HISTORIA DEL TORERO

ELADIO PERALVO GARCÍA

Publicado el 30 de agosto de 2023
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Matador de toros, nacido el 8 de febrero de 1950 en Dos Torres (Córdoba), que en la madrileña localidad de Villalba ciñó su primera taleguilla bordada el 25 de julio de 1969. Interviene en unas cuarenta funciones sin caballos, entre ellas la del 16 de agosto de 1970 en Burgo de Osma (Soria), donde despachó reses de Enrique Aboín en unión de Enrique Marín, y comienza a participar en corridas picadas a partir del 29 de junio de 1972, fecha en que en el Carabanchelero ruedo de Vistalegre estoqueó acertadamente reses de la vacada de El Almendral. Tal año tomó parte en catorce corridas, que aumentaron a diecinueve en el siguiente pese a ser cogido de extrema gravedad el 28 de julio en el coso francés de Ceret. Por cierto que algún periódico dio la noticia de su muerte e incluso en alguna plaza se guardó un minuto de silencio en su recuerdo. Reapareció el 28 de agosto en Noya (La Coruña) y tras cortar una oreja a su primer novillo de la vacada de Julio Jiménez se resintió más tarde de la herida anterior. El siguiente 15 de septiembre actúa en Los Navalmorales (Toledo) con ganado de Manuel García Ibáñez, y al banderillear a su primer oponente se produce una herida en el ojo izquierdo con el arpón del rehilete que obligó a vaciar el globo ocular, el que posteriormente sería sustituido por una prótesis de cristal. No se aflige, sin embargo, el torero por tan trágica circunstancia –que reducía considerablemente su campo visual—y retorna a los ruedos para torear veintiuna novilladas en 1974, en cuyo 12 de mayo volvió al citado coso de Vistalegre y aunque no acierta con el acero se le concede una oreja de su segundo oponente, del hierro de Apolinar Soriano. El posterior 17 de agosto es herido nuevamente, ahora en el triángulo de Scarpa, al banderillear en Llodio (Álava) un astado ante sus compañeros de cartel Irineo Baz, El Chano, y José Ortega Cano.

El 16 de marzo de 1975 se presenta en la plaza de Las Ventas, de Madrid, para alternar con Juan de Dios Lozano y Vicente Montes en la lidia de un encierro de García Romero y agrada su labor, premiada con una vuelta al ruedo tras estoquear a su segundo astado, a pesar de no acertar con el estoque. El 22 de junio del mismo año vuelve a Madrid y resulta herido de pronóstico menos grave por una res de la ganadería de Sotillo Gutiérrez en el muslo izquierdo. Mucha mayor importancia registró la cornada en la ingle izquierda que sufrió, además de la fractura del brazo del mismo lado, en la Maestranza sevillana el posterior 3 de agosto. Tales lesiones fueron producidas por un cornúpeta de Ángel y Juan Sampedro, completando el cartel en tan triste coyuntura Pepín Peña y Alfredo Galán. Sus actuaciones en las temporadas siguientes fueron escasas. Desa tomar la alternativa, lo que tenía previsto hacer en su fatídica campaña de 1975, y cumple su deseo el 6 de agosto de 1978 en Bélmez (Córdoba), apadrinado por Manuel Ruiz, Manili, con Tomás Moreno de testigo de la ceremonia. Se lidió ganado de Ana Carolina Diez Mahou y el nuevo doctor corta una oreja del toro que abrió plaza, mientras en el que cierra el festejo hubo de escuchar dos avisos presidenciales al fallar a espada. Parece que una vez cumplido el trámite de la alternativa piensa retirarse del toreo este diestro que puede servir de compendio de las mil y una desventuras que, en ocasiones, se encuentran en el abrupto camino del toreo. Sin tanta circunstancia adversa este espada cordobés hubiera ocupado, por propios merecimientos, un puesto interesante en la torería de la segunda mitad de la década de los años setenta del siglo XX. Es de justicia destacar la voluntad que derrochó tras la pérdida de su ojo izquierdo y su ánimo jamás disminuido.

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