que muy pocos espadas tienen el privilegio de haberlo logrado. La temporada del 2006 la inicia actuando en diferentes festivales que tiene lugar a principios de año en Patiño (Murcia), Jaén, Córdoba, Granada y la localidad conquense de Villarrubia de Santiago. Se anuncia dos tardes en la Feria de Abril de Sevilla. En la segunda de ellas, el 25 de abril, cosecha dos magistrales faenas, que lamentablemente no son bien rematadas con la espada. Por ese motivo solo logra cortar una oreja, pero su actuación en La Maestranza esta tarde pone a todo el mundo de pie y de acuerdo, Ganándose desde entonces el honor de entras el Sevilla, que significa el reconocimiento y admiración de toda la afición de La Maestranza. Esa tarde es una de las más importantes de su carrera profesional, ya que Ponce dicta toda una clase magistral de toreo. El fallo con la espada le impidió salir en volandas por la Puerta del Príncipe, pero no fue óbice para que todo el planeta taurino hablase de la magnitud como torero esa tarde del diestro valenciano. Este año actúa una sola tarde en Madrid, el 20 de mayo, algo que viene siendo costumbre en las últimas temporadas. En esta ocasión no puede reeditar triunfos anteriores ni repetir la magnifica actuación de Sevilla. Durante el 2006 destaca sus faenas de Alicante, Toledo, León, Teruel, Huelva, Gijón, Málaga, Bilbao, Palencia y Murcia, terminando temporada en Jaén el 18 de octubre. Diez días, antes en la localidad sevillana de Espartinas, logra los máximos trofeos simbólicos de un toro al que le perdonan la vida. Todos los calificativos serían pocos para escribir a uno de los espadas de alternativa más completos de la historia de la tauromaquia y cuyo nombre y figura se harán aún más grandes cuando abandone definitivamente los ruedos. Cada temporada se rumorea que puede ser la última, pero cada año se comprueba que Enrique Ponce podrá vestirse de torero todas las temporadas que él quiera, si no ocurre un infortunio. Se ha convertido, sin duda, en referente de todos los toreros y número uno indiscutible durante muchos años. Además ha sido el único que ha conseguido mantenerse en ese liderazgo, combatiendo con todos aquellos que temporada tras temporada quieren encaramarse también a lo más alto del escalafón. En 2007, por lo pronto, comenzó triunfando en Olivenza (Badajoz) y en su tierra, Valencia, cortando dos orejas el 15 de marzo. Nadie sabe dónde está el techo de este torero, que será uno de los diestros que más páginas ocupe y líneas brillantes se puedan escribir y leer es este tratado, en el que se recoge todos los hechos más relevante de la historia de la tauromaquia. Es el único caso en la historia del toreo que sumó más de cien festejos por temporada durante diez años consecutivos. En 2014, Ponce se anuncia en Sevilla y Madrid —plaza que no pisaba desde 2008—.Este mismo año sufre una fuerte cornada en Valencia, en la feria de fallas, que le penetra 20 centímetros en la axila derecha y le fractura la clavícula izquierda.​ Es el torero creador de crisol la mezcla entre la pintura, el cante y el toreo que se dio fecha el día 17 de agosto en Málaga de 2017. Anunció su retiro indefinido de los ruedos, el día 29 de junio de 2021 después de treinta años en la cúspide como figura del toreo. El valenciano ha recibido, pese a su juventud, varios títulos y distinciones La Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, (2007). Primer torero en activo que consigue dicho galardón. Título de académico en la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. Es el primer torero académico de la historia.​ Premio Nacional de Tauromaquia (2017), concedido por el Ministerio de Cultura de España, considerando no solo su trayectoria profesional como torero sino por ser «capaz de desarrollar su magisterio tanto dentro como fuera de los ruedos, contribuyendo a la proyección de la Tauromaquia como patrimonio cultural español. Se casó en la Catedral de Valencia, el 25 de octubre de 1996, con Paloma Cuevas Díaz (11 de septiembre de 1972), hija de Victoriano Valencia.​ El torero la describe como «el gran apoyo que he tenido durante todos estos años, es mi vida». En octubre de 2007 la pareja anunció, tras varios años de matrimonio, que serían padres en primavera. El 27 de abril de 2008 nace su primera hija a la que han llamado Paloma como su madre. El matrimonio comunicó que estaba esperando su segunda hija en julio de 2011. Su hija Bianca nació el 9 de enero de 2012. En 2013 Ponce siente la pérdida de su abuelo Leandro a los 100 años, ya que su abuelo fue su descubridor y principal apoyo, especialmente en los primeros años. En julio de 2020 Ponce y Paloma Cuevas anunciaron a través de un comunicado que habían iniciado los trámites de separación matrimonial.​ Poco después Enrique hizo pública una relación con la almeriense Ana de 21 años, con la que llevaba relacionado desde principios de Soria, estudiante de Derecho 2020.

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