HISTORIA DEL TORERO

ALEXANDRE PEDRO DOS AJOS ROQUE SILVA (Pedrito de Portugal)

Publicado el 8 de mayo de 2022
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Matador de toros de nacionalidad portuguesa, nacido en Lisboa el 11 de febrero de 1974. Es hijo del banderillero Joaquín Antonio Pereira Roque da Silva. Su primer vestido de luces lo calzó en Satúbal, el 19 de agosto de 1989. Toreó por vez primera con picadores el 14 de julio de 1991, en Tarazona de la Mancha, alternando con José Ramón Martín y Chiquilín, correspondiéndole un novillo de los señores Herederos de don Carlos Núñez y otro de los señores Hermanos Santamaría. Por aquel entonces aparecía anunciado como Pedrito, y al parecer, cuando se convino que actuase en Tarazona de la Mancha, no se pensaba que el festejo fuese a ser picado. No abstante, antes de que finalice la temporada interviene en otros dos festejos más con picadores: el 25 de julio, en Guijuelo, y el 15 de agosto, en Almendralejo. En 1992 vuelve a torear sin picadores, e interviene aproximadamente en 15 novilladas. En su país actúa, apoderado por Mario Coelho y posteriormente por Fernando Camacho, en nueve novilladas, y en ocho ocasiones lo hace en España. Al final de temporada, sus éxitos en la plaza de Zaragoza, coso en el que actúa cuatro veces, saliendo una de ellas en hombros, le ponen de moda entre los aficionados maños, que ven en él unas cualidades innatas para ser torero. En 1993, ya como Pedrito de Portugal y en festejos picados, interviene por primera en la temporada española el 20 de febrero, en la localidad de El Barco de Ávila, de la mano de su apoderado Victoriano Valencia. Una semana más tarde se presenta ante el entendido público francés, en Nimes, el 28 de febrero, alternando con Manolo Carrión y Javier Conde, con novillos de don José Luis Marca Rodrigo, al primero de los cuales desoreja. También se presenta en Valencia, en la primera de la feria de Fallas, el 12 de marzo, cortando una oreja al novillo de doña María del Carmen Camacho García que cierra la tarde. En una sucesión de triunfos, alterna asimismo por vez primera, el 18 de abril, en Barcelona, con El Califa y Manuel Romero Romerito, matando dos novillos de los señores Herederos de don Bernardino Píriz Carvallo, al primero de los cuales corta una oreja. Por vez primera, ahora como novillero con picadores, vuelve al coso zaragozano que le encumbró. Es el 24 de abril, con Romerito y Javier Conde, y reverdece sus laureles al salir en hombros tras cortar las dos orejas del quinto de la tarde, con el hierro de don José Luis Narca Rodrigo. Este triunfo con salida en hombros, se repetiría el 9 de mayo. El 23 de mayo se presenta en el coso maestrante sevillano con José Ignacio Sánchez y Santi Acevedo de compañeros y reses de don Juan Pedro Domecq. En una campaña en la que como se ve, no rehúye la plazas importantes, alterna por primera vez en Madrid, el 27 de mayo, en la vigésima corrida de la Feria de San Isidro. Su primer novillo pertenece al hierro de Alcurrucén, se llama Colombiano, está herrado con el número 18, es colorado de capa y pesa 458 kilos. El segundo pertenece al hierro de Palomo Linares. Son compañeros de cartel Manolo Carrión y Victor Puerto. Ha vestido Pedrito de Azul pastel y oro y su labor, a la muerte de los dos novillos, se silencia. Su campaña, no obstante, continúa en una sucesión de triunfos. Así, en Sevilla le corta las dos orejas a un ejemplar de Guadalest, en tarde en la que actúa con Rondino y Manuel Martínez. Ha sido a su segundo novillo, ya que el primero, al entrar al caballo, se partió una mano. Lo mató él mismo, sin intervención de los banderilleros, y el presedente, antirreglamentariamente, le concedió la lidia de un sobrero, en séptimo lugar, en el que fue ovacionado. Sus formas de torear, por estas fechas, se están consolidando. Un toreo de quietud, muy vertical la figura, pisando unos terrenos muy comprometidos en los que solo entran las figuras elegidas, vaciando muy bien y con alegancia las embestidas. No se aprecian brusquedades y sí que piensa y resuelve, con elegancia, en la cara del toro. Su meta, según dice él mismo, es <<técnica, temple y sentimiento>>. El toreo es para él: <<Primero, un estado del espíritu. Asi en mis faenas quiero sentir lo que hago, y noto que debo hacerlo con la mayor naturalidad posible para que todo salga sin bloqueo alguno. Conseguir que digan de mí que toreo con hondura porque me aproximo a la perfección en cuanto a técnica, temple y sentimiento es mi meta. Aunque como humano sepa que la perfeción no es posible. El toreo es también un arte muy bonito para el que creo que he nacido>>. Está presente en las más importantes ferias de novilladas. Participa en las de Arganda del Rey, Algemesí y Armedo y cierra la temporada saliendo de nuevo en hombros del coso de Zaragoza. Ha intervenido en 57 novilladas, ocho de ellas en Francia, y ha ocupado el segundo puesto del escalafón, detrás del valenciano Manolo Carrión. En 26 de septiembre intervino en Portugal, concretamente en la plaza de Moita, en un festejo en el que el gobierno portugués autorizó la intervención de los picadores. Lidió, en solitario, novillos de varias ganaderías. Ha sido el único festejo en el que ha participado en su país. Comienza 1994 toreando, el 20 de febrero, en Nimes, ya con la vista puesta en la alternativa. Para su apoderado y para él tomarla en Sevilla es <<un sueño que puede ser realidad>>. Resulta lesionado en la novillada que se celebra el 26 de marzo en Aracena. El segundo de sus novillos había llegado a la muleta bastante entero. El novillero lo dominó y después de una buena faena, al intentar cuadrarle, se arrancó de improviso, pisando la franela. Esta circunstancia obliga a Pedrito a rectificar bruscamente su posición, lo que hizo que perdiera el equilibrio. No se sabe cómo se produjo la lesión, si al caer y apoyar la mano en el ruedo o fue el novillo cuando le metió la cabeza una vez caído el torero, pero resultó con fractura de la muñeca derecha. Fue trasladado a Sevilla, a una clinica privada, en la que fue atendido por el doctor López Puerta, y una vez escayolado emprendió viaje a Lisboa, su habitual residencia. Pierde ocho novilladas contratadas, y lo más importante es que tiene que posponer su alternativa anunciada, ya en firme, para el 23 de abril en Zaragoza. Reaparece el 28 de mayo en Benidorm y se despide del escalafón de novilleros el 25 de junio, en Badajoz, en corrida mixta en la que intervienen los matadores de toros Curro Romero y Ortega Cano. Los toros son de Montalvo y Pedrito da cueta de dos novillos con el hierro de don José Luis Marca Rodrigo y don Joaquín Núñez del Cuvillo, dando la vuelta al ruedo tras la muerte de cada uno. Su apoderado había previsto la alternativa para la feria de julio en Valencia. Ya estaba hablado, pero al estar anunciadas las de Paco Senda y Vicente Barrera, decide adelantarla al día 26 de junio en la misma plaza de Badajoz donde se despidiera de novillero, coso próximo, a su país natal. La plaza casi se llena para esta fausta ocasión. A la afición pacense se une la del pueblo portugués, que está al lado de una de las mejores promesas que ha dado ese país. Al iniciarse el paseillo, vestido de rosa claro y oro y liado en un precioso capote con la Virgen del Pilar en él bordado, un solo recuerdo, el de su padre, recientemente fallecido en Accidente de tráfico, vendría a la memoria del todavía novillero. Al romperse el desfile, que hizo con Paco Ojeda, su padrino, y Finito de Córdoba, la plaza entera le dedicó una cerrada ovación, que comparte con sus compañeros de cartel. Seguramente la idea de tomar la alternativa en Zaragoza, que, como dije, no pudo ser, y sus triunfos de novillero le hicieron llevar ese capote. El toro de la alternativa se llama Pellicero, lleva el número 57 en su piel, es negro de pinta, pesa 500 kilos y pertenece al hierro de doña Mercedes Pérez-Tabernero Montalvo. El portugués lo recogió, aunque el toro se mostraba incierto, con cinco verónicas rematadas a una mano. En el primer encuentro con el caballo desmonta al picador Salvador Herrero y en su quite lancea, de nuevo por verónicas, pero esta vez rematadas con una larga dejando al toro de nuevo en suerte. Paco Ojeda le entrega estoque y muleta en presencia del Cordobés. Después de cumplimentar al presidente, Pedrito, emocionado, hace un largo brindis al cielo. Una ovación a su a padre en el mismo platillo del ruedo. Allí mismo deposita la montera. Cita a Pellicero y le da dos pases cambiados por la espalda sin mover las zapatillas de la arena. Alterna Pedrito los derechazos y los naturales con graciosos cambios de mano y remata con un trincherazo y uno de pecho. Deja refrescar al toro y la faena gana en serenidad. Después de una serie con la derecha, remata con un desplante. La gente está con él. Cita ahora a Pellicero por la espalda y da dos redondos con sentidos de giro opuestos, un natural en el que desplaza mucho al toro y de nuevo el remate con el que se llamara pase obligado. La estocada es algo caída y tiene además que descabellar, pero la plaza se cuaja de pañuelos. Una oreja, se pide la otra, que el presedente no concede, y el portugués da dos vueltas al ruedo. Ya es matador de toros este joven que también está llevando el maestro Victoriano Valencia. Su segundo toro, el sexto del encierro, Carinegro de nombre, también negro, pero bragado, marcado con el número 24 y de 510 kilos, le facilita el corte de otra oreja, saliendo en hombros del coso pacense. Suponemos que con la felicidad infinita del día de la alternativa y el pesar de no poder compartirla con su padre. Desde ese momento, sus triunfos, como le ocurriera de novillero son continuados. Su carrera, en las manos de uno de los mejores apoderados, Victoriano Valencia, está sabiamente planteada. Pisa ruedos de todas categorías y se enfrenta con reses de variados encastes. Está presente en la feria de julio de Valencia, actúa por vez primera como espada de alternativa en su país, concretamente en Lisboa, el 21 de julio, una de las tres tardes que lo hace en Portugal. El 28 de agosto, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), un toro de los señores Herederos de don Alberto Cunhal Patricio, al que como al otro de su lote le corta las dos orejas, le hiere gravemente. Se lo había brindado al maestro Martías Prats. Repuesto del percance, hace el paseíllo en la feria de Salamanca y en Valencia y Zaragoza en octubre. Cuando finaliza la campaña suma 13 novilladas, incluidas tres en Francia y su actuación en la corrida mixta de despedida de novillero, y 28 corridas de toros, tres, como he dicho, en Portugal y dos en Francia. Al comienzo de su carrera se le compara, en su estilo, con Paco Ojeda y, como es natural, con Jesulín de Ubrique, al que se considera alumno tosco de él. Viaja en el invierno a América. Antes de que finalice el año, de nuevo, la muerte de alguien de su entorno más íntimo va a esta presente. Torea en Cali la noche del 30 de diciembre, con Enrique Ponce y César Camacho; durante la lidia del tercero, el primero de su lote, el de Achury Viejo saltó al callejón, hiriendo a su mozo de espada, Antonio Suárez, que tras denodados esfuerzos de los médicos dejaría de existir. La temporada de 1995 de este joven espada portugués considerarse de transición, en espera de su definitivo asentamiento en el escalafón. Probablemente sus actuaciones en Valencia, primero, y en Sevilla, después, condicionasen el resto de una campaña que comenzó el 5 de marzo en Olivenza (Badajoz), matando una corrida del excelente ganadero Jerezano que lidia a nombre de Torrestrella. Su segunda actuación del año es precisamente la de la feria de Fallas, en la que, con Ortega Cano y Juan Mora, hace el paseíllo en la mañana del 17 de marzo para dar cuenta de un lote de toros de El Torero, consiguiendo que se le ovacionara en el primero nada más. Pobre balance de cara a la temporada que tiene por delante. Fueron estas dos corridas las únicas en las que actuó en marzo. Al mes siguiente se viste de luces por vez primera en Alcoy, el 2 de abril, saliendo en hombros tras enviar al desolladero sin sus orejas a un astado de don Javiel Camuñas. Muy importante es su segunda comparecencia en Olivenza, donde el 8 de este mismo mes mata un lote de don Victorino Martín Andrés, cortando el rabo al segundo de los que le correspondieron en suerte, un toro que se premió con la vuelta al ruedo. Después de un paseíllo en la ciudad imperial toledana, llega su primera actuación en la feria de Sevilla. Es la tarde del 16 de abril, con Curro Romero y Espartaco en el cartel y toros de Torrealta. Pero de nuevo en una plaza importante el balance de su actuación no supera la ovación en cada toro. Torea después en Arlés (Francia), allí corta una oreja a un ibán, y en Zaragoza se le ovaciona con atanasios, pero, en su segundo paseíllo en la feria abrileña, con un toro de don Ramón Sánchez-Ybargüen y otro de Guadalest, de nuevo solamente las ovaciones premian su actuación. Ha sido el 29 de abril y es el último festejo que torea ese mes. Este balance probablemente obliga a su buen apoderado, Victoriano Valencia, a renunciar a la Feria de San Isidro, donde, así al menos se comentaba, tenía previsto confirmar la alternativa con la corrida de los señores Herederos de don Baltasar Ibán Valdés. Torea después en la feria cordobesa, sin nada reseñable, y en Oviedo sale en Hombros, el 28 de mayo, después de cortar una oreja a un ejemplar de Zalduendo y a otro de don Grabriel Rojas Fernández. Hace una incursión en Portugal para hacer un desfile en Santarem, el 11 de junio, y de nuevo en España, con toros de Jódar y Ruchena, participa en la feria de Granada. Una tarde triunfal en Badajoz, muy próxima la plaza a su lugar de nacimiento, y una tarde en Algeciras ponen broche al mes de junio de este espada portugués. En julio contrata seis festejos, uno de ellos en Lisboa, donde el 14 lidia seis toros en solitario, pero antes, frente a la oreja que corta en Eauze (Francia) y la salida en hombros de Teruel, hay que oponer su toro al corral en Pamplona, un sepúlveda, segundo de su lote, en el que escucha los tres avisos. A pesar de ello, el público le premia con palmas. Finaliza julio toreando en Santander, donde a pesar de no cortar orejas hace dos buenas faenas a sendos galaches, y Estepona. Trece corridas suma en agosto, destacando las actuaciones de Bayona, Vitoria y Dax, en las que el acero le priva de triunfos mayores. Todavía le quedan muchas actuaciones cuando declina el mes de agosto, y a su salida en hombros de Mérida y Ejea de los Caballeros, en sus dos primeras corridas de septiembre, se sucede otra en Medina del Campo, aunque quizá su mejor tarde del año sea en Logroño, con un Ejemplar de los señores Herederos de don José Cebada Gago. Vuelve el 8 de octubre a Sevilla, pero de nuevo no le sonría la fortuna, y el Día de la Hispanidad, en Zaragoza, pone final a su campaña, una temporada en la que ha participado en 51 corridas, de las que tres han sido en Portugal y cinco en Francia. El 15 de mayo de 1996 confirma su alternativa en Las Ventas de Madrid. Se lidian toros de El Pilar y es ovacionado tras lidiar a Fantasía, número 27, negro de 538 kilos, que le cede Joselito en presencia de Finito de Córdoba. En La México confirma el 3 de noviembre del año siguiente, con Guillermo Capetillo y Jorge Gutiérrez en el cartel y toros de Xajay. El toro de la ceremonia se llamó Coquetón, número 434, negro de capa. A pesar de lo prometedor de sus inicios, su carrera toma un rumbo descendente, aunque en 1999 torea más de 25 festejos en España, entre ellos en Sevilla (dos tardes), Las Ventas y Barcelona. La de 2000 es una temporada similar, algo menor en cuanto a los festejos toreados y sin demasiada repercusión, y ya en 2001 la cifra se reduce a la docena. Desde entonces, torea alrededor de diez festejos al año y muchos de ellos en su país de origen, aunque también viaja asiduamente a plazas americanas. Las últimas temporadas registradas (2005 y 2006) han sido las de menor número de actuaciones de su carrera (cuatro y una, respectivamente).

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