HISTORIA DEL TORERO

Cayetano Sanz y Pozas

Publicado el 19 de diciembre de 2021
Abel Murillo Adame logo

Cayetano Sanz pasa por ser uno de los toreros más elegantes que han pisado los ruedos; nació en Madrid el 7 de agosto de 1821; falleció –retirado desde mucho años antes– en Villamantilla, pueblo de dicha provincia, el 21 de septiembre de 1891; aprendió el oficio de zapatero; un día, después de cobrar afición al toreo, le vio manejar el capote el famoso banderillero Capita, que fue un maestro, le tomó bajo su protección al advertir en él cualidades innatas, y consiguió que fuese un verdadero artista, lo mismo en el manejo de la capa que en el de la muleta.

Verdad es que se afligía al <<entrar por uvas>> y al contender con toros que ofrecían alguna dificultad; mas con todo y con eso, disfrutó de un prestigio de primer orden durante la época isabelina.

Desde que el día 2 de junio de 1856 sufrió en Madrid una cogida del toro Pedroso, de veragua, se hizo más prudente todavía; pero aquellos abandonos no empeñaban su fama ni menguaban el alto prestigio adquirido como torero elegante tanto en Madrid como en provincias. En Madrid sobre todo, fue elemento poco menos que indispensable durante muchos años.

Para los efectos de su antigüedad se cuenta la fecha del 12 de noviembre de 1848, en cuyo día alternó en Madrid con el Salamanquino, pero sin que éste le cediera muleta y espada.

Desde aquella fecha hasta que se retiró fue una primera figura; poco fue lo que toreó con el Chiclanero; sus compañeros más asiduos fueron Cúchares, el Tato y el Gordito, y en los últimos años de su vida taurómaca, Lagartijo y Frascuelo.

Vistió por última vez el traje de luces al intervenir en las mencionadas corridas reales del año 1878, verificadas con motivo de la primera boda de Alfonso XII.

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